6 de abril de 2014

Contando manifestantes

Este jueves hablé en El Purgatorio de la Brújula sobre la "clásica" guerra de cifras en las manifestaciones. No tuve mucha receptividad por parte de los contertulios que se pusieron un poco la venda antes de la herida, dando por hecho de entrada que no es posible para los medios hacerlo mejor de lo que lo hacen.

Es un tema sobre el que escribí hasta aburrir en el blog en diferentes momentos (aquí tienen todos las entradas con la etiqueta "manifestaciones"), aunque hacía un tiempo que no había vuelto sobre ello.

Mi postura no ha cambiado, y la expresé un poco a lo bruto ya en 2005:
Si un periodista le dice que en una manifestación había entre 400.000 y 2.000.000 millones de personas, y no le da más información sobre ello, es un vago, un inepto o un sinvergüenza (o trabaja para un medio que le obliga a actuar como si fuera una de esas tres cosas).
El mismo pensamiento se aplica, con más razón, si la horquilla va de 36.000 a 2.000.000, como sucedió la semana pasada, sobre la Marcha de la Dignidad.

Porque en efecto, como se ha contado muchas veces aquí, y en otros muchos sitios, contar manifestantes aproximadamente, sí es posible para un medio de comunicación, sin necesidad de amplísimos recursos. Si no lo hacen, es simplemente porque no quieren.

Casualemente esta semana me llamaron también del programa El Objetivo de la Sexta para hablar del mismo tema. Así que esta noche hablaré de nuevo del tema allí. No sé si convenceré a alguien, pero hay que insistir!!!

2 de abril de 2014

1.500 millones en Portugal para la "lotería del IVA" ¿No son demasiados?

Ayer en La Ventana de la Cadena Ser estuvieron contando la iniciativa que se ha puesto en marcha en Portugal para animar a la gente a pedir factura (y pagar el IVA), sorteando cada semana un coche de alta gama entre los números de identificación personal (como nuestro NIF) que aparezcan en las facturas de las que Hacienda tenga constancia.

Me escribe Israel Mármol (autor del Curso de Defensa Personal frente a la banca), que me da el trabajo hecho, para hablar de un enorme error que se produjo en la conversación, y sobre el que nadie reparó:
Partamos del enlace al programa La Ventana, en el que tenemos que buscar el programa completo del 1 de abril y la primera hora, de 16:00 a 17:00. En el minuto 33:00` comienza la intervención de la corresponsal en Portugal, Virginia López. Habla de la campaña que se ha lanzado en Portugal para combatir el fraude fiscal. Se sorteará un Audi A4 cada semana y un A6 cada semestre entre todos los que presenten facturas con IVA y número fiscal (equivalente al CIF).
En el minuto 35,20` la corresponsal da el coste total de la medida: Mil Quinientos Millones de Euros. Francino pregunta en el 35,45` "¿Mil Quinientos Millones de Euros?" Si, y tenían más presupuesto, contesta la corresponsal.
Isaias Lafuente vuelve a mencionar la cifra tres minutos después, en el 38,51´. 
1.500 millones entre 54 coches... ¿Nadie se da cuenta del error? Que sale a 28 millones por coche!!!

En la página web de la Ser está también la noticia, con el error, por escrito, aunque se dice también que cada coche ha costado 28.000 euros.

Israel, que no había visto ese detalle, ha hecho otras cuentas:
Me ha tomado menos de tres minutos mirar cuatro datos y hacer tres números: 
Cada Audi A4 vale €35.000 y cada A6 €50.000 PVP. Si suponemos que el IVA es del 21% y se vende con un 10% de margen (los coches lo suelen tener muy bajo, el beneficio real proviene de los talleres y las revisiones oficiales), cada A4 le ha costado al Estado €26.033. Cada A6, 37.190. 52 de uno y 2 de los otros cuestan más o menos €1.428.099. Redondeando a lo bruto: Un millón y medio de Euros.
El PIB portugués es de €165.666 millones en 2,013. €1.500 millones son 0,905% sobre el PIB, redondeando, nueve décimas. Si los periodistas no están familiarizados con el PIB portugués, €1.500 millones sobre el PIB Español (€1.022.889 millones), son 1,5 décimas. Si han prestado atención, el que el déficit se haya ido al 6,62% del PIB en lugar del 6,5% se ha considerado una desviación significativa, 1,5 décimas debería llamar la atención.
Otro dato español reciente, publicado hace cuatro días: la lucha contra el fraude fiscal en España consiguió una recaudación extra de €10.479 millones en 2,013. SI el PIB portugués es el 16,20% del español y aplicamos la misma proporción sobre lo ingresado extra, es una aproximación muy burda, pero estamos buscando si los números son extraños, no si son exactos, significa que 16,20% * €10.479 millones son €1.698 millones.... ¿Gastará Portugal €1.500 millones para recuperar una cifra que hemos aproximado alrededor de €1.698?
En realidad, la cifra de 1.698 millones es una sobreestimación, ya que los 10.479 millones recaudados en España gracias a la lucha contra el fraude fiscal lo son por todos los impuestos, no solo por el IVA.

