19 de mayo de 2021

Dosis puestas y personas vacunadas: alguien se iba a liar

 Me manda un familiar un enlace a una noticia publicada por Deia en su web el pasado lunes, con este titular:

La mitad de la población vasca ha recibido al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus

¡Toma ya! En España apenas íbamos, en promedio, ese día, por el 32% de la población... Y en Euskadi ya van por el 50% ¡Asombroso! Especialmente cuando el suministro de vacunas llega al País Vasco a través de los contratos firmados por la Unión Europea, que reparte vacunas a cada estado miembro en proporción a la población. Y luego el gobierno español las reparte entre las comunidades autónomas también en relación a su población. ¿Habrá conseguido el País Vasco algún trato de favor del gobierno de Sánchez a cambio de los votos del PNV en alguna ley? ¡Qué astutos y sagaces los del PNV, cómo aprovechan su poder de negociación!

Como ya se imaginarán, nada de eso ha sucedido. El titular de Deia es simplemente falso, y se basa en dividir el total de dosis administradas en Euskadi (1,144 millones) entre la población vasca (2,220 millones). Pero obviamente, como todo el mundo sabe, y se explica en el mismo boletín del Gobierno Vasco que cita la noticia, muchas de las dosis administradas (327.000) son segundas dosis. Así que, aunque el boletín no lo especifica, el número de personas que ha recibido al menos una dosis es el resultado de restar, del total de dosis (1.144.335), las segundas dosis (327.288), y eso da 817.047. Que representa aproximadamente un 37% de los vascos.

Lo que coloca a Euskadi entre las comunidades con más alta proporción de la población con al menos una dosis, como se ve en el siguiente gráfico, proveniente de la web del Ministerio de Sanidad pero muy lejos del 50%. 

Gráfico de barras que muestra el porcentaje de la población que ha recibido alguna dosis, por comunidades autónomas. El País Vasco aparece con el 36,9%, con un valor de los más altos. El más alto es Asturias con el 42,5% y el más bajo Melilla, con el 22,7%. La media española es del 32,7%

El error de Deia no es pequeño. Pero a nadie le ha debido importar nada, porque dos días después la noticia sigue en su web. Ya se sabe que rectificar es de cobardes.

12 de mayo de 2021

Pre-riodismo retroactivo

Los lectores habituales del blog ya conocen el término de pre-riodismo, que utilizo en las situaciones en las que los medios cuentan como si fuera ya una decisión tomada por las autoridades lo que es solo una intención, un anuncio, un borrador, o tal vez, en los casos donde la cosa está más cerca de ser cierta, un proyecto de ley.

Pues bien, ahora me encuentro con un caso que no sé muy bien cómo llamar, en el que se atribuye a un gobierno anterior una acción que no llegó a realizar, pero en la que pensó. ¿Cómo llamamos a eso? ¿Post-pre-riodismo? ¿Pre-riodismo histórico? ¿Pre-riodismo retroactivo?

La cosa viene a cuento de una noticia hoy en El País que dice así:

El Gobierno del PP intentó implantar un peaje en las autovías de 246 euros anuales por cada turismo y 7.066 euros por camión

En CadenaSER.com, menos sutiles sobre la razón por la que consideran el asunto noticioso, titulan así:

El Gobierno del PP pretendía aplicar este 2021 el pago por uso en las autovías que ahora critica

Las dos noticias se apoyan en una misma fuente: un estudio del Ineco (una consultaría de obras públicas dependiente del Ministerio de Fomento), con una copia disponible en la web de la Cadena Ser, que muestra que en mazo de 2018, en efecto, el ministerio estudió la posibilidad de implantar peajes en autovías y autopistas españolas. 

El estudio se había solicitado con urgencia, como destaca y subraya la Cadena Ser, dando a entender que la decisión podía ser inminente. Pero leyendo el informe puede entenderse la urgencia: a finales de 2018, por primera vez, iba a terminar la concesión de una de las autopistas de peaje existentes, que revertía al estado, y en los años siguientes, hasta 2021, eran más de 1.000 los kilómetros de autopistas de peaje que iban a pasar por ese cambio de titularidad. También se suponía que acabarían en manos del estado, por procesos concursales, varias autopistas de reciente creación y poca viabilidad (como las famosas Rs de Madrid y otras), con un total de 700 km de longitud. 

Por lo tanto, sí, había cierta urgencia en decidir cómo se iba a financiar, en el futuro el mantenimiento de las autopistas bajo concesión, que volvían al estado (el PSOE, curiosamente, decidió que fueran gratuitas para, al parecer, ahora pensar lo contrario). Y de hecho, el documento tiene dos partes. El que llama escenario 1, en el que solo se implantan peajes en las autopistas anteriormente con concesiones, que revierten al estado, y se calcula qué peaje se necesitaría para cubrir sus gastos de mantenimiento. Y un escenario 2, más ambicioso, en el que se considera la posibilidad de implantar peajes en todas las autopistas y autovías, y de financiar con esos peajes varias posibles cosas: la conservación de todas esas vías, la conservación también de las vías convencionales (ambas cosas a nivel actual o a nivel óptimo), o incluso la construcción de las nuevas vías de alta capacidad previstas.

