22 de mayo de 2007

Falsa precisión

Acaba de terminarse la temporada de encuestas para las elecciones municipales y autonómicas del domingo. Este fin de semana sólo he podido ver las de El País y me desconcierta la falsa precisión con la que se hacen las predicciones de votos y escaños.

A pesar de que la ficha técnica informa de que hay un margen de error, variable según el número de entrevistas realizadas, se publican las estimaciones de voto como si fueran valores exactos, y a partir de ellos se hacen las predicciones de escaños también, la mayoría de las veces, con una precisión que simple y llanamente una encuesta no puede dar.

Veamos un ejemplo. El domingo El País publicaba una encuesta sobre la comunidad autónoma de Madrid (), que predecía un 51% de voto para el PP, un 38,5% para el PSOE y un 8% para IU. Los resultados en diputados serían 63, 47/48 y 9/10, respectivamente (en total se eligen 120).

Pero este cálculo se basa en aplicar el sistema d'Hondt a los resultados de la encuesta ignorando por completo el margen de error, que sería, para cada uno de los resultados, ±3,1%, ±3,0% y ±1,7% (con un margen de confianza del 95%). La predicción correcta, estrictamente hablando, por tanto, es algo así como entre el 47,9% y el 54,1% para el PP, entre el 35,5% y el 41,5% para el PSOE y entre el 6,3% y el 9,7% para IU. Lo que en escaños podría ser algo así como entre 59 y 67 para el PP, entre 44 y 51 para el PSOE y entre 7 y 12 para IU.

¿Les suena muy impreciso? Lo es. Pero eso es lo que permite decir una encuesta con 1.000 encuestados, con un 95% de seguridad (y hablo sólo del aspecto matemático, claro, olvidándome de que pueda haber voto oculto y otros problemas). Podemos reducir el margen de confianza al 68% (es decir, correr un peligro del 32% de equivocarnos), y en ese caso el margen de error es más o menos la mitad: 1,6% para el PP, 1,5% para el PSOE, y 0,9 para IU. Las horquillas de escaños serían entonces aproximadamente de 61 a 65 para el PP, 46 a 50 para el PSOE, y 8 a 11 para IU. Pretender ser más precisos que eso es, en mi modesta opinión, dar simplemente gato por liebre (si quieren entender algo mejor esto del margen de error, pueden leer mi artículo del año pasado en Cuadernos de Periodistas [pdf]).

Esta objeción se repite en todas y cada una de las encuestas publicadas, aunque no todas las elecciones son tan propocionales como la de Madrid, con distrito único y 120 escaños, con lo que la traslación de las horquillas de voto a horquillas de escaños es menos llamativa. Con todo, sigo preguntándome por qué los periódicos eligen dar predicciones tan falsamente precisas. A fin de cuentas, desde el punto de vista comercial, les interesa más mantener la emoción hasta el final. Por ejemplo, en Madrid, con los resultados de esa encuesta, y aplicando bien el margen de error, hay una pequeña posibilidad de que el PP no renueve la mayoría absoluta. ¿No daría eso titulares más comerciales y vendería más periódicos?

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