Naturalmente, estamos hablando de un programa de radio, en directo, donde nadie se puede poner a hacer con detalle las cuentas que ha hecho Israel. Pero sí deberían tener en la cabeza órdenes de magnitud que les hicieran darse cuenta de un error en el que se multiplica por 1.000 el dato correcto. O simplemente, hacer el cálculo mental de dividir 1.500 millones entre 54 coches y darse cuenta de que está cerca de 30 millones.

Me gusta mucho la sección, que lleva precisamente Isaías Lafuente, de la Unidad de Vigilancia Lingüística. Creo que no incluyen los errores numéricos, pero si lo hacen, este es un buen candidato.

1 de abril de 2014

21 de marzo de 2014

¿Repunte alarmante de la violencia contra las mujeres? No

Ayer dediqué mi intervención en El Purgatorio de La Brújula de Onda Cero a hablar del frecuente uso del periodo de tiempo, cambiante, de "en lo que va de año", o "en lo que llevamos de año", para hacer balance sobre cualquier asunto (en Cuadernos de Periodistas escribí sobre este problema hace un tiempo).

Mi argumento principal era que cuál sea el periodo de tiempo más adecuado para ver la evolución de un fenómeno (es decir, si las cosas se ven con más claridad analizando meses, trimestres, semestres, o años enteros) no puede depender de en qué momento del año estemos. Es decir, que cada fenómeno, según sus peculiaridades, puede ser mejor, más claro, más informativo, verlo por meses, o por trimestres, o por años... Pero eso es así, en enero, en julio o en octubre.

Si para un asunto determinado, creemos que el periodo más adecuado es el trimestre, pues deberíamos hacer la comparación siempre entre los últimos tres meses y el trimestre anterior, o el mismo trimestre de otros años. Aunque estemos en octubre, no compararíamos “en lo que va de año” o sea, de enero a octubre, con el mismo periodo del año anterior, sino los tres meses de agosto-septiembre-octubre con el mismo periodo de otros años.

Así lo hacemos por ejemplo, con la inflación, cuando cada mes nos dan la inflación interanual, que quiere decir la inflación de los últimos doce meses. Hace años se solía dar también, incluso a veces, más prominentemente, el dato de la inflación acumulada “en lo que va de año”, pero alguien en el INE con buen criterio decidió que ese dato no tenía ningún sentido y se dejó de utilizar.

Lo mismo deberíamos hacer con muchas otras estadísticas que se van dando “en lo que va de año”, como las ventas de pisos, coches o entradas de cine, o los turistas que llegan a España, o los delitos que se cometen.

Por otro lado, el periodo de "en lo que va de año", especialmente cuando llevamos muy poco tiempo (como ahora) es muy probable que de lugar a una estadística errática y volátil, que no nos dice nada realmente valioso sobre las corrientes de fondo.

Por ejemplo, estos días ha habido varios casos de homicidios o asesinatos por violencia de género, cuatro de ellos acumulados en 48 horas, y muchos medios han subrayado que “en lo que va de año” ha habido 17 muertes de este tipo, que es una cifra mucho más alta que la de años anteriores, y concretamente un 55% más que el año pasado.

¿Tenemos que preocuparnos (más de lo que en general nos preocupa el problema, se entiende)? La respuesta es que no, porque como ya expliqué el año pasado, en torno a este mismo tema, no se deben confundir rachas con tendencias. Lo que pase entre enero y el 20 de marzo no nos dice nada sobre si vamos a peor, o vamos a mejor (en este asunto, a lo mejor en otros sí). Y esto lo sabemos mirando lo que pasó otros años (tomo los datos de El País). Por ejemplo, en 2005, a estas alturas, las muertes habían aumentado un 50%. Pero al acabar el año bajaron un 21%. En 2007, a estas alturas, habían bajado un 12% pero al acabar el año habían subido un 3%. En 2011 a estas alturas, habían subido un 56% y acabaron el año bajando un 16%. Las subidas, y las bajadas, a estas alturas del año no son realmente informativas de “cómo vamos”.

