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23 de abril de 2020

Una seudoencuesta manipulada que nunca se debió difundir

Me llegó ayer gracias a Carlos Alonso (@calonsonet) un hilo de Twitter de @izualdomingo que desvelaba cómo un supuesto instituto de investigación recién creado había engañado a Europa Press para que publicara esta noticia, que sigue estando aún disponible en su web:

El 68% de los españoles considera un "desastre" la gestión del Gobierno y suspenden a Sánchez con un 3

Lamentablemente, una vez publicado algo por una agencia de prensa "respetable" suele ser repicado por ciertos medios, de manera más o menos automática. La noticia se publicó, y está aún disponible, en  Eldiario.es, por ejemplo; también en Abc.es, en su hilo de noticias "en directo" (no tiene enlace específico), y llegó a otros cuantos medios online de menor difusión.

Ningún otro medio importante difundió la noticia, hasta donde puedo averiguar, con buen criterio, porque como se ve en el hilo de @izualdomingo, es todo una patraña. Les resumo sus averiguaciones y los derivados de algunas respuestas a su hilo (con mis comentarios):
  • El Instituto Nacional de Estudios Analíticos, que dice que ha realizado la encuesta, tiene una web, en la que aparece un solo estudio, precisamente el de la noticia
  • La web, que no tiene prácticamente ningún otro contenido, ha sido registrada este mismo mes de abril (de hecho, más tarde de comenzar a hacerse la encuesta)
  • El INEA está financiado por la Fundación Marqués de Oliva, que tiene vínculos con el Partido Popular (sus últimos premios fueron entregados por Pablo Casado y José María Aznar)
  • Dicen que la encuesta ha sido hecha a más de 350.000 personas. Si fuera una encuesta "buena" (representativa, con procedimientos de muestra aleatoria) sería prácticamente la mayor hecha nunca en España, y tendría un coste millonario
  • Dicen también que "El muestro se ha realizado a través de campañas en Redes Sociales". Alguna respuesta al hilo comenta que recibió un enlace por Whatsapp de un familiar activo militante de Ciudadanos. Es decir, que evidentemente no es un una muestra representativa y carísima, sino algo que han colgado en una web para que la gente entre y pique sus respuestas, con un coste irrisorio. Pero por tratarse de una muestra difundida por redes sociales, y partiendo de una institución con claras simpatías políticas, es imposible hacer ningún tipo de estimación o cálculo sobre la relación entre lo que opinan los encuestados y lo que opinan "los españoles". 
  • Sin embargo, en una captura de pantalla del hilo, se ve que el INEA había tenido el atrevimiento de decir que su encuesta tenía un margen de error de ±0,16%, lo cual sería cierto para una muestra aleatoria de ese tamaño. Pero para una encuesta online con una muestra reclutada por redes sociales, ese cálculo es imposible. 
  • La pregunta sobre la gestión del gobierno solo incluía al parecer las opciones "Muy efectiva", "Neutra" y "Un desastre" (obviamente, limitar las opciones de esa forma condiciona enormentemente los resultados)
En fin, que el INEA, o la Fundación Marqués de Oliva, le ha colado un gol estrepitoso a Europa Press, cuyos periodistas deberían ser capaces de distinguir entre una encuesta con algún valor y otra sin ninguno. Al parecer, no lo son, y contribuyen así a difundir

Esta mañana Infolibre publica una noticia sobre lo que llama "macrosondeo falso" y cuenta que ayer se pusieron en contacto con INEA para pedir explicaciones sobre cómo se había hecho la encuesta y su representatividad, lo que les ha llevado a cambiar la "ficha técnica" publicada, indicando que
Debido a las dificultades para establecer el universo real de personas en España con perfil en redes sociales, no se ha realizado ninguna ponderación, por lo que no se puede realizar una extrapolación de los resultados a la población española.
A pesar de esa advertencia, siguen diciendo en otra parte de la ficha que la captación se ha realizado "con control de cuotas por grandes grupos de edad, sexo y Comunidad Autónoma. La muestra en ese sentido se ha diseñado para obtener una mínima representación por sexo y grandes grupos de edad en cada una de las Comunidades Autónomas." No sé muy bien si saben lo que quiere decir lo de "control de cuotas", porque en la tabla con la distribución de sexo, edad y comunidad autónoma se ve que no han controlado mucho: hay muchos más hombres que mujeres (incluso entre los mayores de 65), hay más gente de Madrid que de Andalucía, y más de Castilla y León que de Cataluña...

Por otra parte, siguen, en su ficha revisada, manteniendo el texto que dice que el error muestral es ±0,16% "en el supuesto de muestreo aleatorio simple", cosa que a estas alturas ya deben haber comprendido que no han hecho (si es que antes no lo sabían).

En fin, el "macrosondeo" no es estrictamente "falso", porque se ha hecho. El adjetivo más adecuado sería más bien algo como "trucado", "manipulado", "engañoso" o "fradulento".  En todo caso, nunca debió llegar a los medios de comunicación. La nota de prensa difundiéndolo tendría que haber ido, como tantas otras que llegan a los medios a diario, queriéndoles colar falsedades, a la papelera, o tal vez, dada las escaseces de estos últimos tiempos, al pincho del retrete.

20 de junio de 2019

Pre-riodismo municipalista

El sábado pasado se eligieron los más de 8.000 alcaldes y alcaldesas de España. Donde un partido o candidatura tuvo mayoría absoluta en las elecciones del 26 de mayo, como en Vigo o en Zamora, el acto era poco menos que un trámite.

Sin embargo, en la mayoría de las ciudades medias y grandes no se daba esa situación, y por tanto la elección dependía de los pactos que se realizaran, quedando elegido como alcalde o alcaldesa el concejal que obtuviera la mayoría absoluta de los votos de la corporación, o bien, si nadie conseguía ese número de votos, el cabeza de lista de la candidatura más votada.


