21 de diciembre de 2017

Algunas notas para seguir el escrutinio esta noche

Como llevo algunos años con la manía de guardar los resultados parciales de los recuentos en noches electorales, tengo alguna información de elecciones anteriores que puede ser útil para evitar conclusiones precipitadas en el breve rato de esta noche en el que estaremos viendo resultados parciales. Concretamente, en Cataluña tengo datos de 2003, 2006 y 2015.

A partir de esos datos, se me ocurren algunas cosas que pueden ser útiles para ciudadanos curiosos, periodistas, twitteros y tertulianos.

1.  El recuento en Cataluña suele ser muy rápido, pero es más lento con mayor participación.
En 2003 y 2006, por ejemplo, se había escrutado ya más del 90% del censo a las 22:00. En 2015, en cambio, con mayor participación, el umbral del 90% se cruzó después de las 22:30.

Al 99% escrutado se había llegado, tanto en 2003 como en 2006, antes de las 23:00. En cambio en 2015 a las 23:30 aún no se había cruzado ese umbral.

Todo ello es lógico: como los votos se cuentan manualmente, se tarda más, en promedio, en cada mesa, en contar los votos cuando ha votado más gente.

Si la participación hoy es similar a la de 2015, por lo tanto, cabe suponer que no tendremos resultados al 99% hasta poco antes de la medianoche. Si la participación fuera mayor, podrían retrasarse aún más.

Tampoco me extrañaría que, con los ánimos tensos, los rumores de pucherazos y cosas similares, haya un número considerable de mesas donde se eternicen contando y recontando porque falta o sobra un voto, o porque discuten sobre si un voto es nulo o no. Tal vez entonces todo se retrase un poco más. Que nadie se ponga nervioso.

2. Hablando de participación, no olviden comparar entre datos homogéneos
Los datos oficiales y finales de participación que aparecen en los resultados publicados y definitivos son siempre más bajos que los de la noche electoral, porque en esta solo se cuentan, para calcular la participación, a los votantes que residen en España, y en cambio en los resultados definitivos se suman, tanto en el censo, como entre los votantes, a los que viven en el extranjero. Como estos votan mucho menos, el porcentaje de participación oficial y final siempre es más bajo.

Por eso, esta noche, no hay que comparar el porcentaje de participación con el de los resultados oficiales de 2015 (74,95%), sino con los de la noche electoral (77,44%).

3. Los datos de participación suelen ir subiendo a lo largo de la noche, pero no siempre es así
Por otra parte, por la misma razón por la que los días con más participación se tarda más en contar, las mesas que primero se cuentan suelen tener, en promedio, menos votos que contar. Son mesas de pueblos pequeños (con menos censados) o mesas de zonas con menos participación. Y por eso a lo largo de la noche la participación (que se va publicando en referencia solo a las mesas escrutadas) suele ir subiendo algunos puntos.

Ejemplos. En 2003, la participación en las mesas con el 4,16% del censo escrutado era del 59,96%, y con el 99,49% escrutado era del 63,39%. En 2006, con el 5,6% escrutado, la participación era del 51,45% y con el 99,9% escrutado era del 56,76%.

Sin embargo en 2015, la participación con el 5,6% escrutado era del 77,04% y con el 100% escrutado fue del 77,44%.

Así que no es fácil calcular si hay que sumar o no unos cuantos puntos a la participación que veamos, con el 5% escrutado, para estimar la participación final.

4. ¿Y en qué momento los resultados en diputados son ya iguales o muy similares a los finales?
Me temo que sobre esto no hay tampoco reglas claras. En los tres casos de los que tengo datos se dieron situaciones muy diferentes.

Tanto en 2003 como en 2006, hubo que esperar hasta el 80% del voto escrutado, aproximadamente, para que ningún partido quedase a más de un escaño de distancia de su resultado final. En cambio en 2015 esto sucedió ya con el 48% del voto escrutado.

Naturalmente, es imposible saber de antemano si estamos en una situación o en otra. Así que, de nuevo, calma. Tal vez con el 50% del voto escrutado tengamos ya a la vista los resultados casi finales. Pero tal vez no lleguen hasta el 80% del voto, o más tarde. Pues a nadie le pasa nada por esperar media horita, aunque en ese momento, a los que hacen los programas, se les haga muy largo.

