7 de agosto de 2006

Anecdatos

Me he pasado el fin de semana comprando un ordenador, medio poniéndolo en marcha, arrepintiéndome, cambiándolo por otro un poco mejor, y poniéndolo en marcha de nuevo, así que he estado todo el fin de semana desconectado, y no me he enterado hasta esta mañana de la cita de Arcadi Espada el sábado (gracias). Su inicio es contundente:
Las estadísticas tienen una gran importancia en el periodismo actual. La inmensa mayoría son falsas, objetivamente hablando. Es decir, son meras anecdatas, que se pretenden hacer pasar por categoría.
Me encanta lo de "anecdatas", que no recordaba haber leído antes. Veo en Google que apenas se ha usado. Sí que hay algo mayor presencia, en inglés, de anecdata, e incluso hay quien ha fechado su primer uso conocido. Dado que el término aún no está asentado, me atrevo a proponer una variación que me suena más cómoda en castellano, que es anecdatos. Se aplicaría a todos los datos, especialmente, pero no necesariamente numéricos, que a pesar de su precisión y veracidad no quieren decir nada relevante. Aquí hemos visto, y seguiremos viendo, muchos.

Le critican a Espada en los comentarios que identifique la falsedad de las estadísticas con su caracter de anecdatos. Tienen razón si usamos "falsedad" en un sentido estricto: la mayoría de los anecdatos son ciertos. En un sentido lato se puede decir que son "falsos" (quizá mejor engañosos), puesto que no quieren decir lo que parece que dicen.

El artículo de Espada venía a cuento del editorial de El Mundo el sábado (), sobre el aumento de la violencia doméstica en España en los primeros meses del año (un 30% hasta el 4 de agosto, comparado con el mismo periodo del año anterior). Es un típico anecdato, basado en comparar cifras muy pequeñas (45 casos frente a 34), que simplemente por dientes de sierra naturales pueden oscilar considerablemente. Son lo que yo llamo también microdatos.

Pero no queriéndose quedar atras, El País de ayer domingo, también en su editorial (), se marcó estas frases estupendas, sobre el tema, una vez más, del tráfico:
Las esperanzas puestas en que la introducción del carné por puntos iba a reducir significativamente el número de accidentes y de muertos en carretera no se están cumpliendo a entera satisfacción. Es verdad que durante el primer mes de aplicación de la norma se han registrado 63 muertos menos que en el mismo mes del año anterior, reducción preciosa en cuanto que se refiere a vidas humanas; pero también es cierto que la eficacia ha disminuido paulatinamente incluso en un plazo tan corto como un mes, puesto que en la Operación Salida de los últimos días de julio se registraron casi tantas muertes en carretera como las del año pasado. Conviene recordar que las estadísticas necesitan algún tiempo para convertirse en descripción firme de la realidad y que, a pesar de la dismunición en el mes de julio, el número de muertos en carretera -279 personas en 244 accidentes- es todavía muy elevado.
La pieza podría pasar a una antología del disparate. ¿Quién había puesto esperanzas en que el carné por puntos iba a tener un efecto súbito y dramático en su primer mes? Si no eran esas las esperanzas ¿por qué puede nadie estar insatisfecho?

¿Cómo saben en El País cuál ha sido la eficacia de la norma? Confundir que algo haya pasado después de, con que algo haya pasado a causa de, es un fallo tan colosal que da vergüenza verlo en el editorial del periódico más vendido de España. Por la misma razón, la tontería de que la eficacia ha ido disminuyendo a lo largo del mes se cae por su propio peso.

Y luego está el hallazgo de que "las estadísticas necesitan algún tiempo para convertirse en descripción firme de la realidad". La descripción de la realidad del número de muertos en el mes de julio está ya hecha, y el paso del tiempo no la cambiará (en realidad sí, porque estas cifras, y supongo que las que se usan para la comparación, son las provisionales de los días siguientes; al cabo de un tiempo la DGT computa los muertos hasta los 30 días desde el accidente). Lo que quizá sepamos dentro de unos meses o un año es si la caída en el número de muertos en ese mes, mayor que en los anteriores, es el comienzo de una tendencia o es un mero anecdato. Desde luego, la comparación entre fines de semana nunca pasará de ser un anecdato.

Tanto El Mundo como El País insisten en los microdatos, que son, por definición, anecdatos. Una prueba más. En la tabla siguiente les presento la variación interanual de los muertos en carretera, contabilizados por la DGT, en cada mes, desde 1994 hasta ahora (excluyo marzo y abril, que por los cambios de fecha de la semana santa, pueden presentar datos equívocos). Presento también el resultado final del año, y el valor máximo y mínimo de cada año (excluyendo también a marzo y abril).

Variación en el número de muertos en accidente de tráfico respecto al mismo periodo del año anterior

ene feb may jun jul ago sep oct nov dic Año Min Max
1994 -7% -15% -18% -22% -12% -6% -12% -20% -9% -4% -14% -22% -4%
1995 -11% 6% 7% 14% 7% -8% 11% -3% 14% -6% 4% -11% 14%
1996 -22% 13% -4% 4% -18% -5% -9% 14% -5% 3% -5% -22% 14%
1997 14% -19% 6% -13% 8% 15% -4% -10% 3% -9% 0% -19% 15%
1998 1% 19% 8% 20% -3% 0% 9% 21% 16% 16% 8% -3% 21%
1999 9% -2% -2% -20% 6% -11% 8% 1% -3% -11% -2% -20% 9%
2000 7% 1% -6% 14% 12% -4% -11% -9% -6% 7% 0% -11% 14%
2001 -10% 3% 0% 5% -17% 7% -6% -13% 1% 0% -3% -17% 7%
2002 14% -5% -4% -2% -6% -3% -8% 6% -5% -5% -2% -8% 14%
2003 -13% 0% -2% 2% 3% 6% 2% -2% 1% 4% 1% -13% 6%
2004 -7% -15% -3% -14% -12% -24% -17% 3% -24% -25% -14% -25% 3%

Puede verse perfectamente que los datos mensuales son anecdatos: si uno los va leyendo año por año no percibe una tendencia, sino un continuo subir y bajar. Puro ruido. Como los razonamientos de los editoriales de este fin de semana. O como dice Espada: traca meteorológica confundida con gravedad climática.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Si quieres que otros lectores puedan debatir contigo, por favor, no firmes como "Anónimo" a secas. Usa la opción "Nombre/URL" e invéntate un nombre, aunque sea "Anónimo33", "ABC" o "123", para que podamos dirigirnos a ti. Gracias.