Como es lógico, muchos de los pactos y alianzas que finalmente se produjeron se podían anticipar, por las afinidades políticas e ideológicas entre partidos, su historial de pactos locales y los anuncios en campaña, entre otras cosas. Y así, es normal y aceptable que el propio día de las elecciones, o al día siguiente, los medios anticiparan que probablemente tal o cual persona iba a conseguir la alcaldía, con los apoyos de tales o cuales otros partidos. Así lo hicieron muchísimos medios esos días, dejando claro que se trataba de una especulación razonable sobre algo que aún no había sucedido, pero que era muy probable que pasase.

Pero a algunos medios les puede el afán pre-riodístico, y les gusta titular en presente o en futuro de indicativo, como si fuera un hecho ya acontecido, o un hecho seguro, lo que es una suposición informada sobre un acontecimiento futuro, más o menos probable. Así tenemos titulares como estos, de la misma noche del 26 de mayo o del día 27:

Heraldo de Aragón:

Ribó retiene la alcaldía de Valencia y podrá volver a gobernar con el PSPV

Abc:

El PP arrebata la Alcaldía de Madrid a Carmena, que no logra sumar con el PSOE

20 Minutos:

En Santa Cruz de Tenerife, CC gana la Alcaldía y alcanzaría mayoría con PP y Cs

Cadena Ser:

Aunque Cuenca gana en Granada, Sebastián será alcalde con los votos de Cs y Vox

Óscar Puente garantiza su segundo mandato en Valladolid y podrá elegir socios de Gobierno

Carmena pierde la alcaldía de Madrid y Colau reconoce su derrota frente a Maragall

Y mi favorita, en Eldiario.es:

Maragall gana a Colau y ERC obtiene por primera vez la alcaldía de Barcelona

Estrictamente hablando, todos esos titulares son incorrectos y falsos: el 26 de mayo no se eligió ningún alcalde. Ninguno de los candidatos mencionados ganó ni perdió la alcaldía aquel día. 

Luego ha resultado que unas especulaciones han terminado siendo acertadas (en Madrid, en Valencia, en Valladolid) y otras equivocadas (en Santa Cruz de Tenerife, Granada o Barcelona). Pero ese día todos los medios lo hicieron igual de mal: contaron el futuro como si ya hubiera sucedido o fuera seguro. Y claro, es receta casi segura para meter la pata.

12 de diciembre de 2018

La DGT informa mal y actúa peor sobre las etiquetas ambientales

Una nota rápida, dada la actualidad del asunto, para comentar con ustedes una cosa asombrosa que he descubierto hoy al hilo de la aplicación en Madrid, por primera vez, de la nueva reglamentación para el control de la contaminación derivada del tráfico. Como sabrán, sobre todo si viven en Madrid, pero también seguramente aunque no sea así, por aquello de que "cuando nieva en Madrid, nieva en España", el nuevo reglamento del ayuntamiento para controlar el tráfico en situaciones de alta contaminación utiliza los distintivos emitidos por la DGT como criterio de selección para decidir qué coches pueden circular y cuáles no.

Este gráfico de Abc resume bastante bien la normativa:

 

Hoy por primera vez desde el cambio de normativa hemos estado en el escenario 2 y en consecuencia tenían prohibido circular (de 6:30 a 22:00, detalle que se omite en muchas informaciones) en la M-30 y en todo el área interior, los vehículos que no tuvieran distintivo ambiental (estrictamente, los que no tengan derecho a tenerlo, porque aún no es obligatorio llevarlos). En el escenario 3 esos vehículos no podrían circular por ninguna parte del municipio. En el escenario 4 tampoco los vehículos con el distintivo amarillo B podrían circular por la M-30 y su interior, y en el escenario 5, el más restrictivo, ya solo podrían circular, por toda la ciudad, los vehículos con distintivo ECO o 0.

Cuando los medios explican qué vehículos tienen un distintivo u otro, suelen hacerlo basándose en el año de la matriculación (excepto para las etiquetas ECO y 0, que se basan en tipos de motor). Por ejemplo, en Eldiario.es, de manera similar a la de muchos otros medios:
Sin etiqueta: Los de gasolina anteriores al año 2000 y los diésel anteriores a 2006...

Etiqueta B: Coches de gasolina matriculados entre 2000 y 2006. Respecto a los diésel, son los que se encuentran en funcionamiento desde enero de 2006 y hasta diciembre de 2013...

Etiqueta C: Los coches de gasolina posteriores a 2006 disponen de la etiqueta verde C, que indica un nivel superior de eficiencia. Los automóviles de gasoil y cualquier vehículo pesado necesitan estar matriculados a partir de enero de 2014 para acceder a este distintivo.
Al leer este tipo de informaciones me entraba la siguiente duda: las empresas automovilísticas no lanzan sus nuevos modelos con fecha 1 de enero de cada año,  ni los retiran el 31 de diciembre. Por lo tanto, la mayoría de los coches diesel matriculados, por ejemplo, en enero o febrero de 2006 (a los que correspondería la etiqueta B), serían de modelos que ya estaban a la venta, y que de hecho se vendieron, a lo largo de 2005, o incluso en años anteriores (que se quedarían sin distintivo). ¿Qué sentido tiene eso?

Ninguno, claro. Así que buscando la normativa de la DGT sobre los distintivos he encontrado que en realidad la normativa al respecto de abril de 2016 no dice lo que nos contaban los medios, sino esto otro:
-C:
Vehículos M1 y N1 clasificados en el Registro de Vehículos como gasolina EURO 4/IV, 5/V o 6/VI o diésel EURO 6/VI.
Vehículos M2, M3, N2 y N3 clasificados en el Registro de Vehículos como gasolina Euro VI/6 o diésel Euro VI/6.
– B:
Vehículos M1 y N1 clasificados en el Registro de Vehículos como gasolina EURO 3/III o Diésel EURO 4/IV o 5/V.
Vehículos M2, M3, N2 y N3 clasificados en el Registro de Vehículos como gasolina Euro IV/4 o V/5 o diésel Euro IV/4 o V/5.»
 Lo de M1, N1, etc... se refiere a si son turismos, furgonetas, o vehículos para mercancías, y no es lo relevante aquí. Lo interesante es que los distintivos no se basan en el año de matriculación, sino en que el coche cumpla con uno u otro de los estándares europeos, cada vez más exigentes, que se basan en el nivel de emisiones.