14 de diciembre de 2017

El extraño caso de las mujeres que morían de infarto

Gracias a José M. he conocido una bonita pifia estadística de ayer en El País. Se trata de esta noticia:

Las mujeres mueren más que los hombres por enfermedades cardiovasculares porque nunca les habían contado estos síntomas 

¿Es la medicina machista? Cardiólogos y expertos han hecho un análisis y estas son sus conclusiones

El argumento inicial de la noticia es que los síntomas que casi todos asociamos con el infarto ("dolor intenso en el pecho que se extiende hacia el brazo izquierdo") corresponden más bien en realidad a los síntomas típicos en los hombres. "Las mujeres presentan sintomatología diferente, por lo que no se suele identificar a tiempo y esto provoca una mortalidad más elevada." [Negritas mías]

Luego se contaba que, en efecto, en la estadística de mortalidad del INE se ve que "existe una brecha de mortalidad cardiovascular entre mujeres (67.736 fallecimientos) y hombres (56.461). Es decir, la mujer muere un 6% más que el hombre por problemas del corazón." [Negritas en el original]

Y seguía este párrafo explicativo del fenómeno:
¿A qué se debe esta diferencia de más de 10.000 muertes anuales entre hombres y mujeres? A que durante años se ha interpretado el infarto del corazón como algo típicamente masculino, con síntomas que no coincidían con los de la mujer y por tanto no se acudía a urgencias a tiempo. Esto, unido a los hábitos de vida cada vez menos saludables, el estrés, el tabaquismo y el desconocimiento sobre el peligro de esos síntomas ha hecho que la mujer sea carne de cañón para la angina de pecho.
A continuación una serie de expertos parecían corroborar que efectivamente en España hay un problema con el el seguimiento y control de las mujeres con problemas cardiovasculares conocidos, que se falla en el diagnóstico, y que la propia paciente y su familia suelen tardar más en identificar el infarto, y llaman a los servicios de urgencias más tarde.

No voy a discutir que estas últimas afirmaciones sean ciertas. Y es posible que, por ello, las muertes de mujeres por infartos y otras enfermedades cardiovasculares sean más de las que podrían o deberían ser.

Pero lo que no es cierto, como bien me indicó José,  es que la mortalidad por estas enfermedades sea mayor entre las mujeres que entre los hombres. Veamos las cifras de fallecidos de 2015, citadas más arriba, entre hombres y mujeres, pero distribuidas por edades:


-->
Defunciones por causa de muerte, 2015

053-061 IX.Enfermedades del sistema circulatorio

HombresMujeresRatio H/M
Todas las edades56.46167.7360,83
Menores de 1 año1171,57
De 1 a 4 años1125,50
De 5 a 9 años732,33
De 10 a 14 años871,14
De 15 a 19 años1672,29
De 20 a 24 años27221,23
De 25 a 29 años49202,45
De 30 a 34 años94342,76
De 35 a 39 años249862,90
De 40 a 44 años4321472,94
De 45 a 49 años9172783,30
De 50 a 54 años1.5074123,66
De 55 a 59 años2.0126373,16
De 60 a 64 años2.6098273,15
De 65 a 69 años3.7281.4472,58
De 70 a 74 años4.9152.5531,93
De 75 a 79 años7.1655.2401,37
De 80 a 84 años11.16812.1990,92
De 85 a 89 años11.56818.3710,63
De 90 a 94 años7.57716.8760,45
De 95 años y más2.3918.5610,28
 Fuente: INE

Caramba, resulta que en todos los tramos de edad, hasta los 79 años, mueren más hombres que mujeres por enfermedades cardiovasculares. En varios de los tramos con más fallecidos, los hombres que fallecen son más que el triple que las mujeres. Sólo a partir de los 80 años mueren, efectivamente, más mujeres que hombres por estas enfermedades.

Pero claro, como ya me señalaba mi lector: ¡Es que en esas edades hay muchas más mujeres que hombres! Veamos qué sucede si en lugar de los datos absolutos de fallecidos examinamos las tasas de mortalidad (fallecidos por cada 100.000 personas):


-->
Tasas de mortalidad por causas de muertes
(fallecidos /100.000 habitantes), 2015

