(Gracias a @Maestro_Cosmico por la pista)
Hace unos días los medios españoles recogieron la noticia de que Irlanda estaba conmocionada por el hallazgo de los cuerpos de 800 niños enterrados, sin ataúdes ni identificación, en una fosa cercana a lo que había sido una residencia para madres solteras y sus hijos, regentada por unas monjas católicas en Tuam, en el condado de Galway (
cinco ejemplos).
Curiosamente, los medios españoles, probablemente por un fallo de traducción, no contaban "bien" lo que estaban reflejando los medios angloparlantes, que era que los restos de los 800 niños habían sido encontrados en una
fosa séptica (por ejemplo,
aquí el Washington Post). Vaya por Dios, qué oportunidad perdida para escandalizarse y rasgarse las vestiduras.
Por error o por prudencia, lo cierto es que lo que cuentan los medios españoles está más cerca de la realidad, seguramente, que lo que contaban los medios angloparlantes, en los que se entremezclaban dos partes de la historia. Porque lo que se sabe hasta ahora, gracias al tesón de una investigadora aficionada del pueblo, Catherine Corless, es que en la residencia murieron entre 1925 y 1961 796 niños, que no están enterrados en los cementerios locales, pero de los que hay constancia por haber registros de defunción. Eso es ya de por sí escandaloso, al representar una altísima mortalidad (unos 22 niños al año) en una residencia donde, al parecer, no solían vivir más de 200 niños.
Por otra parte, desde hace décadas en el pueblo se contaba con que al menos algunos niños habían sido enterrados en una parcela que había pertenecido a la residencia, y que se mantiene cuidada por los vecinos como un "cementerio no oficial", en el que hay una hornacina con una virgen y algunos otros símbolos religiosos. Precisamente el deseo de recordar a esos niños y de poner una placa con sus nombres fue lo que llevó a esta mujer del pueblo a indagar en el registro sobre quiénes y cuántos eran. Y es por eso que ahora se cree que la mayoría de esos 796 cadáveres fueron enterrados en ese terreno. Pero no se ha hecho excavación alguna, ni se ha encontrado ni un solo resto humano, por tanto, aunque es bien probable que, en efecto, la mayoría de los niños se enterraran allí, en fosas comunes (tratamiento que probablemente recibían también otras personas sin recursos en los cementerios ordinarios).
Finalmente, también se sabía en el pueblo, y Corless lo había contado en alguno de sus artículos que en los años setenta unos niños que jugaban habían encontrado un recinto subterráneo que podría ser una fosa séptica abandonada, en la que habían visto los esqueletos de varios niños (unos veinte). Este recinto estaba en la misma parte de la finca, y se cree que tal vez se usó también como parte de la fosa común, probablemente después de haber dejado de usarse como fosa séptica (en el año 1937 el alcantarillado llegó a Tuam).
Ambos relatos se han entrelazado en la prensa angloparlante, convirtiéndose en la historia de los 800 cadáveres "tirados a una fosa séptica", como decía la
Abc News de Australia y otras similares.
En definitiva, no, nadie ha encontrado 800 cuerpos (aún). Es posible que con el revuelo que ahora se ha armado se acabe excavando el terreno y comprobando si hay o no 800 cuerpos, y en qué condiciones fueron enterrados. Y también, de rebote, se ha abierto en Irlanda una investigación mucho más amplia, no solo sobre cómo se enterraba a los niños muertos en estas peculiares casas de acogida, sino también sobre la alta mortalidad en las mismas, las adopciones irregulares, y las historias que también han aparecido sobre el uso de los internos como "voluntarios" en ensayos clínicos de vacunas u otros medicamentos.
Así que ya ven, también en el mundo anglosajón hay malaprensa. Y como sucede por estos lares las rectificaciones y aclaraciones, como esta
en el Irish Times, con entrevista a la propia historiadora local incluida (no se pierdan el fantástico acento), o esta de
Spiked, no tienen ni mucho menos el mismo eco que la escandalosa noticia original. Eso sí, con bastante mayor agilidad, asombrosamente, en la Wikipedia hay ya una
página bastante completa sobre la historia. Curioso que los amateurs tengan más reflejos que los profesionales.