Además, en cada escenario, se contemplaban tres posibilidades: que solo pagasen peaje los vehículos pesados, que lo hicieran ligeros y pesados, con una proporción de 1 a 1,69 (la media entonces en las autopistas de peaje) o que lo pagasen ligeros y pesados con una proporción de 1 a 3.

En todo caso, el informe no pasaba de contemplar escenarios, calcular cuánto dinero habría qué recaudar, si se quisieran cubrir ciertos costes, y dividirlo entre los vehículos-km esperados, para llegar a un precio por km en cada caso, para vehículos ligeros y pesados. También se calculaba, en promedio, cuánto pagaría cada vehículo ligero y pesado en España, asumiendo un número medio de km recorridos al año por las vías de alta capacidad.

No había ninguna recomendación de ningún tipo. No se decidía nada. 

Y sin embargo, El País dice que "el Gobierno del PP intentó implantar un peaje" y la SER que "pretendía aplicar este 2021 el pago por uso" cuando todo lo que sabemos es que pidió información/elaboró un estudio.

El País dice además que ese peaje que el gobierno "intentó implantar" era de 246 euros anuales por cada turismo y 7.066 por cada camión.  Pero esa era solo una de las fórmulas posibles, con proporción 1 a 3 entre tarifas de turismo y vehículo pesado, en la que el peaje se aplicaba a todas las vías de alta capacidad, y con él se pagaban las tres cosas mencionadas más arriba (su mantenimiento, el de la red convencional,  a niveles óptimos y también la construcción de nuevas carreteras).

En la siguiente tabla, el titular de El País coincide con la última fila (Total Máximo) de las dos últimas columnas, que es el resultado de sumar las filas 2 (conservación a nivel óptimo de vías de alta capacidad), 4 (conservación a nivel óptimo de vías convencionales), 5 y 6 (inversiones para construcciones en dos bloques distintos, que llaman "pipeline" y PIC).

De nuevo, ese era el "total máximo", como dice la última línea: lo que se pagaría, en promedio, si el gobierno implantase el peaje más ambicioso, para pagar incluso construcciones de nuevas carreteras. Podría ser para los turismos solo de 56 euros, si se limitase a la "conservación actual" de las vías de alta capacidad, o de 133, si optara por la "conservación óptima" de esas vías. O muchas otras combinaciones. Con este documento no se puede justificar ninguna cuantía. 

O sea que "el gobierno intentó implantar un peaje de 246 euros anuales por turismo" es en realidad "el gobierno estudió un peaje medio anual para los turismos de entre 0 y 287 euros" (esto salía en la tabla similar a la anterior, pero con ratio 1 a 1,69 en el peaje de turismos y vehículos pesados). 

Un desastre.

Para más divertimento, la intención de estas noticias, poco sutilmente defensiva del gobierno actual, tropieza con que en las noticias recientes sobre los peajes que se pretenden imponer, justificándolos solo para pagar la conservación de las propias autovías, se especulaba con precios de 3 a 5 céntimos por km. Y sin embargo, según el estudio hecho en tiempos del gobierno del PP, como se ve en la tabla de arriba, un peaje de sólo 2 céntimos por km (para turismos) y menos de 6 (para los vehículos pesados) sería suficiente para recaudar 2.743 millones de euros al año, y pagar el mantenimiento (óptimo) de autovías, carreteras convencionales, y nuevas construcciones. Vamos, que el PP podría esgrimir este estudio contra el gobierno del PSOE, que parece que va a pedir mucho más dinero para cubrir muchas menos cosas, o si no es así, en su torpeza, ha dejado que circulen esas cifras cuando tiene un informe que le dice que el peaje podría ser mucho menor de lo que se está diciendo. Pero el blog malapolítica se lo dejo a otros.

14 de abril de 2021

Sin Janssen la inmunidad no se retrasararía un año

 Encabeza hoy La Razón su portada en la edición en papel con este titular:

El parón de Janssen aleja la inmunidad de grupo hasta 2022

Lo acompañan tres subtítulos, uno de los cuales dice: "Al ritmo actual se tardarían tardará 631 días en que el 70% de la población tuviera dos dosis".
 
Más allá de que la suspensión temporal de la distribución de la vacuna de Janssen no se puede tomar como algo definitivo, lo cierto es que, aún "jugando" a considerar esa hipótesis (que no usáramos esa vacuna en absoluto) las cuentas de La Razón son un desastre.
 
