7 de junio de 2016

¿Los intermediarios se quedan el 85% de los ingresos de la economía colaborativa?

Eso es lo que dice, con todas las letras, el titular de Cinco Días de hoy:

Captura de pantalla de Cinco Días con titular: "Los intermediarios se quedan el 85% de los ingresos de la economía colaborativa"


Eso es lo que cualquiera que haya no ya comprado, sino visitado, las páginas de Airbnb, Bla Bla Car, etc... sospecharía inmediatamente que no puede ser. A menos que sea todo un engaño donde nos cuentan mentiras sobre lo que cobra el que proveedor, y la comisión de las respectivas empresas.

La noticia parte de un informe de la Comisión Europea sobre el tema, y le atribuye ese cálculo a la comisión
Bruselas calcula que la economía colaborativa en sectores como la hostelería o el transporte movió hasta 28.000 millones de euros y generó unos ingresos netos de unos 3.600 millones de euros. La CE reconoce que los intermediarios como Uber o Airbnb se quedaron con el 85% de esos ingresos.
Gracias a Javier Salas he encontrado el documento de la Comisión al que se refiere Cinco Días y resulta que dice esto:
On average, over 85 % of gross revenue generated by collaborative economy platforms goes to providers. The revenue models deployed by platforms vary between and within sectors. Most gather revenue based on fixed or variable commissions ranging from 1-2 % for peer-topeer lending to up to 20 % for ridesharing services.
Es decir: que el 85% de los ingresos va a los PROVEEDORES, que son los que proveen el servicio a través de las PLATFORMS, que son los intermediarios.

O sea: que el redactor no tiene sentido y/o no sabe inglés y/o escribe en un periódico económico pero no entiende el significado de "proveedor". Todo bien.

6 de junio de 2016

Un titular que contamina toda una noticia

Me manda Rosa (gracias) una referencia divertida a una noticia de Abc.es, con motivo del Día del Medio Ambiente. Este es el titular:


Cincuenta coches contaminan 

lo mismo que un solo autobús

¿Suena raro, verdad? Usted y yo creíamos que viajar en autobús era menos contaminante que en coche. Pero va a ser que no, sobre todo si pensamos que en un coche pueden ir varias personas, y en un autobús urbano "normal" deben de caben caber como mucho unas ochenta personas. Entonces, sólo cuando el autobús va casi lleno y la alternativa de transporte de sus viajeros hubiera sido ir cada uno en un coche distinto, el autobús es menos contaminante que el coche. Pues vaya chasco...

Pero no se me disgusten más de la cuenta: en realidad el titular es un disparate redactado aprisa y corriendo por alguien que no se ha dado cuenta de que estaba invirtiendo el significado de la noticia que encabezaba. Porque en ella se dice que los ayuntamientos, preocupados por la contaminación en las ciudades se proponen, entre otras medidas, favorecer el transporte público:
Entre las principales medidas que proponen los ayuntamientos destaca un mayor uso del transporte público, ya que, como señala la Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Colectivos Urbanos (ATUC) con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra este domingo, un autobús evita la contaminación de 50 coches, mientras que si hablamos de un tren de Metro equivale a 400 turismos. [Énfasis añadido]
Es decir, casi lo contrario de lo que dice el titular. Aunque es posible que el cálculo sea demasiado optimista (¿cuál es la ocupación media de los autobuses urbanos? ¿cuántos pasajeros habrían hecho el viaje en coche en lugar de hacerlo en autobús, si este no estuviera disponible?), el mensaje coincide con la intuición básica. De manera que sí, pueden ustedes seguir usando el autobús público con la conciencia tranquila. Y leyendo periódicos, pero con cuidado: los titulares pueden decir lo contrario que la noticia.

2 de junio de 2016

¿Si la economía mejora, por qué la pobreza apenas disminuye?

La semana pasada la mayoría de los periódicos dedicaron un espacio amplio a la difusión de la estadística, elaborada anualmente por el INE, sobre las condiciones de vida de los españoles, la distribución de ingresos, y las tasas de pobreza y de exclusión social.