053-061 IX.Enfermedades del sistema circulatorio

HombresMujeresRatio H/M
Todas las edades247,627286,9040,86
Menores de 1 año (*)5,0813,4351,48
De 1 a 4 años1,1820,2295,16
De 5 a 9 años0,5470,252,19
De 10 a 14 años0,6690,621,08
De 15 a 19 años1,4340,6652,16
De 20 a 24 años2,3051,9541,18
De 25 a 29 años3,7651,5422,44
De 30 a 34 años5,8892,1422,75
De 35 a 39 años12,5684,4852,80
De 40 a 44 años21,7057,6722,83
De 45 a 49 años49,09715,1623,24
De 50 a 54 años88,03823,9173,68
De 55 a 59 años135,00941,4923,25
De 60 a 64 años211,45563,4323,33
De 65 a 69 años333,415117,3042,84
De 70 a 74 años541,238242,4492,23
De 75 a 79 años1.051,89591,8761,78
De 80 a 84 años1.945,161.434,531,36
De 85 a 89 años3.764,323.273,511,15
De 90 a 94 años7.040,056.648,561,06
De 95 años y más10.400,8211.559,410,90
 Fuente: INE

Como sospechaba José, el número mayor de fallecidas en los tramos superiores a los 80 años se explica, en efecto, en gran parte, porque hay más mujeres en esa edad. En todos los tramos de edad, menos en el último (95 y más años) la mortalidad de las mujeres por enfermedades cardiovasculares es más baja que la de los hombres.

Aún podemos hilar más fino, porque el texto de la noticia hablaba sobre todo de infartos, aunque la estadística a la que se refería era más general, de enfermedades cardiovasculares. Pero el INE tiene también la estadística de mortalidad por infarto, y los resultados contradicen aún más claramente las ideas expresadas en el artículo: directamente fallecen más hombres (9.423) que mujeres (6.509). Y las tasas de mortalidad por 100.000 habitantes por infarto agudo de miocardio son más altas entre los hombres que entre las mujeres, en todos los grupos de edad, incluido el de 95 años y más.


¿Han sentido en su cabeza algo extraño, como un PUFFFF? Es el leve sonido del titular y el argumento principal de la noticia, que se acaban de volatilizar.


Como decía más arriba, es posible que, como dicen los expertos consultados, haya errores de diagnóstico y seguimiento en estas enfermedades entre las mujeres, por los cuales haya muchas muertes de mujeres que podrían evitarse. Pero de ahí no se deriva que la mortalidad por estas enfermedades sea más alta entre ellas que entre los varones. De hecho, no es así, y alguien, no sé si uno de los expertos, o el propio periodista, ha dado ese salto lógico, sin red, y se ha pegado un buen tortazo.

3 de diciembre de 2017

Cómo mejorar (aún más) la transparencia del recuento electoral

Dadas las circunstancias extraordinarias en las que se van a celebrar las próximas elecciones en Cataluña, no es demasiado extraño que circulen por las redes rumores enloquecidos alertando sobre el riesgo de un posible pucherazo en el recuento electoral, a los que lamentablemente dan pábulo algunos partidos políticos, como ERC y JxCat.

De hecho, rumores parecidos, igualmente infundados, han circulado en otras ocasiones. El caso más llamativo, recientemente, fue el de las últimas elecciones generales (junio de 2016), cuando votantes y simpatizantes de Unidos Podemos, sorprendidos por el pobre resultado de la coalición (que perdió en torno a un millón de votos, en comparación con la suma de votos en diciembre de 2015 de Podemos e Izquierda Unida), se lanzaron a especular sobre la posibilidad de que Indra, la empresa encargada de difundir los resultados provisionales en la noche electoral, hubiera manipulado los resultados.

Como expliqué entonces, un pucherazo a gran escala es imposible en España. Si me disculpan la autocita:
... en cada mesa electoral, formada, recordemos, por tres personas designadas por sorteo, y observada por apoderados e interventores de todos los partidos, los votos se cuentan de manera pública, y se hacen actas, y de ellas se da copia a todos los representantes de los partidos. De manera que todos los partidos pueden revisar las sumas que publica el Ministerio del Interior en su web, y compararlas con las que les salen a ellos a partir de las actas.

