18 de enero de 2007

El fin del mundo se acerca... literalmente

A veces, en tono de parodia, decimos que a los periodistas les gustan mucho las noticias del tipo "el fin del mundo se acerca".

Pero esta vez no hay nada que parodiar. Eso es exactamente lo que dice la noticia recogida, entre otros muchos, por Elpais.com: "Un nuevo peligro 'acerca' el fin del mundo". No sólo gusta a los periodistas. También a los lectores: es la noticia más leída en este momento en Elpais.com.

Les transcribo lo que me dijo ayer al respecto Pablo Rodríguez (mil gracias):
He aquí una noticia realmente difícil de clasificar (elpais.com). Y es difícil de clasificar por ser, simplemente, estúpida.
Parece ser (o eso es lo que yo consigo descifrar de todo esto) que nada más acabar la II Guerra Mundial, a unos investigadores británicos les dió por medir el riesgo de que se produjese "el fin del mundo" usando un invento que llamaron "Reloj del Apocalipsis", y que utiliza como unidad el minuto. Así, en los peores momentos de la Guerra Fría el reloj marcaba "pocos minutos" y en los momentos más tranquilos "muchos minutos"... en resumen, una de esas chorraditas de las que tanto gustan, nunca sabré por qué, los científicos británicos. Pues bien, la noticia es que ahora han "mejorado el reloj" para que incluya los riesgos debidos a la emisión de gases, el cambio climático y demás peligros de moda.
En la frase en la que explica el poco caso, y desde luego nunca literal, que debemos hacer al Reloj de Apocalipsis: "El conocido como Reloj del Apocalipsis es en realidad una metáfora sobre la torpeza y estulticia del ser humano."
El periodista no puede evitar introducir una segunda metáfora, muy poética y pacifista, pero que embrolla aún más la noticia, y crea el peligro de que interpretemos al pie de la letra cosas como la siguiente: "En 1949 Rusia hizo estallar su primera bomba atómica, dejándonos a tres minutos del apocalipsis."
O esta otra, con una parte en italiano y todo, que los lectores iletrados como el que suscribe podrían perfectamente no entender: "El reloj nació a siete minutos del fin del mundo, y desde entonces ha ido fluctuando ma non troppo." Y que nos hace pensar que el Reloj es más bien algo místico, en lugar de que el Reloj "nació marcando" 7 minutos.
Especialmente divertida es la alusión a Robert Oppenheimer del final: "Sobre el cambio climático se ha pronunciado Robert Oppenheimer, el padre de la primera bomba atómica."
Ignoro si alguna vez se pronunció sobre el cambio climático, pero de haberlo hecho, tuvo que hacerlo antes de morir en 1967. Probablemente se refiera a Walter o Michael Oppenheimer, que según he podido saber son dos científicos que están dándole vueltas al tema.
Me vuelve a escribir hoy Pablo: el error sobre Oppenheimer lo han señalado varios lectores en los comentarios a la noticia de Elpais.com. Pero ahí sigue. Una vez más, los sistemas de corrección de elpais.com parecen flojear.

En fin, creo que Pablo tiene bastante razón y todo esto es una patochada irrelevante. Pero irresistible para los medios: hay 653 entradas en Google News para "doomsday clock" ahora mismo, incluso en medios serios como la BBC (que efectivamente cita a Michael Oppenheimer) o el New York Times. Qué triste.

Y ojo, que no digo yo que la proliferación nuclear reciente y otras cosas no hagan que el riesgo hoy de una catástrofe global no sea mayor que hace diez años. Pero la conversión en "minutos de distancia del apocalipsis" es un estúpido método de representarlo. Basta con leer el primer párrafo de la noticia de Elpais.com:
El planeta está a cinco minutos de su aniquilación. Lo cierto es que nunca ha estado a salvo; en sus mejores momentos (a la sazón, 1991), el fin del mundo estaba a tan solo 17 minutos.
Vaya, nunca hemos estado a menos de 17 minutos del apocalipsis, y ya han pasado 50 años desde que empezaron a contar. Pues que reloj tan útil.

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