Basándose en esa estadística, algunos medios han apuntado que la recuperación económica no se refleja en las economías de los hogares, en la pobreza y la desigualdad. Por ejemplo, El País, que abría su cobertura del asunto con este texto:
Las graves secuelas de la crisis financiera siguen siendo palpables. Aunque las variables macroeconómicas mejoran trimestre a trimestre, las condiciones de vida de los ciudadanos evolucionan a un ritmo mucho más lento. Dos años después de la salida oficial de la recesión, el 28,6% de los ciudadanos está en situación de riesgo de pobreza o de exclusión social... [énfasis añadido]
En la misma línea comentaba Joaquín Estefanía el domingo los datos:
La economía española crece por encima de la media, baja el paro (otra cosa es la escasísima calidad del empleo que se genera) y se acumulan las manifestaciones de que se está remontando el vuelo en términos macroeconómicos (precio de las viviendas, consumo minorista,...). ¿Por qué no se traslada este cierto optimismo de la coyuntura a la vida cotidiana del conjunto de la población? Porque hay otra serie de datos tozudos que lo impiden y muestran que mucha gente prosigue la pendiente descendente y sin visos de cambiar la tendencia. [énfasis añadido]
El título de Eldiario.es lo dejaba bien claro:

La desigualdad sigue aumentando a pesar del crecimiento de la economía

Y empezaba así:
Dos datos han servido para mostrar las dos caras de la realidad económica. Por un lado, la economía encadena once trimestres creciendo. Ese crecimiento, sin embargo, y a la luz de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, no se traduce en mejores condiciones de vida. [énfasis añadidos]
Puedo imaginar que habrán ustedes leído o escuchado comentarios similares en otros medios. El contraste entre las grandes cifras y la vida cotidiana de la gente es casi un lugar común al analizar los datos macroeconómicos.

Sin embargo, hay aquí un problema básico y elemental: los datos sobre pobreza y desigualdad que se acaban de divulgar no son de "dos años después de la salida oficial de la recesión", ni posteriores a "once trimestres creciendo". Las propias noticias o artículos donde se incluían esos datos lo explicaban muy clarito: los datos provenían de una encuesta hecha en la primavera de 2015.

Pero en realidad, miden cosas anteriores. Más precisamente, la encuesta clasifica a las personas como "en riesgo de pobreza o exclusión social" cuando cumplen una de las tres condiciones siguientes: ingresos bajos, o riesgo de pobreza (menos del 60% de la mediana), baja intensidad del empleo en el hogar (las personas con capacidad de trabajan menos del 20% de las horas potenciales) o carencia material severa (responder afirmativamente a cuatro de las nueve preguntas sobre la dificultad para acceder a distintos tipos de bienes, o afrontar ciertos gastos).

Pues bien, aunque la Encuesta de Condiciones de Vida se hace en primavera, dos de esas tres condiciones se miden respecto al año natural terminado en el diciembre anterior. Concretamente se hace así con los ingresos y con la intensidad en el empleo. Sólo las preguntas sobre carencia material se hacen con respecto al momento de la entrevista, aunque una de ellas (si la familia ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal), se remite a los doce meses anteriores.

Y resulta que, como revela la propia nota de prensa del INE, del 28,6% de la población calificado como "en riesgo de pobreza o exclusión social", sólo una pequeña parte (el 2,0% de la población) lo está por cumplir solo la tercera de las condiciones, la de la carencia material severa, que es la única que realmente se mide con relación al año 2015.

En definitiva, los datos publicados en 2016 se tomaron en 2015, pero se refieren, sobre todo, a 2014. Es decir, un periodo entre seis y dieciocho meses después de salir oficialmente de la recesión (lo que sucedió en el tercer trimestre de 2013). O entre dos y cinco trimestres. No dos años (en realidad serían ya dos y medio), ni once trimestres después de terminar la recesión.

No son datos calentitos, sino con un importante desfase temporal. No pretenden medir lo que pasa en la sociedad española (o europea, pues todos los países hacen estadísticas similares) con inmediatez. Y por ello, no tiene ningún sentido comparar los resultados de estas estadísticas con los datos posteriores de otro tipo (de crecimiento del PIB, de bajada del paro...) porque se refieren a periodos temporales diferentes.

¿Cómo puede alguien seriamente utilizarlos para decir cosas como que la mejora de los datos macroeconómicos no se nota en el bienestar de las familias? Pues con mucha ignorancia o con mucha jeta.

Con estos datos no se puede construir ningún argumento sobre un supuesto contraste entre las cifras macroeconómicas (actuales) y la realidad de la economía de los hogares. Sería muy interesante poder hacerlo, pero simplemente no es posible. Las estadísticas de los dos tipos se producen a ritmos muy diferentes. Las personas que están ahora en situación de riesgo de pobreza las conoceremos en mayo de 2018. Para entonces, crucemos los dedos, la economía habrá seguido creciendo. Habrá, esperemos, unos cientos de miles de parados menos. Y habrá, esperemos, unos cuantos menos pobres que ahora (aunque si la economía crece, y suben los ingresos medianos, también subirá el umbral de la pobreza). Aunque habrá también quien, al ver las cifras publicadas (referidas a 2016) comentará algo parecido a  que "aunque las variables macroeconómicas mejoran trimestre a trimestre, las condiciones de vida de los ciudadanos evolucionan a un ritmo mucho más lento". ¿Tienen alguna duda?