Es decir, Unidos Podemos tiene en sus manos una copia de todas las actas de todas las mesas electorales. Pueden volver a sumar los votos, por mesa, por pueblo, por provincia, y compararlos con los del Ministerio. Y si hay discrepancias las pueden alegar a la Junta Electoral Provincial que se reunirá en unos días, y que tendrá copias de las mismas actas.... 
O sea que ni el ministerio ni Indra pueden, al publicar los datos agregados, hacer ningún tipo de trampa, porque los partidos lo verían. Fin de la discusión: NO SE PUEDE HACER PUCHERAZO.
Naturalmente, esto se aplicaba a las elecciones de junio de 2016 y a todas las demás que se han celebrado en España desde 1977. No sé a quién hay que agradecer que se implantara un sistema tan transparente y garantista, pero hay que reconocer que fue un gran acierto, ya que, a pesar de todas las convulsiones vividas en nuestra democracia (recordemos los años duros del terrorismo en Euskadi, los resultados "sorpresa" de 1993, las elecciones de 2004 bajo el impacto del 11M...), nunca nadie ha dudado seriamente de la limpieza del recuento electoral, de que los votos contados eran realmente los votos emitidos, porque simplemente es imposible hacer un amaño organizado y a gran escala (y por eso en su momento escribí que lo del voto electrónico es una muy muy mala idea).


Está claro que no todos los ciudadanos saben esto, y por eso tienen éxito los rumores y las sospechas, que llevan a alguna gente a pedir cosas tan estrambóticas como que se contrate a tres empresas distintas para hacer el recuento provisional de las elecciones.

Ahora bien, ya que, por falta de conocimiento de cierta parte del público, las dudas persisten, ¿por qué no dar un paso más para eliminarlas? La ley electoral dice (art. 98) que tras el escrutinio "la Mesa hará públicos inmediatamente los resultados por medio de un acta de escrutinio que contenga los datos expresados en el artículo 97.2 y la fijará sin demora alguna en la parte exterior o en la entrada del local". Esa medida de transparencia ha quedado anticuada, y de hecho, probablemente, casi nadie consulta esas actas puestas en las puertas de los colegios electorales.

Pero el equivalente actual, mucho más eficiente, a poner una copia del acta en la puerta del colegio electoral, es publicarla online. Y con la tecnología actual no plantea ninguna dificultad que los miembros de la mesa, o el delegado de la administración en el colegio electoral (debidamente verificada su identidad, claro), enviara una fotografía del acta a una web, y que por tanto la misma noche electoral las imágenes de todas las actas estuvieran disponibles para que cualquier persona privada, o cualquier grupo de personas organizado, pudiera revisarlas, y comprobar que no ha habido errores en su volcado a los resultados provisionales. Creo que es una propuesta sencilla, de coste muy bajo, que debería incluirse en la ley electoral (o que por iniciativa propia podrían incluir en sus ofertas las empresas que concurren a las licitaciones para el recuento electoral).

Mientras esto sucede, de todos modos, cualquiera de los partidos que tienen las actas podría hacer esto por su cuenta. Es decir, si ERC, JxCat o cualquier otro partido quiere mejorar la transparencia de las elecciones del 21D, puede organizar un sistema propio de crowdsourcing de la verificación de los resultados electorales, dando indicaciones a sus interventores y apoderados para que envíen fotos de las actas a un sistema informático que permita luego hacerlas públicas. De hecho,  a nivel interno, esto ya lo hacen algunos partidos. Vean lo que decía un simpatizante de Unidos Podemos tras las elecciones de junio de 2016:
Muchos hablan de pucherazos, amaño, fraude, etc, hay que entender que hace falta evidencia sólida para impugnar unas elecciones y para eso lo que tenemos son las actas que tienen apoderados e interventores, informáticos para agilizar el proceso, ordenadores y ganas de trabajar.
Los datos se subieron relativamente rápido y cuadraron, hubo algún pitufeo en mesas (cosa que siempre pasa, desde las primeras elecciones, los cuales ya se denunciaron la mañana del lunes) pero los datos cuadraban. Cada apoderado tenía un usuario y contraseña para entrar a una pagina web, donde subía los datos (programa hecho por nosotros, no hablamos de una aplicación de INDRA) de cada mesa, de hecho se podía entrar desde el teléfono móvil... Hay muchas aplicaciones, unas más "profesionales" otras más "caseras"... En Zaragoza, creamos un grupo de Telegram, para que los interventores y apoderados enviaran las fotografías con las actas por chequearlas otra vez, fuimos una a una y terminamos a las 5 de la mañana del lunes sin dar crédito a lo que estábamos viendo, fue un palo muy duro... Incluso se de compañeros que lo repasaron con Excel porque no se fiaron de la aplicación (a ese nivel de paranoia se llegó)... Y nada... Seguía cuadrando...
Se trata sólo de cambiar ese sistema privado por uno público. Sin ser un experto sospecho que el coste es realmente bajo, al alcance de cualquier partido medianero. A ver quién se anima. Y a ver si así de una vez por todas terminamos con las leyendas urbanas y los rumores absurdos.