De hecho, en este concreto fenómeno ni siquiera un año es un periodo muy informativo, porque hay oscilaciones muy fuertes de un año a otro, sin ninguna tendencia clara. El siguiente gráfico, con la variación porcentual interanual entre 2005 y 2013 lo muestra claramente.



No hay patrones claros, ni parecen visibles relaciones con decisiones políticas, cambios legales, ni presupuestarios. Parece que el fenómeno está básicamente estancado, con años algo mejores y otros algo peores, pero sin tendencia clara de cambio. 

Si lo que pase en un año, o en tres meses no es informativo, menos aún es la acumulación de cuatro casos en dos días. Es puro ruido. Una racha.

Y sin embargo, varios medios han sucumbido a la tentación de informar de esa racha como si significara algo. El caso más llamativo es el de El País, que se ha descolgado hoy con un editorial que es un monumento al analfabetismo numérico (gracias a Israel por la pista). Este es el comienzo, debidamente anotado:
A casi diez años de haberse aprobado la ley integral contra la violencia de género, las agresiones contra las mujeres repuntan de forma alarmante [no lo sabemos]. Cuatro víctimas en 48 horas es un dato que debería encender todas las alarmas [no, es una racha, como ha habido otras, que no significa nada]. En estos diez años la lista de víctimas no ha parado de crecer [en el sentido literal, obviamente, solo dejaría de crecer si el fenómeno desapareciera por completo; pero en el sentido de que cada año haya más, no es cierto, como se ve en la gráfica de arriba] y en estos momentos asciende ya a 658 el número de mujeres asesinadas por su pareja.
Festival del anumerismo.

En fin, yo me preocupo a veces porque mi atención al detalle me lleve a fijarme tanto en los árboles que a lo mejor no vea el bosque. Pero pienso que es peor ver el bosque imaginario donde no hay ningún árbol.

Se estrena Super Train Me, la respuesta a Super Size Me

Hace casi dos años escribía esto en el blog:
¿Qué pasaría si comes todo un mes comida del McDonalds, como el protagonista de Supersize Me, pero en lugar de hacer vida sedentaria, como él hacía, tienes un vida activa y haces ejercicio? Esa es la pregunta que quieren responder unos emprendedores ex-alumnos míos ... de la  Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla-La Mancha, en Toledo, que están preparando el documental  Super Train-Me.
Uno de ellos  lleva desde primeros de junio comiendo sólo en el McDonalds, y lo hará hasta que pasen 30 días, siguiendo en todo lo posible las reglas del documental original (por ejemplo, si le ofrecen el menú gigante, tiene que decir que sí, y comérselo). Pero en lugar de la vida sedentaria que llevó el autor del documental original,está andando al menos 10.000 pasos todos los días, y haciendo múltiples actividades deportivas. 
El documental, que ya está terminado, cuenta todo el proceso, y también sus resultados desde el punto de vista de la salud de David, el conejillo de indias que se sometió al experimento. Como en el documental original, se hizo varias pruebas médicas antes y después de los 30 días.

El resultado lo conoceremos en el preestreno el próximo sábado 29 de Marzo, a las 11:30 en los Cines Palafox de Madrid.



Los periodistas interesados en asistir al preestreno o saber más de la película podéis poneros en contacto con los autores del documental a través de Facebook y Twitter.

17 de marzo de 2014

El tren transporta más pasajeros que el avión... probablemente desde 2008

Estos días los medios han comentado que en el mes de enero, por primera vez en muchos años, tal vez décadas, los trenes de larga distancia transportaron más viajeros que los aviones en vuelos nacionales (ejemplo).

Lo de la larga distancia es un matiz importante, claro, porque los millones de personas que cogen a diario los trenes de cercanías superan con mucho a todas las personas que hacen viajes de largo recorrido, incluso sumando todos los tipos de medios.

Espoleado en parte por mí, que me preguntaba cuándo habría superado el avión al tren, Roger Senserrich lo intentó averiguar, pero con los datos online no es posible saberlo. De todos modos, publicó en Politikon unas gráficas muy lucidas mostrando la evolución de esos dos medios de transporte (y también los autobuses) desde que hay datos online (que solo es desde mediados de los noventa, para tren y avión).

