8 de mayo de 2009

"Preriodismo" y división de poderes

Parece que es imposible que algunos medios acepten que vivimos en una democracia parlamentaria y no en una república bananera en la que los gobiernos pueden hacer lo que les venga en gana. Otra vez, enésima, elpais.com titula como si el gobierno pudiese, con su santa voluntad, reformar las leyes:

Un nuevo caso de preriodismo mezclado con desprecio a la división de poderes, que no se reduce al titular, por aquello de la condensación, sino que sigue en el subtítulo:

Las privadas y las empresas de telecomunicaciones financiarán la televisión pública

Y continúa en las primeras frases del texto:
La publicidad tiene los días contados en las pantallas de TVE. A partir del próximo mes de septiembre desaparecerán los anuncios de la televisión pública.
Ya veremos, dijo un ciego. Más bien, claro, lo sucedido hoy es que el gobierno ha aprobado un anteproyecto de ley, que ha de ser revisado por el Consejo de Estado y la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones; luego, vistas sus observaciones, el gobierno aprobará un proyecto de ley; que habrá de pasar por el Congreso y el Senado, donde, como saben ustedes, el gobierno últimamente no gana las votaciones así como así. Y si después de todo esto la ley dice lo mismo que el anteproyecto (quién sabe) habría que titular: "El Parlamento suprime la publicidad en TVE".

Lo que está bastante claro además es que esto no sucederá en septiembre, desde luego (fecha no mencionada, por otra parte, en la nota oficial del Consejo de Ministros, ignoro si la habrá dado la vicepresidenta en la rueda de prensa). El Consejo de Estado suele tardar en torno al mes y medio en emitir sus dictámenes sobre anteproyectos de ley (vean aquí la lista de los de los últimos años), lo que nos pone en finales de junio. Digamos que el gobierno envía el proyecto a primeros de julio a las Cortes, cerradas por vacaciones en julio y agosto. Por tanto, con suerte, la ley comenzará a tramitarse a primeros de septiembre. Y a partir de ahí, ¿cuánto puede tardar en aprobarse?

Esto lo debería saber seguramente un periodista que cubre ruedas de prensa del Consejo de Ministros, pero si no lo sabe puede preguntarle al colega que cubre el parlamento, si no es él mismo; o llamar a algún diputado o senador amiguete. Si todo eso falla, puede visitar la página del Congreso de los Diputados y averiguar cuál ha sido la trayectoria de las últimas leyes aprobadas . En unos minutos comprobaría que los nueve proyectos de ley aprobados por las Cortes en esta legislatura tardaron entre 6 y 9 meses en aprobarse, desde su envío a las Cortes por el gobierno, con la excepción de los presupuestos, que tienen un procedimiento especial.

Y eso que hasta el 1 de marzo el gobierno no tenía grandes dificultades para conseguir mayorías afines. Seguramente a partir de ahora las cosas serán algo más complicadas. En fin, que en septiembre, desgraciadamente, seguiremos viendo anuncios en TVE. Y tal vez aún mucho tiempo más.

Y todo eso por la manía nefasta de contar el futuro, con lo interesante que es el presente. No creo además que fuera tan difícil hacer un titular correcto y breve, como por ejemplo, "El gobierno propone/planea/promete/promueve/apuesta por/avanza hacia/da un paso para/camina hacia/ anuncia/ se compromete a/ una TVE sin publicidad". O simplemente "El gobierno propone suprimir la publicidad en TVE".

Que podría ir acompañado de un subtítulo como: "Impuestos sobre las privadas y empresas de telecomunicación compensarían la pérdida de ingresos" (más correcto también que el realmente publicado, que parece sugerir que toda la financiación vendría de esos cánones).

Al final, claro, si uno lee toda la noticia se puede enterar de lo que realmente ha pasado. Pero ¿por qué no contarlo bien desde el principio?

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