En la web podemos encontrar la noticia, con un titular ligeramente modificado ("Fiasco del plan de Sanidad: el parón de Janssen aleja la inmunidad de grupo hasta 2022") y las siguientes cuentas:
Al ritmo actual de vacunación con los sueros existentes en el mercado, incluyendo el de AstraZeneca, España no lograría la inmunidad antes de septiembre, sino que tardaría al menos un año más.

Los cálculos del plan de vacunas
 
En los 106 días que han transcurrido desde que se iniciara esta histórica campaña de vacunación contra la enfermedad causante de la pandemia, los servicios autonómicos de salud han inyectado 11,073 millones de antídotos. Para llegar a la cifra de 66 millones de dosis necesarias para completar la pauta con las vacunas existentes ahora mismo en 33 millones de personas, se necesitarían 631,7 días o, lo que es lo mismo, 1,7 años. Así pues, no habría inmunidad en la población española hasta agosto de 2022. [énfasis rojo añadido]
La clave, claro, es el concepto de "ritmo actual de vacunación". Como todo el mundo sabe, la vacunación empezó despacio y ha ido aumentando su ritmo progresivamente, a medida que las empresas fabricantes han ido incrementando sus suministros. La magnitud de la aceleración se puede ver en esta tabla (con datos extraidos por Datatista del Ministerio de Sanidad):
 
PeriodoDíasDosis
Dosis diarias
Hasta el 31-ene361.609.26144.702
Febrero282.220.20479.293
Marzo314.512.690145.571
Abril (1-12)122.731.502227.625
De 27-dic a 12-abr
10711.073.657103.492
 

Las cuentas de la última línea serían las que ha hecho La Razón (a mí me sale un día más, pero la diferencia es mínima) y sale un promedio 103.500 vacunas diarias. Y a ese ritmo se necesitarían 638 días para poner 66 millones de dosis, lo que nos llevaría hasta el 25 de septiembre de 2022 (aún más tarde de lo que ellos dicen). 

Pero claro, es absurdo llamar "ritmo actual" al promedio de 107 días con ritmo creciente y proyectar ese ritmo hacia el futuro, como si por alguna extraña razón cabría esperar que las empresas farmacéuticas volverían a repetir cada cuatro meses un ciclo como el de los primeros cuatro meses de fabricación de las vacunas. No tiene ningún sentido. En una situación como esta solo podemos hablar del "ritmo actual" para referirnos a algún periodo más reciente. La siguiente tabla muestra cuál ha sido el ritmo en tres periodos que más o menos arbitrariamente podríamos escoger para hablar del "ritmo actual", como el último mes, la última quincena o la última semana.

PeriodoDíasDosis Dosis diariasDías para 66M dosisFecha 66 M dosis
11-mar a 12-abr335.720.890173.36038110/01/2022
30-mar a 12-abr143.038.497217.03630426/10/2021
6 al 12 abril71.715.810245.11626921/09/2021

Al ritmo del último mes, llegaríamos a los 66 millones de dosis en 2022, sí, pero en enero, no en agosto ni en septiembre. Al ritmo de la última quincena, lo haríamos en octubre de este año, y al de la última semana eso sucedería en septiembre.

Y eso, por supuesto, no incluye en la cuenta que el ritmo de entrega de las demás vacunas se espera que sea en los próximos meses mejor que el de los anteriores, de manera que aún sin Janssen la expectativa sería que sigamos acelerando el ritmo de vacunación casi cada semana.

Quizá alguno de ustedes se extrañe de que eliminando de los cálculos la vacuna Janssen, de una sola dosis, de la que esperábamos recibir 17 millones hasta septiembre, puedan salir unas cuentas tan optimistas, y no mucho peores que las que hacía Pedro Sánchez el otro día. La razón es que en realidad las cuentas del gobierno están hechas con cierto margen para imprevistos, retrasos y tropiezos. De hecho, las dosis contratadas para los tres primeros trimestres de las otras tres empresas con vacunas de dos dosis, son 75,9 millones, que darían para vacunar a casi 38 millones de personas. Por eso, incluso en la hipótesis de que Janssen fuera totalmente inutilizable (lo que casi seguro no sucederá) el retraso respecto a los objetivos previstos no sería demasiado (siempre que no se combinara con otros problemas adicionales, claro).

En definitiva, chapuza, alarmismo injustificado y sensacionalismo de La Razón, que es difícil creer que sea inocente.

7 de abril de 2021

Vacunas anunciadas y grupos de edad

Ayer el gobierno precisó sus estimaciones de cuántas personas habrán recibido la pauta completa de vacunación (en una o dos dosis, según el tipo de vacuna recibida) en diferentes fechas de los próximos meses. Me ha parecido interesante comparar esos números con los tamaños de los diferentes grupos de edad de la población española, para así hacerme una idea de en qué momento está diciendo el gobierno, implícitamente, que estarán vacunados los diferentes grupos.