25 de mayo de 2016

Los de El Mundo quieren poner a los viejecitos a trabajar. ¡Qué crueldad!

Ayer en Elmundo.es abrían la sección de Economía con esta noticia:

El 40% de los españoles en edad laboral ni tiene trabajo ni lo busca

Se trataba de un amplio texto explicando la evolución reciente de la población activa, que empezaba así:
Cada vez hay más población económicamente inactiva en España como consecuencia del envejecimiento de la pirámide laboral y, sobre todo, por la insuficiente oferta de empleo a pesar de la reforma laboral, que ha reducido los costes salariales, y del crecimiento de la economía a tasas desconocidas desde que comenzó la crisis. 
El problema del titular, de ese párrafo, y de casi todo lo que le sigue, es que el autor ha entendido mal la estadística del INE (la Encuesta de Población Activa) y confunde los datos referidos a toda la población de 16 y más años con los datos de la población en edad de trabajar (normalmente se considera que esa va de 16 a 64, aunque pronto tendremos que revisar ese límite superior).

De manera que los inactivos son el 40% de todos los españoles mayores de 15 años, pero eso incluye a 8,2 millones de 65 años y más, y a 7,4 millones de menores de 65. Estos 7,4 millones son sólo el 25% de los españoles en edad de trabajar (que no son 38,5 millones, como dice la noticia, sino 30,1 millones). A menos que pensemos que los ancianos de setenta y ochenta y tantos están en edad de trabajar, el titular de El Mundo es claramente falso.

Y además, contra lo que dice el primer párrafo, no está claro que "cada vez haya más gente inactiva" en España. Más bien su número es estable. A primeros de 2002 eran 15,8 millones, en el primer trimestre de 2008 15,4 millones y ahora 15,7.

Y de hecho, esa estabilidad encubre dos evoluciones diferentes: la de los inactivos de 65 o más años (que han aumentado)  y la de los inactivos menores de esa edad (que han disminuido), como se ve en esta gráfica, que incluye tambiénla evolución de los ocupados (todos con base 100 en el primer trimestre de 2002).



Por lo tanto, tampoco es verdad que el escasísimo crecimiento de los inactivos totales sea causado "sobre todo, por la insuficiente oferta de empleo". El crecimiento de los inactivos se debe, exclusivamente, a que hay cada vez más gente mayor de 65 años. Entre la población menor de esa edad, los inactivos son cada vez menos, en números absolutos (casi un 20 por cien menos que en 2012 2002).

Y son cada vez menos también en términos relativos: en 2002 eran el 33% de los que tenían edad de trabajar, en 2008 eran el 27% y ahora son ya solo el 25%, como hemos visto más arriba.

¿Cada vez más inactivos? Pues no realmente.

La noticia en el periódico en papel utilizaba otro titular:


Igualmente erróneo, claro, porque de nuevo, confundía el total de los inactivos con los inactivos en edad laboral. Hecha bien la cuenta lo que sucede es que los inactivos (en edad laboral) por cada ocupado eran en 2002 0,56; a primeros de 2008 eran 0,40 y ahora son 0,42. Es decir, que no hay "casi un inactivo" por trabajador ocupado, sino menos de la mitad, una cifra sólo un poquito peor que justo antes de la crisis, y bastante mejor que en 2002.

Incluso si tomamos todos los inactivos, y los comparamos con los ocupados, resulta que ese "casi uno" es 0,87, un valor peor que el de 2008 (era 0,75) pero, de nuevo, mejor que el de 2002 (eran 0,96).

En fin, cuentas mal hechas, relato equivocado. En España a pesar de la crisis la proporción de la población en edad de trabajar que quiere hacerlo ha seguido creciendo. Esa es de las partes que va relativamente menos mal de nuestro mercado de trabajo, en realidad.

23 de mayo de 2016

La alta velocidad está infrautilizada, pero no como lo cuenta El País

Me sorprendió ayer este titular de una noticia de El País:

Una de cada cuatro estaciones de AVE tiene menos de 100 pasajeros al día

Me chocaba y me temía que la noticia contendría errores. Y los tiene. Unos cuantos. El primero y más obvio: por las estaciones de alta velocidad pasan y paran trenes con varias denominaciones comerciales y tipos de servicios. Todos ellos son de alta velocidad. Los más rápidos, que hacen recorridos largos, y que tienen más servicios a bordo, varias clases, etc... se llaman comercialmente "AVE". Otras denominaciones comerciales, como los Avant, Alvia, etc...,  se refieren a trenes que también son de alta velocidad (aunque velocidades punta algo más bajas) y que son por otros motivos "inferiores" a los AVE (menos servicios a bordo, una sola clase...).

