3 de enero de 2019

¿Podría Vox sacar 45 diputados con un 12,9% del voto?

Ayer miércoles El Mundo publicó una encuesta para unas posibles elecciones generales en la que estimaba que la distribución de votos y escaños que se produciría sería esta:

PSOE 22,6%, 92-96 dips; PP 19,2% 70-74 dips; Cs 18,8% 66-70 dips; UP 15,8% 45-47 dips; Vox 12,9% 43-45 dips

Más allá de la credibilidad que se atribuya a los porcentajes de voto estimados, algunos colegas sociólogos o politólogos, como Ignacio Jurado y Alberto Penadés, han puesto en duda la traslación de votos a escaños hecha por Sigma-Dos, en particular la de Vox, que, a pesar de ser un partido "pequeño", de implantación nacional, conseguiría un número de escaños casi exactamente proporcional a sus votos: el 12,9% de 350 escaños son 45 escaños. 

Esto iría en contra de lo que ha sucedido siempre en nuestro sistema electoral, en el que los partidos pequeños-medianos, de implantación nacional (en su momento AP y PCE, luego CDS, IU, UPyD y ahora también C's), han sido "castigados" por el sistema electoral, obteniendo una representación en escaños muy inferior a la que les correspondería en un reparto proporcional puro a escala nacional. Ello se debe, fundamentalmente, a la existencia de muchas provincias con bajo número de escaños a repartir (3 a 5), donde esos partidos, a pesar de recibir porcentajes de voto considerables, de hasta un 15%, solían quedarse fuera del reparto de escaños. Y así, una buena parte de sus votos eran "desperdiciados", obtenían solo representación, más o menos proporcional, en las provincias más pobladas o donde eran especialmente fuertes, y en conjunto quedaban con un porcentaje de escaños lejano al de los votos obtenidos.

La estimación de Sigma-Dos parece pensar que esto sería lo que le pasaría en unas elecciones con estos resultados a Unidos Podemos, que con un 15,8% del voto obtendría entre 8 y 10 escaños menos que los proporcionales (que serían 55). Pero extrañamente no sería así en el caso de Vox, que con un porcentaje casi idéntico al de Ciudadanos en 2016, obtendría entre 11 y 13 diputados más. ¿Es esto posible?

Para ver cómo de raro es este cálculo he hecho una pequeña simulación de los resultados que cabría esperar, provincia por provincia, suponiendo que en todas ellas los partidos (de ámbito estatal) subieran y bajaran en votos en la misma proporción respecto a 2016. Por ejemplo, en cada provincia el voto del PP sería un 58,2% del voto obtenido entonces (resultado de dividir el porcentaje en la encuesta, 19,2%, por el porcentaje de 2016, que fue el 33,01%). Y de la misma forma, provincia a provincia, se estima el voto de PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos (en elecciones anteriores se puede ver que, usando los datos nacionales como si fueran una encuesta, esta estimación de resultados provincia por provincia a partir de las elecciones anteriores funciona razonablemente bien).

La estimación del voto de Vox es más difícil, pero en una primera aproximación, podemos calcular su voto provincial como un porcentaje del voto del PP en 2016 (sería el 39,1%), o del voto de PP más Ciudadanos de 2016 (sería el 28%). Los votos de los partidos nacionalistas se pueden dejar igual que en 2016 para esta aproximación, porque las estimaciones en una encuesta nacional tienen un margen de error mayor (en términos relativos a su tamaño inicial) y porque los cambios previsibles son más bien entre ellos.

El resultado de las dos simulaciones es casi idéntico y se resume así, para los partidos de ámbito estatal, estimando el voto a Vox a partir del voto provincial al PP (con la otra estimación sólo cambia un diputado, que pasaría de Podemos al PSOE):
 
Partido
% voto
Escaños
% escaños
%esc-%vot
PSOE22,6%8925,4%2,83%
PP19,2%7320,9%1,66%
C'S18,8%6618,9%0,06%
Unidos Podemos (más coaliciones)15,8%4813,7%-2,09%
Vox12,9%4613,1%0,24%


Es decir, casi lo mismo que dice Sigma-Dos, que no explica su método de estimación, aunque puedo suponer que hacen algo parecido, corregido tal vez con algún tipo de revisión manual, provincia por provincia, de resultados "raros" o de ampliación de las horquillas de resultados posibles cuando dos partidos quedan muy igualados en una provincia, y un escaño podría saltar de uno a otro por muy poca diferencia.  Yo no he hecho nada de eso, y entiendo que mi resultado puede contener estimaciones muy improbables en algunas provincias. Por ejemplo, es poco realista la hipótesis de que Vox capte exvotantes del PP uniformemente por todo el país, dadas las distintas sensibilidades sobre el tema del independentismo catalán en diferentes territorios. Sin embargo, asumo que es sólo un primer tanteo y que algunos errores se cancelan entre sí. Si quieren ustedes ver los resultados estimados por provincias, los tienen aquí.

En todo caso, parece que la estimación de Sigma-Dos no es descabellada ni absurda. Dada la multiplicación de partidos, y la distribución esperable del voto de Vox, podría ser que el sistema electoral no le perjudicara como ha hecho con otros partidos pequeños y medianos en el pasado, mientras que sí lo seguiría haciendo con Unidos Podemos, en lo que sería una nueva manifestación del sesgo conservador de nuestro sistema electoral. No es en absoluto seguro que nada de esto suceda, claro. Pero tampoco cabe descartarlo alegremente.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por el trabajo. En efecto, los sistemas electorales suelen beneficiar a los partidos grandes, casi en todos los casos. En las elecciones españolas es por el n.º de escaños de la circunscripción electoral. ¿Has usado el método d'Hont (que es lo que pone la ley, o un mero reparto proporcional (redondeado)?

    Por otra parte en la frase "en lo que sería una nueva manifestación del sesgo conservador de nuestro sistema electoral" podría entenderse que hay un sesgo hacia los partidos conservadores en vez de favorable a los partidos grandes (es esto último), y también que hay más de una manifestación, ¿cuál era la anterior?

    Si miras los resultados de las elecciones andaluzas de diciembre pasado, verás en conjunto los resultados son casi proporcionales (beneficiando, aunque poco, a los partidos con más votos). Aunque en Andalucía el n.º de escaños por provincia es siempre superior o igual a once, mientras que en las elecciones generales algunas, como Zamora, sólo tienen 3 escaños y el efecto pernicioso del tamaño de la circunscripción es más notable.

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  2. Sí, claro, el reparto de escaños está hecho con la ley electoral actual, lógicamente.

    El sesgo conservador del sistema se ha visto en múltiples elecciones. Se debe a que las provincias más sobrerrepresentadas y con sistemas menos proporcionales (con pocos escaños) votan en promedio más a partidos conservadores. Por eso, por ejemplo, el "premio" en escaños a los partidos grandes suele ser mayor para el PP que para el PSOE, a igualdad de otras condiciones.

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