1 de diciembre de 2017

Malapubli

Hace mucho que no me ocupo de este tema, pero el caso me ha llamado realmente la atención. Ayer vi en la portada de El Mundo una llamada a una noticia, con foto, que hoy vuelvo a ver, en otra posición. Se trata de la "noticia" sobre el yate de Rafa Nadal que ven aquí, entre otras dos llamadas semejantes:

Foto de Rafa Nadal en un yate, con el texto "Así es el yate de lujo de Rafa Nadal, un Monte Carlo Yacht 76". Firmado como "Expansión"
No sé muy bien qué me picó la curiosidad sobre la noticia (no soy público objetivo para la compra de yates). Tal vez fue precisamente que el titular incluyera el nombre del yate lo que me chocó. No parecía algo normal en una noticia o reportaje convencional. Y efectivamente, era un indicio de que algo iba mal. Hice click, y llegué a esta página de Expansión, en lo que parece ser una sección del periódico, Nauta360, dedicada al mundo de los yates y la navegación deportiva (descubro que se definen como "Web de nicho para una comunidad de aficionados a la navegación y al mundo de la náutica muy elitista y fiel").

La "noticia" se presenta como una "entrevista" a Rafa Nadal:

Captura de pantalla de la cabecera de la noticia. Antetítulo: "Yates de Lujo. Entrevista". Título: Rafa Nadal: "El barco es mi casa". Dos destacados: "Beethoven", así es el yate de Rafa Nadal. Y Rafa Nadal, Premio Fuera de Serie de Deporte: "Nadie fracasa si intenta ganar". Sigue una foto de Nadal en su yate.

Parece un reportaje de Nadal en su yate, del tipo de los que hacen las revistas del corazón, en plan "la Marquesa de Gureneuke nos enseña su casa de verano".

Pero hay un truqui. La entrevista la firma "Federico Peruccio (Monte Carlo Yachts)" y el reportaje fotográfico también lo firma Monte Carlo Yachts, que es la empresa fabricante del yate que Rafa Nadal tan amablemente nos enseña.

Vamos, que estamos ante un publireportaje publirreportaje en toda regla. Que ni en Nauta360, ni en El Mundo se anuncian como tales. Un engaño al lector, uno más, quizá poco trascendente (al leer el texto resulta difícil no caer en la cuenta de que es publicitario, y las "víctimas" potenciales son personas de alto poder adquisitivo). Pero igualmente reprobable, y sintomático de una mala práctica, que los medios vienen utilizando, tristemente, en su desesperada búsqueda de ingresos. La cuenta, a corto plazo, imagino que compensa. Pero habría que ver si los efectos en términos de pérdida de credibilidad y confianza, y por tanto, al final, de ingresos a largo plazo, compensan.

25 de noviembre de 2017

La mitad de los asalariados ingresan menos de 983 euros... o a lo mejor son 1.390

Da un poco de pereza escribir cosas parecidas año tras año... Pero así seguimos. Leo en InfoLibre este titular:

La mitad de los asalariados en España
ingresan menos de 983 euros al mes

Y el texto de la noticia arranca así:
Casi la mitad de los asalariados ingresa al año menos de 13.759 euros, lo que equivale a 983 euros al mes en 14 pagas. Son las cifras que revela la estadística de la Agencia Tributaria sobre Mercado de Trabajo y Pensiones de 2016. En concreto, un total de 8,41 millones de personas, el 47,05% de los asalariados, no se llevan a casa más de 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que el año pasado estaba fijado en 9.172,8 euros anuales en 14 pagas.
Los datos se basan en una estadística, recién actualizada con los datos para 2016, de Hacienda, que se llama "Mercado de Trabajo y Pensiones en las fuentes tributarias". Pero esa estadística es de ingresos anuales, no mensuales. Como he comentado aquí varias veces (2006, 2011), Hacienda no sabe los ingresos mensuales de nadie, solo los anuales. No sabe cuántos meses hemos trabajado cada año (eso lo sabe la Seguridad Social, pero Hacienda no).