La estadística que maneja El País se refiere solamente a los trenes AVE, no a otros trenes de Alta Velocidad. Y eso desfigura los datos de algunas estaciones, y como las de Valladolid, Segovia, Toledo, Ciudad Real o Puertollano (tal vez me deja alguna otra) donde la inmensa mayoría de los pasajeros son "viajeros de alta velocidad" pero no viajeros de AVE. Este hecho es sólo parcialmente reconocido por el texto de la noticia (en el párrafo 11) y sin dejar claro que los usuarios de esas estaciones en trenes no-AVE (pero sí alta velocidad) son muchos cientos de miles más que los que aparecen en su texto.

Veamos el caso de Toledo, que me es bien conocido. Según El País, esta es la gráfica de los usuarios de AVE en esa ciudad (entre 2010 y 2014):


Gráfico muestra 2.200 usuarios en 2010 y 2011; ninguno en 2012 y 2013; y 222.500 en 2014

Tan rarísima trayectoria se explica en la noticia así:
El AVE que paraba en Toledo se suprimió en 2012 y 2013 –en esos años solo circulaba Avant-- y se recuperó en 2014 para el año del Greco. Actualmente tampoco hay AVE. El usuario apenas nota la diferencia de tiempo en el trayecto; sí en el precio del billete: el AVE siempre es más caro.
Se entiende bastante mal, pero yo se lo explico: entre Madrid y Toledo hay, desde la inauguración de la línea de alta velocidad, unos trenes Avant, de alta velocidad, pero no de AVE, con bastantes frecuencias diarias y amplio uso (vuelvo a ello enseguida). En 2012 y 2013, por iniciativa de la Junta de Castilla-La Mancha se pusieron unos trenes AVE Toledo-Madrid-Cuenca-Albacete que fueron un rotundo fracaso, y se eliminaron. En 2014, con motivo del año de El Greco, se pusieron unos trenes AVE desde Barcelona, Sevilla y Málaga, con parada intermedia en Madrid, que funcionaban en la práctica como dos trenes diferentes, ya que casi todo el pasaje que montaba en Toledo se bajaba en Madrid, donde el tren se volvía a llenar con destino a Barcelona, Sevilla o Málaga (y viceversa). Esos son los 220.000 pasajeros del AVE de 2014: en su inmensa mayoría pasajeros a Madrid que tomaban el AVE en lugar del Avant simplemente porque a la hora que ellos querían viajar ese era el tren disponible.

¿Pero cuántos pasajeros viajan en Avant entre Madrid y Toledo cada año? Pues en 2014 fueron aproximadamente un millón, que sumados a los del AVE supusieron 1.259.000 viajes entre las dos ciudades. En 2015, ya sin AVE, se llegó a 1,4 millones de pasajeros (unos 3.800 al día). Una distorsión similar se produce en Segovia, donde casi no paran trenes AVE, pero hay varios servicios Avant diarios, y también, aunque no tan pronunciada, en Valladolid, Ciudad Real o Puertollano.

Para la estadística de El País esos viajeros no cuentan, porque no son pasajeros AVE patanegra. Pero en una discusión que tiene como fondo las malas decisiones de gasto público al construir estaciones, no tiene sentido contar sólo a los pasajeros de un tipo de trenes. Aunque Renfe los cuente por separado, para preguntarse si se gastó bien el dinero en poner una estación en Segovia o en Ciudad Real habrá que contar todos los trenes y pasajeros, no solo los del servicio más caro.

El segundo problema de la noticia es la manera tan peculiar de calcular los pasajeros que usan las estaciones. Veamos lo que se dice en el texto sobre la estación de Villena:
En la estación de Villena, a 60 kilómetros de Alicante, levantada en un secarral a seis kilómetros del centro del municipio y sin transporte público para acceder a ella, paran cinco AVE por sentido en el trayecto entre Madrid y Alicante. Sin embargo, solo 25.850 viajeros compraron esos billetes en 2014.
Sin embargo, en el gráfico que aparece al pulsar en el mapa nos dice que el número de viajeros en Villena fue de 51.700. Exactamente el doble. ¿Qué está pasando? Pues una cosa muy absurda: para hacer la estadística de uso de las estaciones Renfe cuenta, lógicamente, todos los pasajeros que suben o bajan de los trenes en cada estación (es lo mismo que hacemos con aeropuertos, por ejemplo). Como cada pasajero sube en una y baja en otra, si se suman todos los usuarios de todas las estaciones nos da un número que es el doble del total de viajeros.