¿Entonces, lo de las fechas de dónde sale? Pues se basa en que los estándares europeos se fueron implantando progresivamente: a partir de ciertas fechas ya no se certificaban modelos nuevos que no cumplieran cierto estándar, y a partir de una fecha posterior (normalmente un año) no se permitía, en general, matricular coches que no llegaran a ese estándar.

A partir de ese calendario de obligatoriedad de los estándares, "alguien" (ahora veremos quién), ha decidido que para simplificar la información, se puede decir que las etiquetas B y C corresponden a coches matriculados a partir de tal fecha o tal otra. Pero claro, los coches nuevos que cumplían los estándares no salían a la venta justo el día en el que ese estándar era obligatorio. Lo hacían antes. Y por eso hay muchos coches matriculados antes de que los estándares sean obligatorios, que sin embargo los cumplen. Es decir, por ejemplo, coches diesel vendidos antes de 2006 que cumplen el estándar EURO-4 o EURO-5, o coches de gasolina vendidos antes de 2006 2000 que cumplen el estándar EURO-3 y que por tanto deberían tener el distintivo B, aunque los periódicos nos dicen que se quedan sin distintivo.

Queda por averiguar quién ha hecho la chapuza de divulgar que los distintivos van por fecha de matriculación, y no por estándar de contaminación que cumple el vehículo. Como se imaginarán, mi sospecha inicial era que los culpables eran los medios. Pero parece que no, que la cosa es más chusca. Por lo visto, asombrosamente, no hay ningún registro oficial sobre qué modelos cumplen los diferentes estándares, ni nadie ha pensado en crearlo ni en pedir a las marcas que publiquen los listados correspondientes (??). Así que ¡es la propia DGT la que ha tirado por la calle de en medio, usando la fecha de matriculación como referencia para decidir cuál es la etiqueta ambiental que corresponde a cada vehículo!

De hecho, ya en la nota de prensa de abril de 2016 en la que informaba de la clasificación de los vehículos con etiqueta B y C que se iba a publicar poco después en el BOE (vista más arriba), daba información confusa, mezclando los dos criterios de la fechas de matriculación y de los estándares Euro:
C
Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014.
Vehículos de más de 8 plazas y de transporte de mercancías, tanto de gasolina como de diésel,  matriculados a partir de 2014.
Por tanto, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 4,5 y 6 y en Diésel  la Euro 6.

B:
Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006.Vehículos de más de 8 plazas y de transporte de mercancías tanto de gasolina como de diésel matriculados a partir de 2005.  

Por tanto, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 3 y en Diésel  la Euro 4 y 5.
Como hemos visto, no es eso lo que dice el BOE, que solo se refiere a las normas Euro. Pero al parecer, la base de datos disponible online, que es la misma que usa Correos, solo comprueba, a partir de la matrícula, o del permiso de circulación, la fecha de matriculación, y el tipo de vehículo (M1, N1, M2...) y con eso decide la etiqueta, sin averiguar realmente realmente el estándar Euro que cumple cada modelo de coche.

Y así, según me ha contado algún lector en Twitter, y comentan muchos usuarios en una web que, por una vez, responde a su nombre (Forocoches), y del que, en esta situación, sí creo que podemos fiarnos, la DGT está dando etiquetas incorrectas, o denegando etiquetas, a propietarios de vehículos que cumplen los estándares de la orden de abril de 2016. Según cuentan también algunos foreros, la DGT admite modificar la base de datos, y emitir la etiqueta correcta, previa presentación de un certificado del fabricante indicando que el vehículo cumple con la normativa EURO superior a la que era obligatoria en la fecha en la que se compró. Pero los fabricantes, aprovechando la circunstancia, están cobrando un dinerito por esos certificados.

Creo que es un asunto que merecería una investigación por parte de los medios de comunicación. Si realmente la DGT aplica de una forma tan torpe sus propias normas,  podría estar perjudicando a cientos de miles de conductores, a los que se restringe arbitrariamente el derecho a circular, teniendo coches iguales a otros a los que se les ponen normas más laxas. Y a los que además se les está ofreciendo, a través de los medios, información engañosa, diciéndoles por ejemplo que en un día como hoy ya no puede circular por Madrid, cuando en realidad si podría hacerlo. Y en otras ciudades en las que se van implantando mecanismos similares puede haber los mismos maletendidos.

Si no es así, claro, debería rectificarse la información que se está publicando por todas partes, y explicar que la etiqueta no depende del año de matriculación, sino del estándar que cumple cada modelo en concreto, como decía el BOE. Porque las dos cosas no pueden ser ciertas a la vez.

Actualización (13 de diciembre, 11:06): un tweet de la propia DGT parece confirmar que en efecto, lo están haciendo mal, y lo saben, y le cargan al dueño del coche la tarea de averiguar y certificar que el coche cumple un estándar superior al que le reconocen. Flipante.

25 de junio de 2018

Nunca, bajo ningún concepto, digas que algo va bien

El título de esta entrada, un poco manipulador, lo reconozco, parece ser uno de los lemas que algunos periodistas aprenden en las facultades de periodismo, o tal vez de sus mayores, cuando llegan a los medios de comunicación.

Les explico. Hace dos años (2016), al publicarse la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, muchos medios de comunicación publicaron noticias y comentarios subrayando que a pesar de que la economía (macro) aparentemente llevaba ya más de dos años recuperándose, las tasas de pobreza en España no caían, o lo hacían demasiado despacio. Concretamente, la proporción de la población "en riesgo de pobreza" según la ECV publicada entonces era del 22,1%, tan solo una décima por debajo de la del año anterior. Y la proporción "en riesgo de pobreza o exclusión social" (concepto algo más amplio, que incluye medidas de privación material, y de baja actividad laboral en el hogar) era del 28,6%, frente al 29,2% el año anterior.

