16 de marzo de 2013

Sencillo, espectacular, falso

Una nota rápida sobre un clásico gráfico erróneo, hecho por El Confidencial para "ilustrar" (es un decir) cómo han aumentado los desahucios en España en los últimos años (gracias a Txus por el envío).

La chapuza es esta:


Los círculos rojos son las ejecuciones realizadas en cada comunidad autónoma entre 2003 y 2007, y los azules las realizadas entre 2008 y 2012.

Sencillo, espectacular, falso.

El error se aprecia de manera más clara en los círculos más grandes. Por ejemplo, Andalucía: el círculo rojo representa 15.857 ejecuciones, y el círculo azul 81.372 (5,13 veces más). ¿Les parece a ustedes que el círculo azul de Andalucía es cinco veces mayor que el círculo rojo? ¿No, verdad? En realidad es unas 25 veces mayor, porque el grafista ha dibujado los círculos manteniendo la proporción entre las cifras que quiere representar y los radios de los círculos. Pero el área del círculo no cambia proporcionalmente al radio, sino al cuadrado del radio (matemáticas de primaria: el área de un círculo es igual a Π r2). De forma que en este caso, por ejemplo, al dibujar el círculo azul con un radio 5,13 veces mayor que el círculo rojo, ha obtenido un círculo que es 26,3 veces mayor.

El error se repite igual en todos los círculos, con una distorsión que es mayor cuanto mayor es la diferencia entre las dos cifras a representar.

Un ejemplo de libro de un gráfico que no solo no ayuda a comprender la información, sino que lo impide. Todo hay que decirlo, en este empeño El Confidencial está en la ilustre compañía de otros medios españoles que tampoco saben dibujar círculos con áreas proporcionales a las cifras que quieren representar.

13 de marzo de 2013

El fraude fiscal y las grandes empresas

Dice El Mundo en su edición de ayer que

Un tercio del fraude fiscal es de grandes empresas


Y lo justifica con el siguiente razonamiento:
En cuanto a esos ingresos procedentes de las actuaciones de la inspección, prácticamente un tercio, el 32,3% (casi 3.000 millones), proceden de la Delegación de Grandes Contribuyentes de la Agencia. Esta sección se ocupa de seguir a las grandes empresas que facturan por encima de los cien millones, así como a personas físicas que tributan por una renta del IRPF superior a un millón de euros; o quienes tienen un patrimonio neto que a efectos del Impuesto del Patrimonio supera los 10 millones. La delegación de Grandes Empresas se ha convertido en el caladero más importante para Hacienda para recaudar más por fraude fiscal. En el año pasado obtuvo el 28,8% de los ingresos procedentes de estas actuaciones de control. 
Veo aquí al menos tres problemas. El primero es que el tercio corresponde a una parte ha de Hacienda que no solo inspecciona a grandes empresas, sino también a personas físicas, sin que se sepa, al parecer, cómo se reparten los casi 3.000 millones entre ambos tipos de contribuyentes.

Lo segundo, más importante, es que no se puede identificar sin más la composición por sectores del fraude detectado con la del fraude existente. Lógicamente, si la Agencia Tributaria intenta utilizar sus recursos de la manera más eficiente posible, esto le llevará a concentrar sus esfuerzos (es decir, básicamente, las horas de trabajo de sus inspectores) en aquellos contribuyentes (empresas y personas) que pueden haber cometido los fraudes de más volumen, y que son, claro, los que tienen más ingresos. Tanto si se elige a los inspeccionados  por indicios como si se hace aleatoriamente (imagino que en realidad es una combinación de ambas cosas), es normal que Hacienda se concentre en grandes contribuyentes. Por lo cual es normal también que entre ellos aparezca también una proporción de fraude mayor que en otros grupos.

Salvando las distancias, esto es como lo de los controles de alcoholemia y drogas puestos en lugares estratégicos cerca de las discotecas las noches de los sábados. Si el 50% (imaginemos) de los conductores detectados conduciendo bajo el efecto del alcohol hubieran sido pillados en viernes y sábado noche no significaría que el 50% de los que conducen bajo los efectos de las drogas lo hacen en esos días. Los controles se ponen donde y cuando se creen que pueden encontrar más infractores.

Por lo tanto, el titular es doblemente falso. El titular correcto sería algo así como "Un tercio del fraude DETECTADO es de grandes empresas Y PERSONAS ADINERADAS".

El tercer problema, que no afecta tanto a la afirmación como a sus implicaciones, es el siguiente: suponiendo que efectivamente un tercio del fraude fiscal proviniera de grandes empresas y personas de altos ingresos, ¿es mucho o es poco? Quiero decir, suponiendo que esto fuera cierto, que ya sabemos que no lo es, para juzgar si es un número enorme, alto o normal, tendríamos que saber cuál es el porcentaje que esos dos grupos aportan de los ingresos totales de Hacienda. No sería igual de llamativo ese nivel de fraude si esos contribuyentes aportaran, qué se yo, el 10% de los ingresos, que si aportaran el 25%. Francamente, no sé muy bien si su aportación ordinaria está más cerca de la primera cifra o de la segunda y creo que calcularlo es demasiado complejo para ponerme ahora a hacerlo (estaríamos hablando al menos de IVA, IRPF y Sociedades). Pero es importante darse cuenta de que sin ese número de referencia, la cifra del titular queda vacía de significado. No sabemos si el fraude detectado en esos contribuyentes es más o menos proporcional a sus pagos a Hacienda, o si es dos, tres, seis o diez veces más de los que les correspondería, si fueran igual de honrados que los demás, y si la inspección fuera aleatoria. Es decir, faltan elementos importantes para transformar los datos en información.



1 de marzo de 2013