7 de noviembre de 2006

Y hablando del recuento

Para los amantes de las conspiraciones, gracias a Wonka, que se fija en todo, he descubierto este misterio misterioso que se pasó inadvertido la noche electoral en Cataluña. Fíjense en los votos nulos y blancos (haga click para ampliar).
A las 20:44

A las 21:04

A las 21:34

Y a las 21:54

A esa hora era muy llamativo el alto número de votos nulos, casi 46.000, el 1,66% de los emitidos, mientras que en 2003 habían sido sólo el 0,26%. ¿Un voto de protesta? Los blancos, en cambio, se mantenían en un nivel ligeramente más bajo que en 2003 (con unos 22.000 votos).

Pero entonces viene la sorpresa. Cinco minutos después los resultados son estos.

Unos 30.000 votos nulos se habían evaporado, y convertido, aparentemente, en blancos. Qué curioso. Y una hora después eran estos:

Otra curiosidad. Los votos nulos y blancos crecen, pero son exactamente los mismos porcentajes (a la centésima de punto) que una hora antes.

Con menos que esto alguno montaría una teoría conspiranoica. Afortunadamente nuestro sistema electoral es muy robusto: en cada mesa se hace un acta, de la que se da copia a todos los interventores de todos los partidos, y que se lleva a las juntas electorales, donde todos los datos se vuelven a revisar. Por tanto, no tiene sentido hacer trampas con el recuento de la noche electoral, que es puramente informativo. El que vale de verdad es el otro, y en él es imposible trampear.

Supongo que simplemente hubo algún error de programación o de codificación, y los votos blancos de algunos lugares se estaban introduciendo en los ordenadors como nulos hasta que alguien se dio cuenta y rectificó. No sé si alguien más se había fijado hasta ahora. Eso sí, menos mal que no les dio por intercambiar los códigos de dos partidos de los gordos. Se hubiera montado una divertida.

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