Como conté entonces en el blog, este tipo de argumentos tenían un error de base: la ECV publicada en 2016 se refería a la encuesta administrada en la primavera de 2015, que a su vez se basaba principalmente en la situación de los hogares en 2014. Por lo tanto, lógicamente, esa encuesta no reflejaba los efectos de dos años y medio de crecimiento, sino más bien de unos meses, o un año como mucho.

Terminaba yo así mi entrada de 2016:
Las personas que están ahora en situación de riesgo de pobreza las conoceremos en mayo de 2018. Para entonces, crucemos los dedos, la economía habrá seguido creciendo. Habrá, esperemos, unos cientos de miles de parados menos. Y habrá, esperemos, unos cuantos menos pobres que ahora (aunque si la economía crece, y suben los ingresos medianos, también subirá el umbral de la pobreza). Aunque habrá también quien, al ver las cifras publicadas (referidas a 2016) comentará algo parecido a  que "aunque las variables macroeconómicas mejoran trimestre a trimestre, las condiciones de vida de los ciudadanos evolucionan a un ritmo mucho más lento". ¿Tienen alguna duda?
Pues bien, ya está aquí la ECV de 2017, con referencia a los ingresos de 2016. Muestra que el porcentaje de población "en riesgo de pobreza" ha bajado un poco más (21,6%, medio punto menos que hace dos años), a pesar de que, como era previsible, los umbrales para estar en esa situación han subido ligeramente (para un hogar unipersonal de 8.000 a 8.500 euros; para dos adultos y dos menores, de 16.800 a 17.900 euros). Las personas "en riesgo de pobreza o exclusión social" han bajado algo más: del 28,6% en la encuesta difundida en 2016 (con ingresos de 2014), al 26,6% en la encuesta actual (ingresos de 2016). Como se ve en esta tabla, que tomo de la nota de prensa del INE, los tres elementos que componen el indicador "en riesgo de pobreza o exclusión social" han mejorado respecto al peor momento de la crisis.

El porcentaje de personas en situación de carencia material severa había bajado el año pasado dos puntos respecto a 2014. Las personas en hogares con baja intensidad en el empleo habían bajado en 2016 4,3 puntos desde 2013.

Es decir, como era lógico, tras más de dos años de crecimiento de la economía, sí se ve que los indicadores de pobreza y exclusión social mejoran. Más claramente los que no tienen umbrales móviles (carencia material y baja intensidad en el empleo) que el riesgo de pobreza, cuyo umbral sube cuando mejora la economía.

En todo caso, ¿cómo creen que han titulado nuestros medios las noticias sobre esta encuesta? Propongo algunas ideas: "La pobreza disminuye levemente tras la salida de la crisis", "Mejora insuficiente de los indicadores de pobreza", "Lenta caía de la pobreza". Esa es la línea de La Vanguardia, y de El Periódico... Pero la mayoría de los medios huyen de ese tipo de matices. No vaya a parecer que algo va bien.

Por eso InfoLibre titula (erróneamente, mezclando dos conceptos distintos):

El porcentaje de personas en riesgo de pobreza encadena ocho años consecutivos por encima del 25%


Y espera hasta el tercer párrafo para explicar a los lectores que el indicador utilizado ha bajado desde su peor dato.

Eldiario.es, que en 2016 titulaba así: "La desigualdad sigue aumentando a pesar del crecimiento de la economía", ahora que los indicadores sí que mejoran claramente titula de esta otra manera (también imprecisa porque el dato se refiere a un hogar unipersonal, como hemos visto más arriba):

Uno de cada cinco españoles vive en riesgo de pobreza con 8.500 euros al año

Aquí sólo hay que esperar hasta el final del segundo párrafo para leer que la ECV "refleja una mejoría en casi todos los indicadores de pobreza". Algo es algo.

Titular muy similar da El Mundo.

Es interesante el caso de El País, que utiliza este subtítulo: "Con la recuperación, la tasa de riesgo de pobreza baja al 21,6% pero se mantiene alta y aumenta entre los jubilados", pero elige titular así:

Una de cada tres familias españolas aún no puede permitirse unas vacaciones o un gasto imprevisto

Pone el foco en dos de los nueve indicadores específicos que se utilizan para medir la carencia material severa, y en el porcentaje de hogares (no de personas). Pero de nuevo, lo que subraya es que "aún" hay mucha pobreza, no que esta sube o baje. Veamos cómo han ido en los últimos años estos dos indicadores en los que "aún" estamos mal (con datos, eso sí, que no están en la nota de prensa, hay que buscarlos en la web del INE).

Porcentaje de los hogares en diferentes situaciones de carencia material
20042005200620072008200920102011201220132014201520162017
No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año
44,741,639,53734,540,340,84045,145,84540,639,534,4
No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos
40,534,73331,929,936,138,537,841,44142,439,438,137,3
Fuente: INE, Encuesta Condiciones de Vida














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Curiosamente, el porcentaje de hogares que no pueden permitirse unas vacaciones de al menos una semana al año es el más bajo desde que existe esta encuesta, que empezó a hacerse en 2004 (dato que sorprende un poco, pero esa sería otra discusión). Y ha bajado más de nueve puntos desde su valor máximo (en sombreado rojo en la tabla) en 2013, cuando era del 45,8%. En cuanto al porcentaje de hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos, no ha llegado aún ni mucho menos a los niveles previos a la crisis, cuando bajó hasta el 29,9%. Pero sí ha bajado más de cinco puntos desde el nivel máximo en la crisis (42,4% en 2014). De manera que con dos indicadores que mejoran claramente, y uno que baja a su mejor nivel desde que hay datos, ¿cuál es el titular?

¡La cosa sigue muy malita!