Ahora bien, a raíz de esa entrada, y de los comentarios a la misma, me pregunto si en realidad no estaremos haciendo todos mal la comparación, porque del mismo modo que excluimos los trenes de cercanías (no hay aviones de cercanías, a pesar de lo que reclamaban Faemino y Cansado), deberíamos excluir también de la comparación los viajes con origen o destino en las islas, o en Melilla, puesto que en ellos, obviamente, el tren no es una opción. La única comparación lógica es entre viajes de largo recorrido en tren y vuelos intrapeninsulares.

Desgraciadamente, en las estadísticas del Ministerio de Fomento no se pueden distinguir esas distintas categorías de vuelos nacionales. Pero en la página de estadísticas de Aena, si es posible, con un cierto trabajo, obtener el número de pasajeros, en vuelos nacionales, que viajaron de los varios aeropuertos insulares (tres en Baleares, ocho en Canarias) y el aeropuerto de Melilla a cada uno de los demás destinos nacionales. Eso me ha permitido calcular que el año pasado, de los 28,7 millones de pasajeros que hubo en vuelos domésticos, 13,3 viajaron entre la península y las islas o Melilla, y 3,1 lo hicieron entre islas. Es decir, que solo unos 12,3 millones de pasajeros en vuelos nacionales el año pasado tomaron vuelos intrapeninsulares.

Resulta entonces que en 2013 los viajes en trenes de largo recorrido (25,4 millones) fueron más del doble que los viajes en avión dentro de la península (12,3 millones), que parece que es la única comparación razonable, aunque habría que matizar que es posible que Renfe cuente en estas estadísticas a todos los viajeros que toman trenes de largo recorrido, aunque hagan viajes de media distancia, como Madrid-Ciudad Real, Córdoba-Sevilla, o Barcelona-Gerona.

Vistas las gráficas de Roger, y las series del ministerio de Fomento, mi sospecha es que ya en el año 2008, con la terminación del AVE Madrid-Barcelona el tren superó al avión en los viajes de larga distancia dentro de la península. Pero como les he dicho el cálculo es un poco pesado, y no le puedo dedicar el tiempo que requiere. Si alguien se anima, tendría que sacar de la página de AENA de "Tráfico por año", la estadística de pasajeros nacionales por aeropuerto de destino de los 12 aeropuertos no peninsulares, y extraer de ellas los que viajaron a esos mismos aeropuertos (con cuidado de evitar la doble contabilidad). Luego por sustracción del total se pueden deducir las otras dos categorías (viajeros península-islas e intrapeninsulares). Esto hay que hacerlo año por año (por ejemplo, sería interesante comparar 2007 y 2008), y aeropuerto por aeropuerto, de forma muy poco práctica.

En todo caso, el récord de enero, bien pensado, no es tal. Debe de hacer ya unos años en los que, en los viajes para los que la comparación tiene sentido, el tren gana al avión.

13 de marzo de 2014

Purgatorio de hoy: el fraude fiscal pendiente de cobro

Hoy en El Purgatorio hablaremos de varias noticias publicadas estos días sobre la efectividad de Hacienda para conseguir cobrar las deudas detectadas al perseguir el fraude. Varios medios "picaron" y repitieron una información errónea de Efe. En eso me centraré en el programa de radio. Pero en La Sexta fueron más lejos.


En este vídeo dan la palabra a un portavoz de Gestha que dice que "la Agencia Tributaria está más centrada, y así lo reconoce el Tribunal de Cuentas, en ese pequeño fraude ... más que buscar en las grandes bolsas de fraude, en la inspección, en la investigación, sobre todo del fraude más complejo".

Y el locutor en off insiste: "Según el informe Hacienda persigue fundamentalmente al pequeño defraudador, porque es más sencillo de cazar".

Dicho muy brevemente: es una trola. El informe del Tribunal de Cuentas es este, y en él no encuentro mención alguna a esas cosas que le atribuye el portavoz de Gestha, y La Sexta repite, sobre la concentración de la Agencia Tributaria en el pequeño fraude. Si alguno de ustedes la encuentra, por favor usen los comentarios para advertirme.

6 de marzo de 2014

Vaticano: ¿curas borrachines o estadísticas mal calculadas?

