2 de diciembre de 2006

El Abc está desatado

Un repaso a la sección de sociedad de esta semana en el Abc me ha dejado temblando.

Miércoles 29: El consumo de drogas está detrás de los fenómenos más violentos de la juventud. Tras tan rotundo titular, este párrafo genial:
No siempre, pero el consumo de drogas está asociado a buena parte de los fenómenos más actuales que han despertado la alarma en la sociedad española. Cannabis, éxtasis, cocaína y otras sustancias son el origen, o un factor determinante, de muchos casos de violencia juvenil, acoso en las aulas, vandalismo, violencia doméstica, fracaso escolar, accidentes de tráfico y de dificultades de integración laboral, que tienen como protagonistas a muchos jóvenes, y a veces a personas ya adultas. [negritas mías]
Ahora esperarían ustedes los datos de un estudio, y luego mi crítica a los tales datos ¿no? Pues se quedan con las ganas: no hay estudio, ni datos. Ni el titular ni el párrafo introductorio tienen otro apoyo que esta frase: "Esa es una realidad que los expertos perciben y ya pueden demostrar." Olé.

Jueves 30: Los niños aprenden con los videojuegos a descuartizar, violar y quemar colegios. Primer párrafo:
A los siete años, los niños aprenden a través de los videojuegos lo que son las drogas, asesinatos y atropellos; a los diez ya juegan a pegar a las mujeres y vender drogas; entre los 11 y 12 años a maltratar y violar; a los 14 se atropella, se descuartiza y se quema a gente, y antes de los 16 la prostitución, las masacres indiscriminadas y la quema de colegios integran los contenidos de este tipo de «ocio».
Tres cosas llaman la atención, especialmente: el presente de indicativo, el artículo determinado (los niños, no algunos, ni muchos) y la cadencia exacta y precisa de las edades. Son hechos ciertos, y documentados, sin duda, los que permiten al periodista escribir tales rotundas afirmaciones. En efecto, según la noticia: "Éste es el cúmulo de violencia que admiten percibir los propios niños y adolescentes, según una ambiciosa encuesta encargada por la Generalitat Valenciana y realizada por la Asociación Valenciana de Consumidores (Avacu)".

La página de la Avacu, afortunadamente, incluye una copia del informe (pdf). En él se cuenta le metodología, el número de entrevistados, y se dan, con porcentajes, las respuestas de los chicos a múltiples preguntas (contadas más adelante en la misma noticia de Abc). Bien, y ¿de dónde sale exactamente el truculento titular, y el primer párrafo? Pues de esta página del informe:

No hay porcentajes, ni más explicaciones de este gráfico, ni antes ni después. Nada sobre cómo se formuló la pregunta. Nada sobre cuántos niños nombraron esas cosas. Todo lo que se puede deducir es que algún niño de esas edades ha nombrado esos fenómenos entre las cosas que ha podido ver en los juegos. De donde se deduce, naturalmente, el titular y el primer párrafo del texto de Abc.

Viernes 1: Los juguetes asiáticos, la gran amenaza para los niños españoles. ¿Qué traen los juguetes asiáticos? ¿Más violaciones y descuartizamientos? ¿Quizá éxtasis y cocaína? No:
El Centro de Investigación y Control de Calidad del Instituto Nacional de Consumo ha obligado a que se retiraran este año del mercado 70.728 unidades de juguetes. Flechas que pueden asfixiar, teléfonos que electrocutan; trajes de princesa con tendencias incendiarias; rotuladores tóxicos, «yo-yós» estranguladores... Máquinas para matar y no para divertir.[Negritas mías]
Si esto les parece truculento y melodramático, esperen a lo siguiente:
Y un dato muy inquietante: casi el 80% de estos juguetes malditos provienen de algún país asiático.
Sobre todo de China. [negritas mías]
¡¡¡Los chinos quieren matar a nuestros hijos!!! ¡¡¡Hay una conspiración amarilla para tomar el planeta!!! En serio ¿por qué es inquietante que los juguetes peligrosos vengan de Asia o de China? ¿Sería preferible que vinieran de Alicante? ¿Eso los haría menos peligrosos? Por cierto, ¿qué porcentaje de todos los juguetes que se venden en España provienen de Asia? Habría que averiguarlo antes de escribir estas cosas, no vaya a ser que sea muy alto (aunque supongo que no llegará al 80%). Pero es que, además:
Sin embargo, no debe cundir la alarma. La inmensa mayoría de los millones de juguetes que se venden en España son completamente seguros. En realidad el porcentaje de los peligrosos resulta inapreciable. No llegaría ni al 0,1 por ciento.
No sé si creerme el porcentaje, que a saber cómo se habrá calculado. Pero en todo caso ¿cómo podemos conciliar estas frases con el titular de la noticia?

En fin, que no sé si es casualidad o consigna, pero sería bueno que alguien en la sección de Sociedad del Abc llamara un poquito a la calma, ¿no les parece?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Si quieres que otros lectores puedan debatir contigo, por favor, no firmes como "Anónimo" a secas. Usa la opción "Nombre/URL" e invéntate un nombre, aunque sea "Anónimo33", "ABC" o "123", para que podamos dirigirnos a ti. Gracias.