Lo que yo les decía, que parecería que en algunas escuelas de periodismo las clases de titulación consistirían en dos principios: "si las cosas empeoran, subráyalo" y "si las cosas mejoran, disimúlalo". La Vanguardia o El Periódico muestran que se puede hacer de otra manera. Pero algunos se resisten.

2 de junio de 2016

¿Si la economía mejora, por qué la pobreza apenas disminuye?

La semana pasada la mayoría de los periódicos dedicaron un espacio amplio a la difusión de la estadística, elaborada anualmente por el INE, sobre las condiciones de vida de los españoles, la distribución de ingresos, y las tasas de pobreza y de exclusión social.

Basándose en esa estadística, algunos medios han apuntado que la recuperación económica no se refleja en las economías de los hogares, en la pobreza y la desigualdad. Por ejemplo, El País, que abría su cobertura del asunto con este texto:
Las graves secuelas de la crisis financiera siguen siendo palpables. Aunque las variables macroeconómicas mejoran trimestre a trimestre, las condiciones de vida de los ciudadanos evolucionan a un ritmo mucho más lento. Dos años después de la salida oficial de la recesión, el 28,6% de los ciudadanos está en situación de riesgo de pobreza o de exclusión social... [énfasis añadido]
En la misma línea comentaba Joaquín Estefanía el domingo los datos:
La economía española crece por encima de la media, baja el paro (otra cosa es la escasísima calidad del empleo que se genera) y se acumulan las manifestaciones de que se está remontando el vuelo en términos macroeconómicos (precio de las viviendas, consumo minorista,...). ¿Por qué no se traslada este cierto optimismo de la coyuntura a la vida cotidiana del conjunto de la población? Porque hay otra serie de datos tozudos que lo impiden y muestran que mucha gente prosigue la pendiente descendente y sin visos de cambiar la tendencia. [énfasis añadido]
El título de Eldiario.es lo dejaba bien claro:

La desigualdad sigue aumentando a pesar del crecimiento de la economía

Y empezaba así:
Dos datos han servido para mostrar las dos caras de la realidad económica. Por un lado, la economía encadena once trimestres creciendo. Ese crecimiento, sin embargo, y a la luz de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, no se traduce en mejores condiciones de vida. [énfasis añadidos]
Puedo imaginar que habrán ustedes leído o escuchado comentarios similares en otros medios. El contraste entre las grandes cifras y la vida cotidiana de la gente es casi un lugar común al analizar los datos macroeconómicos.

Sin embargo, hay aquí un problema básico y elemental: los datos sobre pobreza y desigualdad que se acaban de divulgar no son de "dos años después de la salida oficial de la recesión", ni posteriores a "once trimestres creciendo". Las propias noticias o artículos donde se incluían esos datos lo explicaban muy clarito: los datos provenían de una encuesta hecha en la primavera de 2015.

Pero en realidad, miden cosas anteriores. Más precisamente, la encuesta clasifica a las personas como "en riesgo de pobreza o exclusión social" cuando cumplen una de las tres condiciones siguientes: ingresos bajos, o riesgo de pobreza (menos del 60% de la mediana), baja intensidad del empleo en el hogar (las personas con capacidad de trabajan menos del 20% de las horas potenciales) o carencia material severa (responder afirmativamente a cuatro de las nueve preguntas sobre la dificultad para acceder a distintos tipos de bienes, o afrontar ciertos gastos).

Pues bien, aunque la Encuesta de Condiciones de Vida se hace en primavera, dos de esas tres condiciones se miden respecto al año natural terminado en el diciembre anterior. Concretamente se hace así con los ingresos y con la intensidad en el empleo. Sólo las preguntas sobre carencia material se hacen con respecto al momento de la entrevista, aunque una de ellas (si la familia ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal), se remite a los doce meses anteriores.

Y resulta que, como revela la propia nota de prensa del INE, del 28,6% de la población calificado como "en riesgo de pobreza o exclusión social", sólo una pequeña parte (el 2,0% de la población) lo está por cumplir solo la tercera de las condiciones, la de la carencia material severa, que es la única que realmente se mide con relación al año 2015.

En definitiva, los datos publicados en 2016 se tomaron en 2015, pero se refieren, sobre todo, a 2014. Es decir, un periodo entre seis y dieciocho meses después de salir oficialmente de la recesión (lo que sucedió en el tercer trimestre de 2013). O entre dos y cinco trimestres. No dos años (en realidad serían ya dos y medio), ni once trimestres después de terminar la recesión.

No son datos calentitos, sino con un importante desfase temporal. No pretenden medir lo que pasa en la sociedad española (o europea, pues todos los países hacen estadísticas similares) con inmediatez. Y por ello, no tiene ningún sentido comparar los resultados de estas estadísticas con los datos posteriores de otro tipo (de crecimiento del PIB, de bajada del paro...) porque se refieren a periodos temporales diferentes.

¿Cómo puede alguien seriamente utilizarlos para decir cosas como que la mejora de los datos macroeconómicos no se nota en el bienestar de las familias? Pues con mucha ignorancia o con mucha jeta.

Con estos datos no se puede construir ningún argumento sobre un supuesto contraste entre las cifras macroeconómicas (actuales) y la realidad de la economía de los hogares. Sería muy interesante poder hacerlo, pero simplemente no es posible. Las estadísticas de los dos tipos se producen a ritmos muy diferentes. Las personas que están ahora en situación de riesgo de pobreza las conoceremos en mayo de 2018. Para entonces, crucemos los dedos, la economía habrá seguido creciendo. Habrá, esperemos, unos cientos de miles de parados menos. Y habrá, esperemos, unos cuantos menos pobres que ahora (aunque si la economía crece, y suben los ingresos medianos, también subirá el umbral de la pobreza). Aunque habrá también quien, al ver las cifras publicadas (referidas a 2016) comentará algo parecido a  que "aunque las variables macroeconómicas mejoran trimestre a trimestre, las condiciones de vida de los ciudadanos evolucionan a un ritmo mucho más lento". ¿Tienen alguna duda?