Muchos medios internacionales se han hecho eco esta semana de la estadística del Instituto del Vino de California, según la cual el país del mundo con mayor consumo de vino per cápita, a gran distancia de los demás, es el Vaticano, con unos 74 litros por habitante y año, lejísimos de los 46 del segundo país, Andorra, que a su vez está ya muy cerca de los siguientes: Francia, con 44, St. Pierre et Miquelon, que es un territorio francés de ultramar (junto a Terranova), también con 44 litros, Eslovenia y Croacia con 43, Macedonia con 42, Portugal con 41...

Entre los medios que lo han tratado están Business Insider, The Guardian, La Stampa, BBC Mundo, y en España El Diario Montañés. También lo comentó en la Brújula de la Economía Alicia González, que es la que me dio la idea para tratar hoy el tema en el Purgatorio.

El tema da para muchas bromas, pero también es una oportunidad para recordar cómo ante una estadística llamativa hay que plantearse siempre la duda sobre el "¿usted cómo lo sabe?" En concreto, si nos paramos a pensar en cómo el Wine Institute puede calcular el vino "consumido" en cada país, nos daremos  cuenta de que en realidad seguramente lo que han utilizado es la cifra de vino vendido en cada país. En la mayoría de los casos la diferencia es poco relevante, pero en un estado tan pequeño como el Vaticano, como veremos enseguida, la diferencia puede ser importante.

Por otra parte, para hallar el consumo per cápita lo que hacemos lógicamente es dividir el consumo por la población residente en cada país. De nuevo, muy sensato, pero de nuevo, en casos especiales como el del Vaticano, a lo mejor no tanto.

La población de ciudades o países es un dato con el que operamos todos los días en las estadísticas sociales y económicas, y que damos por sentado que es un dato conocido, cierto y “no discutible”. Pero en puridad no es del todo así. La población se cuenta a través de procedimientos administrativos, como el censo o el padrón, que se basan en declaraciones voluntarias de la gente, y muchas veces no responden a la realidad. Por ejemplo, en España, hay muchas personas que viven en ciudades pero están censadas en pueblos, por razones variadas. Y también hay mucha gente que cambia de lugar de residencia por motivos de estudios o trabajo, pero como no sabe si será algo definitivo tarda bastante tiempo en registrar ese cambio. Y no digamos si la migración es al extranjero: muchísimos españoles que se han ido a diferentes países de Europa en busca de trabajo no se han inscrito en los registros consulares, lo que está en parte detrás de las polémicas recientes sobre la magnitud de ese movimiento (el artículo de Amparo González Ferrer en Eldiario.es incide en este problema de medición).

Todo esto nos recuerda que ni siquiera los datos más corrientes, que manejamos cotidianamente, como la población de un lugar, son necesariamente correctos ni exactos. Son aproximaciones. Y en algunos casos pueden estar bastante desviadas de la realidad. Y por lo tanto, al analizar estadísticas “per cápita” deberíamos tener este problema en la cabeza. Por ejemplo, los pueblos con muchos habitantes censados pero no realmente residentes nos darán estadísticas anormalmente bajas en gastos o consumos per cápita. En las ciudades, el peso relativo de los residentes no censados no será tan grande, comparativamente, como para desviar fuertemente las estadísticas, pero sí puede en algunos casos influir de manera no marginal.

Por otra parte, relacionado con lo anterior, está la cuestión de la población flotante. Porque claro, por ejemplo, en Benidorm hay censados unos 74.000 habitantes, a los que habría que sumar unos cuantos miles de residentes permanentes no censados, y otras decenas de miles que ocupan sus apartamentos y hoteles durante todo el año, y especialmente en verano, cuando se calcula que la población puede llegar a los 400.000 habitantes. ¡Si Benidorm fuera un país, su consumo per cápita de vino, y no digamos de cerveza, nos saldría exorbitante! (si lo calculamos sobre la población legalmente reconocida).

¿Y qué pasa con la población del Vaticano? Pues que oficialmente, los residentes son algo más de 800. Pero atención: hay una doble población flotante. Por un lado, personas que residen en Italia pero trabajan en el Vaticano, y que parece que son más entre dos y tres mil (entre tres y cinco veces la población residente). Tal vez muchos de ellos comen a diario en el Vaticano. Y todos ellos tienen acceso a comprar en el supermercado del Vaticano, donde productos como el alcohol y el tabaco son mucho más baratos que en Italia, porque los impuestos son mucho más bajos.

