26 de junio de 2016

Unos gráficos curiosos para seguir el recuento

Desde hace unos años vengo guardando sistemáticamente datos de los escrutinios electorales a diferentes horas, con la idea de averiguar si si hay algún sesgo sistemático en el proceso de recuento, en el sentido de que de una forma regula se cuenten antes los votos de zonas más proclives a un partido político u otro.

Y lo cierto es que sí, parece que sí lo hay. Los siguientes gráficos presentan la diferencia entre el número de diputados asignado a cada uno de los principales partidos en diferentes momentos del escrutinio, y el resultado final.




Como puede verse, entre 2004 y 2011 los primeros resultados tuvieron un sesgo siempre en contra del PP, de entre 10 y 18 escaños. Y un sesgo más variable respecto al PSOE (ligeramente por debajo o por encima). Hay que tener en cuenta que en los primeros resultados de la noche faltan por asignar los diputados de Canarias, que son (ahora) 15. Esto quiere decir en realidad que el sesgo "real" en los primeros puntos de cada gráfico sería algo más favorable al PSOE y algo menos desfavorable al PP de lo que parece. 

¿Y qué pasó en diciembre? Aquí está la gráfica de los cuatro partidos principales:


En este caso el partido que más diferencia tuvo entre los resultados iniciales y los finales fue Ciudadanos, que en los primeros resultados parecía que lograría 15 diputados menos de los que finalmente tuvo (de 25 pasó a 40). También Podemos (representado aquí con sus aliados) tuvo una mejora grande a lo largo de la noche: pasó de 61 a 69, con una mejora de 8. El PP osciló, empezando 3 diputados por debajo del resultado final, pero pasando luego en diferentes momentos de la noche por encima (hasta +3) y por debajo (hasta -5). Finalmente, el PSOE fue el partido cuyos militantes sufrieron más, ya que empezó la noche con un pronóstico de 98 diputados, y acabó en los 90. Es decir que en los primeros resultados, tenía un "exceso" de diputados de +8. Descontando los diputados canarios, que aún estaban a cero, en realidad el exceso era incluso mayor, de +12.

Otro día le daremos vueltas a por qué pasa eso. Les dejo un último gráfico, con los resultados de diciembre agrupados (que nadie se enfade) en los potenciales "bloques" de centro-derecha y centro-izquierda. El primero estuvo toda la noche por debajo de su resultado final, y el primero segundo por encima. No tiene por qué repetirse hoy el mismo proceso. Pero no está de más recordarlo. 




6 comentarios:

  1. Siempre he notado esa tendencia, y no únicamente en las elecciones españolas.

    Datos muy informativos. Gracias.

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  2. Excelente artículo.
    Un error tipográfico:
    "El primero estuvo toda la noche por debajo de su resultado final, y el primero por encima"

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  3. Quizá tenga que ver con un mayor voto socialista en zonas rurales, de más rápido y fácil recuento, y más voto popular en colegios electorales urbanos, más cercanos al PP o a Ciudadanos.

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    Respuestas
    1. Sí, van por ahí los tiros. Pero es curioso porque no es un patrón uniforme en toda España. En Galicia, Castilla-León y Castilla-La Mancha, por ejemplo, es al revés. Los primeros resultados son mejores para el PP. En Andalucía y Madrid sí se cumple el patrón que tú propones.

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    2. Efectivamente, la explicación hay que encontrarla en la dualidad del voto rural - voto urbano.

      En Galicia, Castilla y León o Castilla La Mancha, comunidades muy conservadoras (aunque el caso de CLM pueda sorprender por los resultados en las elecciones Municipales y Autonómicas donde se vota más al candidato), las zonas rurales dejan un porcentaje muy alto para el PP, que baja cuando entran los datos de las grandes ciudades y grandes mesas electorales (que se terminan de escrutar después) en el que el PP no obtiene porcentajes tan altos. Es decir, las ciudades tienden a amortiguar el efecto rural pro-PP.

      Este comportamiento es exactamente igual en Andalucía, pero con el beneficio contrario. El PSOE se impone claramente en los pueblos de menos de 50.000 habitantes, que son los que terminan antes el escrutinio. Esos porcentajes que obtiene el PSOE son bastante más altos que los que obtiene en los pueblos mayores de 50.000 habitantes y capitales y ciudades. Es por ello que en Andalucía el escrutinio comienza con grandes diferencias entre PSOE y PP, que tienden a acortarse. Hasta el punto que el 26J el PSOE empezó con 29 escaños en Andalucía y acabó con 20.

      En el caso de Madrid, las ciudades del sur (Leganés, Fuenlabrada, Móstoles, Getafe...) y distritos del sur de la capital (Puente Vallecas, Vallecas, Villaverde...) suelen terminar antes su escrutinio. Allí es donde el PP obtiene sus peores resultados y los partidos de izquierdas sus resultados más altos. Esto empezó a verse en las elecciones de 2003, tan reñidas que al final el PP perdió la mayoría absoluta por un único diputado. Cuando se repitieron las elecciones en octubre tras el Tamayazo, se repitió el escrutinio hasta el punto que algún medio llevó a portada que el PP perdía la Comunidad de Madrid, pero finalmente, Esperanza Aguirre consiguió retener la mayoría absoluta por 1 sólo diputado.

      Capítulo aparte merecen País Vasco, Asturias y Navarra. Parece que la distribución de las mesas (tamaño censo/mesa) les lleva a optimizar el recuento lo que provoca que el escrutinio en estas 3 comunidades es rapidísimo.

      Finalmente, por aportar una anécdota, se confirma que Aragón es el Ohio español. El resultado de los partidos a nivel estatal se acerca bastante al resultado que se obtiene en Aragón. Sirve esta comunidad de termómetro (quizá tendrían que hacerse las encuestas sólo en esta comunidad y extrapolar para el conjunto de España).

      Saludos

      @ajcalzado

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