2 de marzo de 2016

No hagas predicciones, especialmente sobre el futuro

Ayer a la noche Eldiario.es publicó esta noticia (o análisis), que por casualidad yo he leído ya después de haber oído el discurso de Mariano Rajoy:

Rajoy tratará de modular su "no" a Sánchez para que no se vea como un portazo definitivo

La diferencia entre lo que aquí se propone y lo que acababa de oír me ha recordado el viejo dicho con el que he titulado esta entrada. Hay que recordar una vez más que el pre-riodismo es un género lleno de peligros. Puede discutirse que esto no es propiamente una noticia, sino más bien un texto de análisis. Es cierto, pero si lo leen verán que no se habla en términos de probabilidad, o de reflexión sobre lo que Mariano Rajoy debería hacer, o le conviene. Se habla, como en el titular, en tiempo futuro de indicativo, sobre lo que sucederá. Pues me parece que no ha sido exactamente así.

14 de enero de 2015

¿Por qué hace frío en Islandia?

Me escribe un lector comentándome una noticia publicada ayer en Eldiario.es con el titular "Islandia quiere ser la Suiza de los datos". El tema de la noticia es que Islandia, con unas leyes más favorables que otros países a la protección de los datos alojados en bases de datos informáticas, podría encontrar un nicho de negocio dando servicio a empresas de todo el mundo que quieran guardar sus datos en lugares seguros y confidenciales, protegidos también del alcance del espionaje gubernamental. Otro factor favorable a Islandia para ser el hogar de grandes centros de alojamiento de servidores es que la energía eléctrica es barata y renovable (tienen muchas centrales hidroeléctricas y usan también energía geotérmica).

¿Y qué tiene que ver esto con el frío? Pues que además, como las temperaturas exteriores son muy bajas, los centros de datos no se recalientan tanto como en otros lugares, y hay que gastar mucha menos energía en refrigeración.

Y aquí viene el lío de la noticia de Eldiario.es. Lo que dice literalmente es lo siguiente:
La corriente del Golfo mantiene el termómetro bajo, evitando así las necesidades de refrigeración artificial, una tarea de gran consumo energético.
Como me dice el lector que me escribe, con un poquito de ironía: ¿No será más bien que lo que mantiene el termómetro bajo es la latitud a la que está Islandia, que está casi en el Círculo Polar Ártico? Pues sí, claro. En Islandia hace mucho frío porque está allá un tanto cerca del Polo Norte. ¿Y la corriente del Golfo? Pues exactamente al contrario de lo que dice Eldiario.es, la corriente del Golfo suaviza el clima de Islandia. Lo dice su oficina meteorológica nacional:
Iceland enjoys a much milder climate than its name and location adjacent to the Arctic circle would imply. A branch of the Gulf Stream flows along the southern and the western coast greatly moderating the climate.
Es decir, gracias a la circulación de agua templada desde el Golfo de México hacia el norte de Europa el clima de Islandia es más cálido. Sin ella Islandia sería un lugar mucho más inhóspito y tal vez incluso haría demasiado frío para los servidores de datos. Pero en todo caso, si hace frío, no es por la corriente del Golfo, sino a pesar de ella.

23 de julio de 2014

La reforma electoral de Castilla-La Mancha: ¿pucherazo o regeneración democrática?

La reforma aprobada el lunes por las Cortes de Castilla-La Mancha es, según Ignacio Escolar, director de Eldiario.es, un "pucherazo", "brutal", "un escándalo que tendría que indignar a cualquier ciudadano con el más mínimo respeto por la democracia". Sin embargo, para quien sea que escribe los editoriales de El Mundo, "es un camino que debería marcar la dirección a otras comunidades autónomas", aunque, dice, "debería ir acompañado de otras medidas de regeneración".

¿Cómo es posible tal discrepancia? ¿Realmente se pueden defender ambas posiciones? Yo lo veo difícil, la verdad, y estoy más cerca de Escolar que del editorialista de El Mundo, como explicaré a continuación, aunque aquél también se equivoca en varias de sus apreciaciones.

En realidad la ley aprobada ahora sólo detalla cómo se van a distribuir los diputados por provincias. La reforma importante se dio ya cuando se cambió el Estatuto de Autonomía (sólo con los votos del PP, tanto en Toledo, como en Madrid, cosa creo que insólita en la democracia actual) y se redujeron los diputados, que según la redacción anterior del Estatuto debían ser entre 47 y 59, a un mínimo de 25 y un máximo de 35.

Esto al editorialista de El Mundo le parece completamente inocente e inocuo: "Ni los intereses de los ciudadanos están mejor representados con más diputados ni por su reducción se resiente la democracia." Pero lo cierto es que la reducción del número de diputados sí afecta, mucho, a la representación de los intereses de los ciudadanos, especialmente si estos se expresan a través de la votación a partidos "pequeños". En el contexto actual, en el que las encuestas, y las elecciones europeas anuncian una creciente fragmentación del sistema de partidos, con menos gente votando a los dos grandes, y más personas votando a los pequeños partidos, la reforma iniciada en el Estatuto y culminada ahora implica que los partidos pequeños tendrán muchas más dificultades para entrar en las Cortes de Castilla-La Mancha. Es una reforma para proteger el bipartidismo, y al menos en el corto plazo, para favorecer al PP.