Por eso, traducir los ingresos anuales a ingresos mensuales es una chapuza. Porque entre las 17,9 millones de personas que han recibido en algún momentod de 2016 ingresos del trabajo, hay muchísimas que no han trabajado todo el año. El problema es que Hacienda no sabe cuántas son, ni cuanto tiempo trabajaron cada una. Por lo tanto,  no es posible convertir los salarios anuales en mensuales.

Además, de esas 17,9 millones de personas, 1,2 millones recibieron ingresos como asalariados y como pensionsistas; 3,1 recibieron ingresos como asalariados y como desempleados y 176.000 como asalariados, desempleados y pensionsitas. Pero  para la estadística de ingresos salariales solo cuentan los primeros.

Así, por ejemplo, en el caso de los 1,2 millones de personas que ha recibido ingresos como asalariados y como pensionistas, sus ingresos medios anuales son de 27.936 euros. Pero la parte salarial es sólo de 15.082 euros. Muchos, tal vez la mayoría, habrán ingresado, sólo por la parte de salarios, menos de 13.759 euros, y aparecerán contados entre los españoles que ganan por salarios menos de 1,5 veces el salario mínimo. Y al dividirlo entre 14 mensualidades aparecen en la estadística que cita InfoLibre de personas que ganaron menos de 983 euros al mes, cuando en realidad en la mayoría de los casos esos ingresos por salarios se habrán recibido durante solo algunos meses, no durante todo el año.

Algo parecido pasaría con las 3,1 millones de personas que recibieron ingresos por salarios y también por desempleo. Sus ingresos por salarios son, por definición, generados en un periodo más corto que el conjunto del año, pero para la cuenta de InfoLibre se dividen entre 14 meses.

En definitiva, una vez más: con los datos de Hacienda no sabemos los ingresos mensuales de nadie. Esos los tenemos por la estadística de Estructura Salarial que hace el INE, pero que se publica con bastante retraso, y que transforma en su equivalente anual los ingresos de aquellas personas que no hayan trabajado todo el año (pero no convierte a equivalente en salario a tiempo completo el de los que trabajan a tiempo parcial). Para 2015, último año publicado, el salario anual (o anualizado) mediano, es decir, el que está por encima del de la mitad de los trabajadores, y por debajo del de la otra mitad, era de 19.466 euros anuales, lo que en 14 pagas equivaldría a 1.390 euros.

Así que, con el mejor dato que tenemos disponible, el titular de InfoLibre debería ser:

La mitad de los asalariados en España
ingresan menos de 1.390 euros al mes

Es decir, 400 euros más de lo que decía el titular original. Una corrección del 40%. Poca cosa.

Lo triste es saber que me puedo guardar este texto para el año que viene, porque alguien volverá a escribir algo muy parecido. ¡Qué cansancio!







27 de octubre de 2017

Vuelan las inversiones de Cataluña a Zaragoza... o más bien (algunas) volaron

Me alerta un lector del blog de esta noticia publicada ayer en la sección Crónica Global de El Español:

Corporación Guissona lleva a Zaragoza una inversión de 400 millones

El primer párrafo deja muy clara la causalidad en esa salida de inversión catalana hacia Aragón:
Primero fue la estampida de las sedes sociales de las mayores corporaciones catalanas, proceso que estos días continúa a todo trapo. Ahora empieza la fuga de las inversiones. En este caso, vuelan de Cataluña nada menos que 400 millones de euros.
Se trata de una inversión importantísima, que podría crear más de 4.000 empleos en Aragón (y que se explica en el resto de la noticia sin más referencia a la situación política catalana).

El problema es que este es un mal ejemplo para ilustrar la idea de que "ahora empieza la fuga de inversiones", ya que la decisión estaba tomada hace tiempo. Tanto que ya en febrero informaba de la misma inversión y en muy similares términos El Periódico de Cataluña:

El grup Guissona invertirà 400 milions en un centre a Aragó

Desconozco completamente las razones del grupo Guissona para invertir en Aragón, y no en Cataluña. Bien podría ser que entre sus consideraciones estuviera ya la incertidumbre política derivada del procés. En todo caso, lo que no puede ser es que las decisiones anunciadas en febrero fueran consecuencia de los eventos de septiembre y octubre. A pesar del lío en el que estamos metidos, todavía se mantienen algunas verdades básicas, como que las causas son anteriores a los efectos. La noticia de El Español se podría haber ahorrado el primer párrafo y hubiera sido perfectamente válida. Pero alguien no se pudo resistir a meter una morcilla irrelevante y falsa.