Así que, si a partir de los datos de las estaciones queremos saber cuántos viajeros hubo en España tenemos que dividir la suma por dos. ¡Pero para saber cuántos pasajeros pasaron por una estación no hay que dividir por dos el dato que da Renfe! Si de A a B viajan un millón de personas pasan, efectivamente, un millón por cada una de las dos estaciones, no medio millón. Pero eso es justamente lo que hace El País. Para saber cuantos pasajeros pasan al día por cada estación toman la estadística anual de Renfe, la dividen por dos, y luego por 365.

Por eso, según ellos, los 67.100 pasajeros de Guadalajara son 92 al día, y no 188. Y los 72.400 de Huesca son 99, en lugar de 198.  Y así sucesivamente. Sólo con esa lógica disparatada se puede decir que una de cada cuatro estaciones tienen menos de 100 pasajeros al día. Son ocho de 29 (27,6%). Pero si se cuenta bien, serían sólo 4 de las 29 (13,8%). Y de ellas, una es Segovia, donde según El País sólo pasan 14 pasajeros al día de AVE. En realidad son 28. Lo cual es muy poco, pero es que la mayoría de los pasajeros de esa estación son pasajeros de Avant, Alvia u otros trenes.

Así que si contamos bien los pasajeros de alta velocidad, todos, sólo serían tres estaciones (una de cada diez), las que en 2014 tuvieron menos de 100 pasajeros diarios. Sigue siendo una estadística mala, lógicamente. Pero no, no son una de cada cuatro. Y en realidad, no sé si el umbral de la infrautilización de una estación es de 100 pasajeros diarios, o de 500 o de mil. Pero en fin, si uno decide montar el titular sobre ese umbral, debería hacerlo bien.

Es una pena que El País haya conseguido unas estadísticas hasta ahora nunca difundidas por Renfe para estropear el relato de manera tan absurda. Los números (de algunas estaciones) son malos de por sí. No era necesario exagerarlos.

[Actualización: no se pierdan este texto de la web Vía Libre que un lector ha enlazado en los comentarios, donde se dan los datos completos, con todos los pasajeros de alta velocidad por estación, bien contados, y se comparan con los datos de los aeropuertos ]

19 de abril de 2016

Déjà vu en El Mundo: los dinosaurios no se extinguieron por ese peazo de meteorito

El paleontólogo Luis Alcalá publica en Elmundo.es un interesante artículo sobre las últimas investigaciones en torno a la extinción de los dinosaurios: ¿Estaban ya sentenciados los dinosaurios antes de la caída del meteorito?

Desgraciadamente, alguien en El Mundo ha decidido encabezar el texto con esta imagen:

Imagen que representa un meteorito de muy grandes dimensiones, decenas o tal vez más de cien kilómetros de radio, impactando contra la tierra

Y con el siguiente pie: "Recreación artística del meteorito que acabó con los dinosaurios. EL MUNDO"

Exactamente la misma imagen fue utilizada en una noticia sobre la extinción de los dinosaurios por Elmundo.es en 2010, pero atribuyendo la autoría a la NASA.

Y en efecto, como conté entonces, sí, la imagen es de la NASA, concretamente el autor es Don Davis. Estaba alojada en un repositorio de imágenes que ya no funciona, y por eso tal vez alguien ha decidido que puede apropiarse de su autoría. Pero en realidad sigue disponible en la web de la NASA con clara indicación de sus propietarios intelectuales.

Y no, ni entonces, ni ahora, la imagen puede utilizarse como "recreación del meteorito que acabó con los dinosaurios", ya que este se estima que tenía unos 10 km de diámetro, y el de la imagen tendría más bien unos 500 km de diámetro, lo que significa que sería unas 125.000 más voluminoso, y su impacto probablemente acabaría con toda la vida en la tierra.

Pero claro, la tentación, en 2010 y en 2016, de poner una imagen chula, aunque sea errónea, sigue siendo demasiado fuerte.

5 de abril de 2016

¿Diámetro, circunferencia? ¡Qué más dará!

A menudo me ocupo en el blog de errores  en los que los periodistas incautos han sido víctimas de un engaño, inducidos a contar algo de manera distorsionada por una fuente interesada, cuyas trampas no han sido capaces de detectar.

Pero muchas otras ocasiones son los propios periodistas los que se meten ellos solitos en el lío, al interpretar una información que les ha llegado correctamente. Me ha mandado Juan Antonio (gracias) un ejemplo muy divertido de esta situación, publicado en La Voz de Avilés.

He aquí el encabezamiento de la noticia:

La Policía local recorre al año el equivalente a 18,2 vueltas al mundo

Alguien en La Voz de Avilés ha pensado que una manera de hacer más interesante, o tal vez más comprensible, la cifra de kilómetros recorridos por la polícia municipal (233.000 en números redondos) es compararla con los kilómetros que tendría una vuelta al mundo. Y ha calculado que 233.000 kilómetros son 18,2 vueltas al mundo.