Como prueba de ello se puede hacer una simple simulación: ¿qué pasaría si en unas elecciones autonómicas se dieran resultados como las de las europeas pasadas en las cinco provincias de Castilla-La Mancha? Con la ley vigente hasta ahora (aprobada en 2012, también por el PP, y nunca aplicada, otro fenómeno peculiar), y si mis cuentas no fallan (simplemente aplico el sistema d'Hondt a los resultados, provincia por provincia, con el número de diputados de la ley de 2012), el resultado sería el siguiente (distinto al de Eldiario.es, que no sé por qué excluye a Podemos):

  Porcentaje votos a candidaturas Escaños % Difer. %
    escaños esc-votos
PP 38,6% 24 45,3% 6,7%
PSOE 29,4% 18 34,0% 4,5%
IU 8,9% 4 7,5% -1,3%
UPyD 7,4% 4 7,5% 0,2%
Podemos 6,5% 3 5,7% -0,8%
Otros 9,2%     -9,2%
Total 100,0% 53 100,0% 0,0%

Tanto el PSOE como el PP obtienen más escaños que los que les corresponderían en plena proporcionalidad (entre los dos,  un 11% más). Pero los tres partidos "pequeños" tienen un resultado bastante cercano al proporcional (la explicación a la paradoja es que hay un 9% del voto repartido entre partidos aún más pequeños, que no obtienen ningún diputado). A pesar de ese premium de representación, de casi el 7% del voto, el PP no llegaría a la mayoría absoluta de los diputados. En las Cortes de Castilla-La Mancha habría cinco partidos representados, y los votos sin representación serían el 9,2% del total.

¿Y si aplicamos a esos resultados de las europeas la ley recién aprobada? Sucedería lo siguiente (de nuevo, simplemente, aplico el sistema D'Hondt a los resultados con los diputados por provincia de la nueva ley):

  Porcentaje votos a candidaturas Escaños % Difer. %
    escaños esc-votos
PP 38,6% 18 54,5% 15,9%
PSOE 29,4% 13 39,4% 10,0%
IU 8,9% 2 6,1% -2,8%
UPyD 7,4% 0 0,0% -7,4%
Podemos 6,5% 0 0,0% -6,5%
Otros 9,2%   0,0% -9,2%
Total 100,0% 33 100,0%  

De nuevo el PP y el PSOE se llevarían una "sobrerrepresentación", pero esta sería ahora de más del 26% del total de escaños. IU conseguiría dos escaños, quedando algo infrarrepresentada, y tanto UPyD como Podemos, a pesar de rondar el 7% del voto cada una, quedarían fuera de la cámara. El total de votos sin representación sería del entorno del 23% de los emitidos. El PP se llevaría un 15,9% de sobrerrepresentación, pudiendo gobernar, con cómoda mayoría absoluta, a pesar de tener un 38,6% del voto.

Naturalmente, esto es solo un juego de política-ficción. Lo más seguro es que en unas elecciones "de verdad" el voto de los grandes partidos se recupere (algo) y la dispersión sea menor. Con todo, es una prueba clarísima de que una reforma así no es neutral: favorece a los grandes y perjudica a los pequeños de manera muy rotunda.

¿Es esto un "pucherazo", como dice Escolar? No. Pucherazo es meter la mano en la urna para cambiar los votos, o falsificar los resultados. Esto es hacer una reforma favorable a los grandes partidos, pero que sigue permitiendo unas elecciones democráticas, como lo son también las de los países con sistemas mayoritarios, como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, o Australia, donde un partido puede obtener la mayoría absoluta con menos del 35% del voto (en España en 1989, por cierto, el PSOE obtuvo la mitad de los escaños con el 39,6% del voto válido). No es tampoco, como he leído por ahí, "cambiar las reglas a mitad del partido", ya que falta casi un año para las elecciones en las que se aplicará, y por tanto los partidos tienen tiempo de sobra para preparar sus estrategias conociendo la legislación (por ejemplo, imaginemos, formando una coalición o alianza entre IU y Podemos).

Pero desde luego, tampoco es una reforma ejemplar, como asegura El Mundo, un modelo a seguir, ni una medida de regeneración. Es todo lo contrario. Es un intento de dificultar extraordinariamente que el pluralismo político se refleje en las Cortes de Castilla-La Mancha y de facilitar la perpetuación en el poder de los dos grandes partidos, y en particular, en las circunstancias actuales, del Partido Popular, a pesar de la pérdida de apoyo electoral.

Siendo la señora Cospedal secretaria general del Partido Popular, miedo me da que esta sea una muestra de las ideas que el partido anda cavilando para presentar en septiembre como medidas de regeneración democrática, según anunció su jefe. 

23 de enero de 2014

Hoy en el Purgatorio: pobres y ricos en España y en el mundo

Hoy en El Purgatorio hablaré de las noticias aparecidas estos días sobre el informe de Intermon Oxfam "Gobernar para las élites" y su Anexo para España.

La mayoría de los medios lo han contado "bien pero mal", es decir, han reproducido lo que decía el informe, sin caer en sus importantes errores. O bien directamente mal, porque han entendido erróneamente una estadística sobre España.

Entre estos últimos están los siguientes:









Unos cuantos periodistas y blogueros, más bien de medios minoritarios (con alguna excepción) se han dado cuenta de los importantes fallos del informe, y han escritos varias piezas muy interesantes. Aquí les dejo los enlaces:
Yo haré mi pequeña aportación hoy en la radio. Y espero poder añadir algo más por aquí pronto.

Actualización (26-ene): De momento no puedo escribir lo que quisiera para explicar mis problemas con el estudio de Oxfam. Aquí tienen mi intervención en El Purgatorio, que como suele pasar en la radio no da de sí todo lo que uno quisiera, pero da pistas de los principales problemas que le veo.

25 de mayo de 2013

Un mapa absolutamente inútil

El otro día nos reíamos mucho en la clase de periodismo de datos organizada por la APM, con las noticias que se empeñan en contar, como si aportaran algo, que donde hay más X es en Andalucía, Cataluña y Madrid, y donde hay menos X en La Rioja y Cantabria, y las dos ciudades autónomas.

Es la falacia de las comparaciones en valores absolutos, que cuando se hace entre territorios con poblaciones muy diferentes es inútil. Absolutamente inútil, si se me permite el juego de palabras.

Les decía yo de broma que con esa lógica podríamos publicar una noticia diciendo que quien quiera vivir muchos años debe mudarse a Ceuta o Melilla, porque allí muere muy poca gente cada año, mientras que en Andalucía, Madrid... mueren decenas de miles, por lo cual vivir allí debe de ser peligrosísimo.

