7 de enero de 2005

Si él lo dice...

(Gracias a Salvatierra de Barros por la pista)
Las reglas de Malaprensa me hacen excluir, normalmente, artículos de opinión, y entrevistas, porque entiendo que la responsabilidad sobre los errores o disparates en este tipo de textos recae sobre sus autores (o entrevistados), y la corrección en esos casos no tiene que producirse ex-ante, sino a través de la discusión y el debate público, por vía de otros artículos, entrevistas, o cartas al director, en el que el autor del disparate sea refutado.

Pero el caso de las notas de prensa es más dudoso. Muchas veces he criticado aquí que un periódico recoja sin más como verdad lo que dice una nota de prensa de parte interesada en un asunto. Al menos, suelo decir, que titulen: "Un estudio afirma que...". O que dejen claro en el titular que es una afirmación de parte interesada.

Pero aún así, se puede conseguir, con las palabras adecuadas, que la información de parte interesada suene a "verdad descubierta". Por ejemplo, El Periódico titula hoy "UGT alerta del riesgo sanitario de productos textiles asiáticos." Y empieza así:
El secretario general de UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, reclamó ayer a la Generalitat un estudio sobre las consecuencias para la salud de la utilización de productos textiles importados desde países asiáticos, entre ellos China, elaborados con sustancias prohibidas por la Unión Europea y que podrían ser cancerígenas. "Tanto la UE como la Generalitat tienen que garantizar la salud de los ciudadanos", apostilló.
El resto de la noticia habla de los otros "peligros" del textil, los derivados del fin del sistema de cuotas y el peligro para la industria española.

Resulta cuando menos curioso que después de muchos años de importaciones de textiles de países asiáticos, sea precisamente ahora cuando la UGT tiene noticias de que puedan contener sustancias cancerígenas. Pero en todo caso, por lo que parece, el dirigente sindical hizo una declaración en la que no mencionó (o no se recoge en la noticia) ningún estudio o fuente que refrendara sus declaraciones. Si lo miramos bien, tampoco dijo que hubiera riesgos sanitarios: sólo que "podría haberlos".

¿Cómo debería recoger afirmaciones como estas un periódico? ¿No debería pedir, quizá, al autor de las declaraciones, alguna información adicional? ¿Alguna fuente, alguna referencia? ¿Debería hacer una investigación propia? Si se publica sin ningún tipo de averiguación adicional, ¿no debería dejarse más claro que son declaraciones interesadas de parte? ¿Puede ir en un titular una afirmación alarmista como ésa, basada en una acusación tan vaga como "podrían ser cancerígenas" (si no lo son, nadie ha mentido)?

En el libro de Joel Best, que citaba el otro día, Damned Lies and Statitics, he encontrado esta magnífica e irónica cita de Scott Adams, el autor de la tira cómica Dilbert: "Reporters are faced with the daily choice of painstakingly researching stories or writing whatever people tell them. Both approaches pay the same." Traducción propia: "Los periodistas se enfrentan a diario con la elección entre investigar con mucho esfuerzo sus textos o escribir cualquier cosa que alguien les diga. Los dos enfoques se pagan igual." Algo de esto parece que hay.

Comentarios hasta el 27-12-09

Desde luego, en algunos está sentando fatal la liberalización mundial del comercio de productos textiles. Lo peor es que los periódicos siguen presentando como intereses generales lo que sólo son intereses de parte. Ahora, lo de los productos cancerígenos en los vestidos chinos--que llevan años vendiéndose en España--es "demasié".

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