Y hay otra población flotante: los turistas. Muchos miles visitan cada día la Plaza y la Basílica de San Pedro, donde la venta de comida y bebida es poca o inexistente. Pero además, hay una media de 12.000 visitantes diarios (15 veces la población residente) a los Museos Vaticanos, donde sí hay varios establecimientos de comida y bebida.

En definitiva, si hay un lugar en el mundo donde cualquier estadística “per cápita” es poco fiable, ese es el Vaticano. Ni el consumo de vino, ni el de agua, ni el de electricidad, ni de casi ninguna otra cosa, tendrá una proporción normal con su población residente, ya que la población flotante, entre trabajadores y turistas, es casi veinte veces mayor. De hecho, por la misma razón, el Vaticano tiene otro récord divertido: el de criminalidad. Los carteristas suelen hacer de las suyas en la Plaza de San Pedro, provocando unos cientos de denuncias cada año...  Pocas, para los millones de visitantes. Pero muchísimas, para los 800 residentes, dando lugar, algunos años, a una tasa de criminalidad de 1,3 delitos por habitante. La más alta del mundo.

En fin, ni curas borrachines, ni ladrones. Simplemente malas interpretaciones de la estadística.

3 de marzo de 2014

Neymar: ¿el más caro o uno de los más baratos?

El jueves pasado comenté en El Purgatorio de La Brújula los errores cometidos por Marca y otros medios al comparar el coste del fichaje de Neymar con los de otros jugadores de fútbol por los que se pagaron altas cantidades. Así presentaba Marca la comparación entre los fichajes más caros:



[Actualización: por esta vez no hablo del gráfico, pero vean lo que dice, con razón, Dalet en los comentarios].

El problema con esta comparación, como expliqué en la radio, es que al ignorar la inflación el resultado es engañoso. Mientras que un kilómetro de hoy vale lo mismo que uno de hace 10 años, un euro de hoy no vale lo mismo que hace diez años. Porque el valor de un euro no es nada más que lo que podamos comprar con él. Y por eso, cuando comparamos un sueldo de hoy con uno de hace 10 años tenemos en cuenta la inflación. Si con nuestro sueldo se pueden comprar más cosas (ha subido más que la inflación) decimos que nuestro sueldo es más alto. Si se pueden comprar menos cosas (ha subido menos que la inflación) decimos que nuestro sueldo, en términos reales, ha bajado.

Lo que se debe hacer entonces, para comparar cifras en euros (o en dólares o en libras) de diferentes años, es convertirlas todas a euros de un mismo año. Por ejemplo, como en los últimos diez años la inflación acumulada ha sido del 26,6%, lo que costaba 100 euros en enero de 2004 cuesta ahora 126,6 euros. Y entonces diríamos que un sueldo de 1.000 euros de enero de 2004 equivale a 1.266 euros de 2014. Y así, con los datos del IPC, sacados de la web del INE, podemos convertir cualquier cifra de euros de cualquier año en euros de 2014 (o de cualquier momento que queramos), y compararlas.

¿Qué pasa si hacemos eso con los fichajes de los futbolistas? Pues tenemos el problema de que las cifras que se manejan son especulativas y diferentes fuentes dan distintos datos. Pero dando por buenos los del Marca, los fichajes históricos, en euros de junio de 2013 (cuando se firmó el contrato de Neymar) tendrían los siguientes valores:


Años
Euros corrientes (Marca)
Variación IPC
Euros de junio-13
Cristiano Ronaldo2009968,9104,544
Zidane20016936,794,323
Bale20139191
Figo20006042,485,44
Ibrahimovic200969,58,975,6855
Kaká2008657,870,07
Cavani20136464
Fernando Torres201158460,32

El orden de los jugadores es distinto al del gráfico de Marca que no tenía en cuenta el valor distinto de los euros en distintos años. Como he señalado, los datos de partida sobre lo que efectivamente se pagó por cada uno de los jugadores varían de unas fuentes a otras. Así, por ejemplo, en un artículo en Jot Down Kiko Llaneras utilizó como fuente los datos de la Wikipedia, según los cuales, tras corregir por la inflación, el fichaje de Zidane (75 millones en 2001) sería en euros de 2013 más caro que el de Cristiano Ronaldo (94 millones de 2009).

Pero en todo caso, ni con los datos de Wikipedia ni con los de Marca, nadie supera los 111,7 millones de Neymar. Por lo tanto, el argumento principal de Marca, al considerar este el fichaje más caro de todos los tiempos (como hacían también La Sexta, El Mundo, y otros) estaría a salvo. ¿O no?