Como es sabido, el orden de vacunación no es estrictamente por edad, ya que algunos grupos profesionales, como sanitarios, docentes (de ciertas etapas), y cuerpos de seguridad, y otras personas, como grandes dependientes, están siendo vacunados con preferencia. La mayor parte de esos grupos preferentes han iniciado ya el proceso, por lo que sé, y son la razón de que en las tablas, también recientemente publicadas, de las vacunas ya administradas, haya más de tres millones de personas menores de 80 años que han recibido ya al menos una dosis de la vacuna (aunque también hay entre ellas algunas personas de 65 años y menos, de la población general, que recientemente han empezado a ser vacunadas con AstraZeneca, tras el cambio de criterio sobre las edades adecuadas para esa vacuna).

Teniendo en cuenta esa salvedad, he hecho el gráfico que ven más abajo, comparando las cifras anunciadas ayer de personas que se espera que estén vacunadas en diferentes fechas, con la población española por grupos de edad. Las personas menores de 80 años que habían recibido ya una dosis según los datos difundidos el 1 de abril, y que corresponden aproximadamente con los grupos "preferentes", han sido incluidas en un grupo especial, en la base de la columna, y han sido excluidas de los respectivos grupos de edad, para evitar la doble contabilidad. 


En la parte baja de las columnas, la correspondencia entre las fechas y las edades no se ajusta a la realidad, porque el grupo de 80 y más años en realidad ha empezado su vacunación más o menos a la par que muchos de los "preferentes". Pero pasados esos dos grupos, la mayoría de la gente que espera ser vacunada sí va a ir siendo llamada básicamente por edad.

Por eso creo que el gráfico es útil como aproximación para calcular que los mayores de 80 años no estarán aún totalmente vacunados el 3 de mayo, pero no faltará mucho. Para el 6 de junio deberían estar ya prácticamente todos los de 70-79 años, y para el 14 de junio los de 60-69 años. Los de 50-59 años tendrían que estar vacunados tiempo antes del 19 de julio, y finalmente, al llegar a los 33 millones de vacunaciones completas el 31 de agosto, estaría ya vacunada la inmensa mayoría de los de 25-49 años.

Los 33 millones de vacunados a finales de agosto son el 70% de la población, pero el 82% de la población mayor de 16 años (40,1 millones), que es la única para la que está autorizada ahora alguna vacuna. Hay que suponer que una buena parte de los 7 millones que no tendrían, en esa fecha, la vacunación completa, habrán recibido ya una dosis. 

Un último dato, para poner lo anterior en perspectiva: el cuadro siguiente muestra qué porcentaje del total de casos, hospitalizados, ingresados en UCI y falllecidos se alcanza, de manera acumulada, al ir recorriendo los diferentes tramos de edad, de los mayores a los más jóvenes.

Porcentaje acumulados, por tramos de edad, ordenados de mayores a más jóvenes, de los casos, hospitalizados, ingresados en UCI y fallecidos por covid-19
EdadCasosHospitalizadosUCIFallecidos
80+7,4%28,5%5,5%64,4%
70-7913,9%48,5%33,0%85,8%
60-6923,7%66,4%64,5%95,1%
50-5938,7%81,4%84,8%98,6%
40-4955,5%91,2%94,1%99,6%
30-3969,3%96,2%97,7%99,8%
20-2982,3%98,7%99,0%100,0%
10-1993,1%99,4%99,6%100,0%
0-9100,0%100,0%100,0%100,0%
(N)3.249.222321.24728.76973.500
Fuente: elaboración propia con datos de RENAVE (datos hasta el 30 de marzo). No incluye casos sin edad conocida.

Puede verse el impacto gigante que tendría que tener la vacunación de las personas mayores de 70 años (previsible para primeros de junio) sobre las defunciones, de las que representan un 85%. Con las de 60 y más años (cuya vacunación debería terminar a mediados de junio) se llega al 95% de las defunciones, pero también al 65% de los ingresos en UCI y al 66% de las hospitalizaciones.

No obstante, hay que tener en cuenta que el número base de contagios, hospitalizaciones, entradas en UCI y fallecidos, sobre la que se produciría la reducción, podría estar aumentando como consecuencia de una posible cuarta ola, producida por las nuevas variantes, o de la propia relajación de las restricciones legales a la movilidad, las reuniones de personas no convivientes, y otros comportamientos, que se vayan produciendo. Así, no cabe excluir la posibilidad de que, a la vez que casi desaparecen los casos, ingresos, y fallecimientos, sucesivamente, de los mayores de 80, mayores de 70, etc... estén aumentando, al menos durante un tiempo, los de las edades más bajas.

El balance total debería ser positivo, y lo deberíamos estar viendo claramente en apenas dos o tres meses.  Esperemos que sea así.