Pero aquí viene el problema: una vuelta al mundo por carretera estrictamente no se puede dar, y aún combinándola con algún que otro trayecto en barco, se podría hacer por muchas rutas diferentes, a diferentes latitudes, y con diferentes longitudes. Hay que suponer que esa "vuelta al mundo" de referencia sería un recorrido alrededor del mundo, en cualquier vehículo, y que cubriera la distancia equivalente a un círculo completo alrededor de la tierra, sin cambiar de dirección. Como la tierra no es una esfera perfecta, esos círculos tienen varias longitudes posibles (muy ligeramente distintas), pero el que más se suele citar es el del ecuador, que mide, redondeando, 40.100 kilómetros. Esa es la cifra que típicamente se maneja al pensar en los kilómetros que mide la "vuelta al mundo".

Pero entonces, ¿cómo ha calculado La Voz de Avilés que 233.000 kilómetros son 18,2 vueltas al mundo? Pues muy simple, lo vemos en el primer párrafo:
... la memoria de la actividad policial durante el pasado año y que señala que los vehículos policiales realizaron una media mensual de 19.409,25 kilómetros (algo más de una vuelta al mundo ya que el diámetro de la tierra es de 12.742 kilómetros)...
Como lo leen: han pensado que el diámetro de la tierra (12.700 kilómetros) es lo mismo que la longitud de una vuelta al mundo. En fin, si te vas a poner creativo, mejor asegúrate de que lo estás haciendo bien. Que no requiere más que consultar un diccionario, o la Wikipedia, caramba.

1 de abril de 2016

El misterio de las cuentas de Twitter que difunden enfermizamente noticias de Abc.es

Un veterano lector del blog me ha alertado hoy de una cosa curiosa que le ha sucedido: le ha interesado una noticia del Abc, y quería saber qué decía la gente sobre ella en Twitter.

Para su sorpresa, se ha encontrado con docenas y docenas de tuits sobre la noticia, hechas por gente muy rara, con nombres impronunciables, supuestamente residentes en países sudamericanos (aunque el tema de la noticia era muy local), y cuyas cuentas de Twitter, con muchísima actividad, consistían al parecer, básicamente, en tuitear enlaces a noticias de diferentes medios, copiando su titular en el texto.

Me ha picado la curiosidad y he estado revisando el fenómeno. Y en efecto, he encontrado, a partir de la noticia en cuestión, al menos 40 cuentas de Twitter que la tuiteaban y cuyo contenido era casi exclusivamente enlaces a noticias de diferentes medios. Muchas de ellas tuiteaban noticias a un ritmo vertiginoso (varias por minuto), y además lo hacían por "paquetes", de manera que las mismas noticias se tuiteaban en muchas de las cuentas, exactamente en el mismo orden. Así, por ejemplo, esta cadena exacta de noticias la he encontrado repetida un montón de veces:


¿Qué curioso, no? Lectores de todo el mundo tuiteando exactamente las mismas noticias, en el mismo orden, con el mismo texto en el tuit (siempre el titular copiado)...

Obviamente, aquí hay gato encerrado. Estas cuentas son un cuento, y parece que estamos ante un fenómeno conocido. Igual que hay personas y empresas que compran seguidores falsos, para simular popularidad, hay también empresas que compran tuits automatizados, para generar apariencia de interés por sus contenidos. Hay incluso un blog (Twitter Bots) centrado en estudiar este fenómeno, con estudios de caso que se parecen bastante al que acabo de encontrar, utilizados fundamentalmente por partidos políticos y medios de comunicación (vean por ejemplo, este estudio sobre las redes falsas en las elecciones autonómicas del año pasado, o este sobre las andaluzas). 

Lo cierto es que en las cuentas que yo he visitado, hay pocas dedicadas exclusivamente a tuitear noticias de Abc.es (esta de @miamitop sería un ejemplo). En la mayoría aparecían, en diferentes combinaciones, muchos otros medios. La mayoría españoles, como infobae.es, eleconomista.es, elmundo.es,  meneame.net, 20minutos.es, eldia.es, elcorreo.com, mundodeportivo.com... Pero también otros Colombia, Venezuela, México o la República Dominicana. E incluso alguno que otro del New York Times, o CNN. 

Da toda la impresión de que estas cuentas son gestionadas automáticamente por alguien que vende sus servicios a muchos medios, o quizá entremezcle enlaces a fuentes que le pagan con otras que no lo hacen (esto parece que es típico, para camuflar un poco las trampas). En todo caso, da un poco de vergüenza ajena todo ello, ¿no les parece?

31 de marzo de 2016

¿Sólo Baleares y Madrid han salido de la crisis?