En realidad, todo depende de cómo se defina "fichaje". Los 111,7 millones que calcula Marca salen de sumar las siguientes partidas:

DestinatarioConceptoPagos únicos comienzo contratoPagos diferidos (cinco pagos anuales)Pagos posiblesTotal
COSTE INICIAL ANUNCIADO POR EL BARÇA
SantosPago inicial declarado17,1
N&N (familia Neymar)"Indemnización"40
COSTES EXTRAS ANUNCIADOS POR EL BARÇA EN ENERO DE 2014
SantosDerecho de tanteo jugadores7,9
Neymar Sr.Derechos de imagen4
Fundación NeymarAcciones sociales2,5
Naymar Sr.Búsqueda de talentos2
Neymar Sr.Comisión como representante2,7
Neymar"Prima de fichaje"10
SantosSi Barca no hiciera un partido amistosos con Santos4,5
SantosBonus si alguna vez es finalista balón de oro 2
PAGOS A HACIENDA DERIVADOS DE POSIBLES INFRACCIONES FISCALES
HaciendaDepósito preventivo por deuda y sanción13,5
HaciendaMínima multa calculada por Marca5,5
Totales sin salario6521,225,5111,7

Las dos primeras líneas corresponden a los 57 millones que el Barça anunció oficialmente como coste el verano pasado. El segundo bloque corresponde a otra serie de pagos de los que el Barça informó en enero, cuando dimitió Rosell, y que llevaron el coste esperado hasta los 88 millones (subirían a 92,5 si el Barça no jugara el partido amistoso que tiene comprometido con el Santos).

El tercer bloque se refiere a los posibles pagos a Hacienda que podrían derivar del proceso legal abierto, en el que está en disputa si los pagos hechos a la familiar Neymar (los 40 millones del traspaso inicial y algunos de los otros pagos previstos al propio Neymar o a su familia) son en realidad un salario camuflado, por el que se deberían pagar unos impuestos sustancialmente más altos. Para afrontar esas posibles responsabilidades fiscales, el Barça depósitó en Hacienda el lunes 24 de febrero 13,5 millones de euros, a los que Marca añade la sanción mínima que ellos calculan, que sería de 5,5 millones. Es un cálculo dudoso, ya que el depósito realizado supuestamente va destinado a cubrir también la posible sanción.

En todo caso, si el Barça finalmente tiene que pagar a Hacienda, porque esta considera que los 40 millones del traspaso pagados a los padres de Neymar (o los 10 millones de "prima" pagados al jugador en cinco años, u otras cuantías recibidas por la familia Neymar) son en realidad parte del salario del jugador, lo que habría que hacer es deducir esos 40 (o 50) millones del coste del traspaso, no sumar lo pagado a Hacienda.

Más allá de cuestiones fiscales parece que en efecto en el coste del traspaso se suele incluir lo que un club paga a otro por llevarse al jugador, más las comisiones de agentes, y en su caso las posibles compensaciones a terceros con algún derecho sobre el jugador. Por tanto, el coste real del traspaso, ascendería a un máximo de 31,5 millones pagados al Santos (incluyendo los pagos futuros potenciales), más los 2,7 millones de su padre como representante. En total, poco más de 34 millones.

El resto serían pagos a Neymar y su familia que realmente, se llamen como se llamen, no responden al concepto ordinario de traspaso, aunque una parte se haya cobrado de una sola vez al comienzo del contrato, y otras se hayan denominado de diferentes formas para tratar de obtener un mejor trato fiscal. Serían más bien costes salariales camuflados.

A menos que en los casos de Cristiano Ronaldo, Zidane, Figo, Bale... haya también dentro de las cantidades que circulan habitualmente, pagos a ellos o sus familias, el coste verdadero del traspaso de Neymar sería realmente mucho más bajo que el de cualquiera de ellos (no así necesariamente el coste total, incluyendo los salarios). Es difícil saberlo porque, debido precisamente al conflicto legal, tenemos información más detallada del caso Neymar que de los otros. Yo no recuerdo haber visto en esos casos informaciones indicando que parte del pago era para el propio jugador o su familia. Si ustedes las conocen, les agradezco que me informen en los comentarios. Si estas no aparecen habrá que concluir que el traspaso de Neymar es realmente mucho más barato que el de las estrellas con las que se le compara.