Todos nos reíamos mucho... pero algunos ejemplos se acercan peligrosamente a esa caricatura. 

Vean el mapa que se han cascado los de Eldiario.es en la misma noticia que acabo de comentar  sobre la violencia de género en España. [Actualización 29 de mayo: el mapa ha sido corregido después. Vean mi comentario más abajo]





Claro, donde vive más gente, hay más muertes por violencia de género, y donde vive menos gente hay menos. Como hay más/menos muertes por cáncer, suicidio, accidentes de tráfico, ataques al corazón y cualquier otra cosa que podamos imaginar. La pobre Andalucía va a estar siempre roja-rojísima y La Rioja siempre en un tono clarito. Este mapa es total y estrictamente inútil para entender qué zonas del país son más o menos propensas a la violencia mortal contra las mujeres. No da ninguna información valiosa. Ninguna.

Un ridículo que se podría evitar en dos minutos, porque los datos de población de las CCAA necesarios para convertir esos números absolutos en tasas por millón están en el INE a cinco clicks de distancia. Basta con saber lo que se está haciendo y con querer hacerlo bien. Pero se ve que en este caso estas dos condiciones no se daban.

Actualización 29 de mayo, sobre la corrección del mapa. Unos días después de publicar mi comentario comprobé que el mapa criticado había sido eliminado y sustituido por otro que refleja datos distintos. Ya no se trata de víctimas mortales, sino de todo tipo de víctimas; los datos se refieren solo a un año (2011); y los datos se expresan en tasas relativas a la población (en concreto, tasas por 100.000 mujeres mayores de 14 años). La fuente es un registro del INE que se acaba de publicar por primera vez. Este es el resultado:



Este sí es un mapa útil e informativo.

Con todo, llama la atención que, a la hora de "corregir" el mapa anterior, en lugar de simplemente convertir los datos que se tenían en tasas por millón de habitantes, o similar, se haya optado por representar una realidad diferente (las víctimas no solo mortales, sino de todo nivel de gravedad, pero de un solo año, y en tasas suministradas directamente por el INE). Me temo que aquí está manifestándose una mezcla de inseguridad matemática (a ver si calculando la tasa meto la pata; ¿hago tasa anual o por los 15 años?; ¿por millón, por 100.000?; ¿por habitantes, por mujeres, por mujeres de tal edad?; ¿cómo integro el tamaño cambiante de la población?) y de respeto reverencial al dato oficial (si publico la tasa del INE nadie me puede criticar). Ambas son limitaciones que perjudican la capacidad de los medios para trabajar con números, y que habría que ir superando.

Ilusiones cognitivas: confundir rachas con tendencias

Veo que Eldiario.es pone en este momento en posición destacada de su portada (la segunda noticia), un texto y un gráfico sobre

Los 22 asesinatos por violencia machista de 2013


Esa importancia súbita se debe, claro, a que en los últimos días ha habido cuatro nuevos casos de violencia en los que  hombres han matado a sus parejas o ex-parejas. Todos los medios hablan de ello como si pudiéramos saber, a partir de cuatro casos, que hay algo importante que ha cambiado, o está cambiando, respecto a la violencia de género contra las mujeres.

Naturalmente, es imposible saberlo con certeza. Estas cuatro muertes pudieran ser el anuncio de una epidemia de violencia. Pero la experiencia y la teoría nos dicen que lo más probable es que no. Los sucesos de cualquier tipo no aparecen con cadencia regular. Si la media de un fenómeno es, pongamos, uno por semana, no quiere decir que todas las semanas, una tras otra, haya un caso. Hay semanas sin ninguno, hay semanas con tres, alguna semana hay cinco, y luego puede haber varias seguidas sin ninguno. Hay, en definitiva, rachas. Y esto pasa tanto con fenómenos naturales como sociales.

Por eso una agrupación de casos en una semana no es informativa. No nos dice nada sobre la tendencia, sobre la cadencia, sobre el fenómeno (en este caso social) de fondo. De hecho, la propia gráfica de Eldiario.es nos da pistas de que esto es así.


De Malaprensa 2013

Primero, fíjense en las barras que representan el número de casos anuales: hay bajadas fuertes (2005, 2009, 2011, 2012) y subidas importantes (2006, 2010), y otros años con subidas o bajadas más leves. Pero en general lo que vemos es en realidad una oscilación en torno a una tendencia general de estabilidad. Es decir: los números de un año entero no nos permiten ver tendencias de largo plazo. ¿Cómo vamos a verlas entonces con lo que pasa una semana?

Si nos fijamos en las barras más oscuras, que representan lo que pasó cada año, hasta el 23 de mayo (casi cinco meses), vemos que en general varían en el mismo sentido que el conjunto del año, pero no siempre es así. Y la intensidad de la subida o bajada tampoco es siempre similar. En todo caso, aunque ese periodo nos anunciara ya "cómo va a ir el año", no tendría demasiada importancia porque hemos visto ya que los años se comportan de manera oscilante, y no nos sirven para entender ninguna tendencia de fondo.

En definitiva, el gráfico sirve precisamente para desmentir la importancia que los medios dan a estas agrupaciones de fenómenos, o rachas, por las que no debemos preocuparnos más de la cuenta. Cada muerte es en sí una tragedia, pero cuatro muertes en una semana no son más tragedia que cuatro muertes en un mes, ni nos dicen nada relevante sobre el fenómeno, ni sobre lo que va a pasar en el futuro. Es una pura ilusión cognitiva creer que "ahí debe de haber algo", que "algo está pasando". No. No pasa nada. Es un anecdato.

Pero sospecho que es una batalla perdida. Como los jugadores que creen ver información en las rachas de la ruleta o los dados, y pierden hasta la camisa, los periodistas no parecen ser capaces de huir de la ilusión causada por los anecdatos. Claro que peor aún es que algunos políticos caigan en ella.