Lleva hoy El Mundo en portada esta extraña noticia:

Sólo dos de las 17 autonomías han salido oficialmente de la recesión en 2015 al registrar un PIB a precios corrientes superior al que tenían en 2008...

La información continúa en el interior, a cinco columnas, abriendo la sección de economía. Destaca un gráfico, que aparece también en la edición digital del periódico, que ilustra la variación del PIB nominal de cada comunidad autónoma y del conjunto del país, entre 2008 y 2015. Es este:

Puede verse que el PIB nominal ha crecido en Baleares y Madrid, y ha disminuido en las demás CCAA y en España
Son muchos los problemas de esta información. Veámoslos, de más a menos obvios.

1. Según el gráfico, el PIB del País Vasco habría pasado de 67.698 a 69.924 millones de euros. Esto representaría un aumento del 3,3%, el mayor de todas las CCAA, y sin embargo, en la última columna se dice que ha disminuido un 2,6%. Se trata de una simple errata: el dato de 2015 no es 69.924, sino 65.924, como puede verse en la fuente original (el INE), y el porcentaje de descenso del PIB nominal, 2,6%, es correcto. Ahora bien, una errata así sugiere que al hacer estos gráficos en El Mundo aún se "pican" los datos, uno a uno, manualmente, en lugar de copiarlos y pegarlos de las fuentes originales, que los dan en formato digital. ¿Cómo es posible?

2. Más serio es el lío conceptual. ¿Desde cuándo se dice que un territorio ha salido de una crisis económica cuando supera el nivel de PIB que tenía al inicio? Es una definición cuando menos inusual. Lo habitual es que digamos que una economía está en crisis cuando el PIB decrece, y que ha salido de la crisis cuando el PIB vuelve a crecer. Con una definición de ese tipo, claro, todas las comunidades autonómas habrían salido ya de la crisis. La mayoría de ellas en 2014, y alguna rezagada en 2015 (vuelvo al detalle de esto más abajo). 

En el texto de portada incluso se dice que las dos comunidades afortunadas "han salido oficialmente de la recesión". La expresión es chocante por dos motivos: primero, para hablar de que algo ha pasado "oficialmente", debe de haber alguna autoridad "oficial" que lo declare. No es así, claro. Ni el INE, ni el Banco de España, ni Eurostat, han hecho declaración oficial alguna sobre lo que afirma el periódico.

En segundo lugar, el término elegido, "recesión", se suele utilizar en el lenguaje económico con más precisión que el término "crisis". Se habla normalmente de que un país está en recesión cuando el PIB decrece dos trimestres consecutivos (dejo fuera un matiz importante, al que volveré enseguida). El problema es que la estadística del INE sobre el PIB de las comunidades autónomas no es trimestral, sino anual. No es posible saber en qué momento cada comunidad autónoma tuvo por última vez dos trimestres seguidos de disminución del PIB. Pero como sabemos que todas crecieron en el conjunto de 2015, a tasas considerables, y la mayoría lo hicieron también en 2014, más tímidamente, parece bastante seguro decir que todas las CCAA han salido ya de la recesión, entendida convencionalmente, y seguramente la mayoría lo han hecho ya hace casi dos años.

3. Pero aún queda por señalar el error más grave de esta noticia. Cuando se habla de crisis, o de recesión, de una economía, se habla de la variación del PIB en términos reales, no en términos nominales. Es decir, de la variación del PIB descontada la variación de los precios. Si en un país hay una inflación del 3% y el valor nominal del PIB crece el 2%, en realidad, en términos reales, el PIB no ha crecido, sino que ha disminuido. Ese país estaría en crisis, o en recesión (si al menos la caída se ha dado dos semestres seguidos, para mantener la definición anterior). Si con esa misma inflación del 3% el PIB nominal creciera el 5%, diríamos que la economía de ese país crece, pero no el 5%, sino más bien el 2% (en realidad el 1,94%, que es el resultado de calcular (105-103)103).

Y lo mismo pasaría si en lugar del PIB de un año respecto al anterior, comparamos el PIB de 2015 con el de 2008: para decidir si el PIB ha crecido o no es necesario descontar la inflación, y por tanto, aun si aceptáramos la inusual definición de "salir de la crisis" propuesta por El Mundo, basada en comparar el PIB de 2015 con el de 2008, lo tendríamos que hacer descontando la inflación.  Que un periódico que se pretende serio abra su sección de economía a cinco columnas, y lleve a portada, una noticia que ignora estas reglas básicas es simplemente incomprensible.

¿Y cómo calculamos esa variación del PIB real? Pues nos la da el propio INE, en la misma hoja de cálculo de la que ha extraído El Mundo sus datos, aunque un poco escondida. Junto a los datos del PIB nominal de cada comunidad, entre 2000 y 2015, aparece otra estadística, la "variación de volumen", de año en año, que es precisamente el crecimiento (o decrecimiento) de la economía, descontada la inflación (estimada a través de un indicador llamado "deflactor del PIB", que tiene un valor diferente al del IPC, puesto que este último mide sólo precios de productos de consumo, mientras que aquel estima la variación de precios de todo lo producido en la economía). Para calcular el efecto acumulado de esas variaciones anuales se puede aplicar al valor real del PIB de 2008 en cada comunidad autónoma, la variación anual, para llegar a obtener lo que sería el PIB de 2015 en euros constantes de 2008. El resultado de ese proceso aparece en la siguiente tabla, que recoge también la variación aparente, calculada originalmente por El Mundo

PIB por comunidades autónomas, en millones de euros constantes (2008) y su variación
Variación del PIB 2008-2015
Territorio20082015RealNominal
MADRID202.035203.1700,6%0,8%
CANARIAS42.58241.406-2,8%-0,6%
BALEARS, ILLES27.19426.421-2,8%1,3%
EXTREMADURA18.15517.529-3,5%-3,1%
NAVARRA18.73918.034-3,8%-2,6%
PAÍS VASCO67.69864.944-4,1%-2,6%
CATALUÑA209.005200.115-4,3%-2,1%
ARAGÓN35.61533.853-5,0%-5,1%
MURCIA29.13727.646-5,1%-4,8%
CASTILLA Y LEÓN57.09253.846-5,7%-5,3%
GALICIA58.58454.907-6,3%-4,9%
ANDALUCÍA152.137142.511-6,3%-4,7%
CASTILLA - LA MANCHA40.38937.709-6,6%-6,6%
RIOJA, LA8.2757.663-7,4%-3,6%
COMUNITAT VALENCIANA108.508100.316-7,6%-6,4%
CANTABRIA13.27912.015-9,5%-8,3%
ASTURIAS23.98921.582-10,0%-10,0%
Total Nacional1.116.2071.067.553-4,4%-3,1%

El resultado, como puede verse, no es dramáticamente distinto al de la gráfica publicada por El Mundo: casi todas las comunidades tienen valores algo peores, pero la diferencia es pequeña. Madrid es la única comunidad que ha superado el nivel del PIB de 2008, y Baleares, en cambio, pasa de un crecimiento del PIB nominal del 1,3% a una caída del PIB real del 2,8%. Que el cambio sea diferente en cada comunidad autónoma se explica porque el deflactor también es distinto (como lo es el IPC). El conjunto de España pasa de una caída del 3,1% al 4,4%. Por lo tanto, estamos algo más lejos de volver a los niveles de PIB de 2008 de lo que parece si miramos al PIB nominal.

Tal vez estén ustedes pensando que tampoco hay que montar tanto lío por diferencias tan pequeñas. Pero es que hay que subrayar que estas diferencias son tan escasas por accidente, por pura chiripa: el deflactor del PIB acumulado entre los años 2008 y 2015 es extremadamente bajo (aproximadamente el 1,3% para el dato nacional), mucho menor incluso que el inusualmente bajo valor del IPC, que en ese periodo acumuló una subida del 8%. 

Este es un dato absolutamente insólito históricamente. Lo "normal" es que en un periodo de 7 años la inflación acumulada sea muchísimo mayor. Por ejemplo, entre 2001 y 2008 el deflactor del PIB acumulado fue del 28,5%. Y en los siete años anteriores (1994-2001) fue del 25,8% (datos del Banco Mundial).

De manera que, por pura casualidad, esta vez, al estimar el crecimiento del PIB en siete años usando datos nominales, en lugar de datos reales, se comete un error pequeño. Pero lo típico hubiera sido cometer un error tremendo, del tipo creer que la economía ha crecido un 20% cuando en realidad ha caído un 5% o cosas similares (algo parecido le pasó a El País, hace años, cuando creyó que el PIB español se había doblado entre 1996 y 2006, y en realidad había crecido "sólo" en torno al 45%).

En fin, que El Mundo utiliza en su titular un concepto muy común con un significado muy diferente al habitual, generando bastante confusión. Y luego, al hacer su inusual cálculo, se ha librado, por pura casualidad, de una metedura de pata colosal. Haciendo bien las cuentas, y aceptando su concepto de "salir de la crisis", resulta que sólo lo habría hecho Madrid, la única comunidad que ha superado el nivel de PIB de 2008. Baleares en cambio está todavía a cierta distancia de hacerlo (la misma que Canarias). Y la mayoría de las comunidades autónomas están un poco más lejos de ese objetivo de lo que calculaba el periódico. Es decir, que la crisis ha sido incluso un poquito peor de la imagen, ya bastante gris, que nos proyectaba esta mañana el periódico.